Tema central de sus novelas. Debo decir que es de las pocas autoras ( sin menospreciar a las demás) que ha tratado directamente la cuestión que muchas de las mujeres , se ha planteado acerca del amor y como la respuesta que le damos o encontramos , influye a la hora de entablar una relación de pareja. Me permito detenerme en este ultimo punto, ya que ninguna suele plantearse supongo, que llevo a enamorarse de una persona quizás porque a simple vista analizar nuestros propios sentimientos puede parecer fuera de todo estado romántico. En el caso de una de sus novelas Orgullo y Prejuicio, Elisabeth se encuentra con un mundo en que las mujeres no tenían posibilidad de valerse por si mismas y el matrimonio era el único camino que podían tomar y en el cual ella misma se debate en la búsqueda del hombre ideal . Con una madre desesperada por buscarle un esposo a ella y a sus hermanas, que garantizara su futuro, creo que ella se siente presionada y al mismo tiempo pareciera querer escapar de la locura de su propia familia. Es aquí que Jane la encuentra con dos hombres tan diferentes y que por una ironía del destino, ella termina debatiendo su corazón por uno de los dos; Darcy que por su orgullo de clase y su timidez casi extrema, aparenta ser a los ojos de ella , un hombre demasiado serio y antipático, y poco sociable; wickham el seductor y amable con todos los que frecuenta, resulta ser para Elizabeth la personificación del hombre con el que tal vez, desearía casarse; pero es el orgullo de Darcy que hace que ella se sienta " atraída" hacia el. Digo atraída, entre comillas por que ahí esta el punto que quiero llegar: No se bien la psicología de esta heroína pero si deduzco que la presión no solamente de la señora Beneth, su madre y la sociedad eran consecuentes de los propios prejuicios que ella tenia sobre las personas que no socializaban y las que siempre estaban dispuestas a prestar una sonrisa. Creo que también los miedos de ver su vida limitada hacia que la seriedad y lo taciturno de Darcy le produjera el rechazo hacia el y la aceptación de un hombre que se mostraba tan sociable. Uno que podía ofrecerle un futuro de maltratos y otro que su seductora sonrisa le diera la paz que en su familia no estaba teniendo. La características de sus historias se basa en la búsqueda del amor verdadero y el miedo a sufrir en un matrimonio, tal cual ellas veían bien marcado, en los bailes que asistían. Son nuestros padres y la relación que tenemos con ellos que generalmente influyen en nuestra elección y en la madurez que va haciendo , nuestros propios sentimientos. Porque elegimos sin darnos cuenta y en esa elección nos enamoramos y ese amor nos revitaliza y nos cambia para bien , o elegimos mal por la realidad que se nos presento en nuestra familia ; pero ello constituye también una elección. Es la violencia en las mujeres , mas aun en una madre, las que nos deja el mensaje erróneo, que una mujer debe justificar la agresión verbal y física en su pareja, que no tiene elección, como si la vida fuera un monstruo capaz de devorarnos por una sociedad que juzga y señala a la que se atreve y es valiente a salir de su propio infierno. O es esa misma violencia que vemos (y me incluyo) que nos aísla y nos deja sin fuerzas y no quita la esencia del niño que fuimos y que todo lo cree y es ahí cuando nos damos cuenta que dejamos de creer en el amor. Jane me cambio la mente y me recuerda siempre que no necesitamos tener mil experiencias con hombres o que tenemos que a reaccionar a la tercera o cuarta agresión para darnos cuenta cuanto valemos como seres humanos que somos. El amor requiere de búsqueda interna de nosotras mismas , de quienes somos y que queremos a la hora de amar y en nuestra propia intimidad sexual, lo suficiente para aprender a querernos y respetarnos.Para aprender a decir no y lo que no merecemos en nuestra vida. Que la violencia no sea la respuesta. Que la respuesta sea el saber quien soy y que el amor es paz en los momentos felices y es fuerza en medio de los problemas y que si te amo, lo hare en libertad, respetando tus tiempos y tu los míos, lo que tu piensas y lo que yo pienso.