lunes, 20 de febrero de 2017

donde los sueños nunca se terminan capitulo 4 SP

                                          Capitulo 4

 
Después de lo que había hablado con Nancy, Guillermo no menciono ninguna palabra . Se mantuvo en silencio durante todo ese día, mucho menos cuando Fabián, al decidir quedarse esa noche a dormir, pudo quitarle algún indicio de aquella llamada.
Disimulo que nada pasaba. Que las palabras de la amiga de Camila
no comenzaban hacer efecto en su alma, como si lo peor estuviera por avecinarse y él lo presintiera. Evadió los pensamientos negativos y siguió tratando de acomodar él sofá para que durmiera lo mas cómodo posible

_ Esta bien viejo , yo me arreglo - le dijo Fabián al acercarse.

_ Me decís eso y después te estas quejando, porque tenes frio.

_  Dale,  deja - insistió tomando la frazada por él - Quería preguntarte, para que te llamo Nancy - le dijo, un segundo después.


_ Nada - negó con la cabeza. - Necesitaba que la ayudara con... un asunto menor de su hijo.

_ Pero a mi no me dijo nada. Hablamos ayer, incluso la note bastante nerviosa.








_ No te hagas problema hijito. Esta preocupado por él hijo, como yo estaría por vos.

_ No se. Para mi que hay otra cosa y no me lo quiere contar.
Hizo una pausa y luego siguió: ¿ Te dijo algo mas?

_ No, solo eso. Un tramite menor con su hijo y necesitaba que yo la asesorara.

_ Pero vos no manejas lo civil.

_ Mira - le dijo tomando aire - Si fuera grave yo seria él primero en decírtelo. Es mas , creo de verdad, que si fuera grave y realmente importante, ella te lo diría.


_ Tenes razón - hizo ademan con él brazo. Yo me hago demasiado manija la cabeza - completo al acostarse.

















Se fue hacia su cuarto, Pedro se había acostado ya. Trataba de aparentar él sueño, pero aun se sentía preocupado por la respuesta que  Guille había dado en la cena, sin embargo, prefirió no preguntar.


_ ¿ Por que no me esperaste? pregunto Guillermo , unos segundos después al acostarse  a su lado.
Pedro se incorporo y le dijo:


_ Estabas hablando con tu hijo, no quería interrumpirlos.

_ No hubieras interrumpido nada y por lo que vi hoy, Fabián parece dispuesto a aceptarte.

_ si, fue muy amable conmigo.

_ ¿ Amable? Estaban muy compinches los dos, por poco mas me echan

_ Guie, no - intento aclararle

_ No, ya se que me vas a decir - lo interrumpe.
Estoy grande para esa música moderna y encima que no se entiende nada.










_ miamor, no..

_ No, yo se donde queres llegar. No me vas a convencer que me haga adepto a la música que le gusta a mi hijo, ya tengo suficiente con la tuya.


_ ¿ mi música? - lo miro asombrado-  ¿ que te pasa ahora con mi música?

_ ¿ a vos te parece esa mezcla de sonidos , ni siquiera se como se llama esa mujer que escuchas ?

_ Chabuca Granda.

_ ¿ Ves ? ¿ donde sacas esos nombres ?


_ No creí que odiabas lo que a mi me gustaba - le respondió, sintiéndose herido.
Se bajo entre la sabanas para ocultar su angustia acuciante. Pedro muchas veces era como un niño, capaz de romperse a la menor palabra que pudiera lastimar sus sentimientos.
Guille se volvió hacia él y noto en su mirada él efecto. Sus pupilas se dilataban y la tristeza iba ahogando él matiz  claro en sus ojos
Se mantuvo en silencio y lo tomo en sus brazos. Pedro no había puesto resistencia. Lo aferro, su único refugio que para su amor existía en toda su vida.



_ Perdóname

_ Llegue a pensar que me odiaste con lo que me dijiste - le respondió al levantar la vista

_ no ¿ como te voy a odiar?

_ pero no te gusta mi música

_ No es que no me guste, me parece rara, eso es todo. Es una opinión, una visión particular que tengo sobre esa música que escuchas. Pero si tuviera que elegir, prefiero tu música que la que escucha mi hijo.
Y si te soy sincero, sentí un poco de celos al verte así ,tan bien con él.



Pedro se dio vuelta y se arrodillo sobre sus piernas y lo miro con un gesto de niño travieso.


_  ¿Qué tan celoso?

_ Mira, sea lo que estés pensando, sea lo que estés imaginando, ya te digo que no pienso seguirte él juego.

_ No pensé nada- le hizo ademan con las manos.

_ Te conozco. A mi - lo señala-, con esa sonrisita no me engañas.

_ Bueno, si imagine algo. En verdad, lo imagino siempre.

_ Pedro - le dijo, temblando su voz, mientras lo veía acercarse un poco mas-. Yo no tengo energía para lo que estés pensando.

_ No te creo, son excusas para no hacer él amor conmigo.

_ No, me incomoda si esta mi hijo y ya tuvimos suficiente hoy.

_ No me alcanza - le replico, mordiendo sus labios. Fabián debe estar dormido y que él este acá no tiene nada que ver-. no exageres - agrego-, llevando su mano hacia su zona que claramente Guille no deseaba. Lo del día había sido demasiado.

Se dejo llevar. Pensó que podía olvidarse de lo que Nancy le había dicho unas horas antes, pero no. La idea de que algo pudiera pasarle
al amor de su vida se hacia mas fuerte que los deseos que Pedro intentaba despertar en él.



_ ¿ Te pasa algo? - le inquirió Pedro sin dejar de besarlo.

_No - le respondió en un dejo ahogado. Trataba de borrar las palabras de su mente, mientras él viajaba sus besos por debajo
de su cuello, pero se hacían cada vez mas latente. Pedro se daba cuenta, no sentía su entrega como siempre y en un acto seguido le dijo:

_  ¿ Que pasa? te siento frio.

_  No pasa nada. Yo no soy de hablar, Pedro, y es una pavada que se cruzo por mi cabeza.

_ No, algo te pasa. Contame- agrego, abrazando su manos a las suyas.
Prometimos contarnos todo por mas que a vos te costara.

_ Me vino a la mente... Camila. Pense en lo que una vez... te dije cuando ibas a casarte con ella.

_ ¿Hablas de que me decias, que tenias miedo por mi? ¿de que me pasara algo?














_  Es una locura pensar que ella podria hacerte daño.

_ miamor -le dijo-. mirame, siguio tomando su rostro entre sus manos. Ella siempre me amo, vivia para cuidarme- se solto-. Por eso me dolio que las cosas terminaran asi, que no pudiera explicarle que no fue mi intencion lastimarla.
Yo te reconozco, que ella es nerviosa, mimada, pero no esta tan demente como para hacerme daño.

_ Espero, pero convengamos que esta internada y eso no es por nada.

_  Yo se, ¿Te preocupaste por mi?

_ No, no me vas a hacer hablar.

_ Decime - le dijo con una mirada tierna. Se le hacia imposible decirle que no.

_ No - le respondio tajante.













_ Nada va a pasar o si pero es algo hermoso. Que te vas casar conmigo.

_ No hablemos de eso ahora, Fabian puede escuchar.

_ miamor, Fabian esta abajo durmiendo.

_ no importa, no quiero que vayas despues al estudio y se le escape una palabra.


_ ¿ Te da verguenza?

_ No. Prefiero que esperemos para decirlo. Aun esta la causa de beto.

_ Yo se ,pero él juicio va a llevar tiempo y no es que no me importe.

_ Lo se- asintio con la cabeza-. Solo una semana te pido. Ya para la semana siguiente la causa va avanzar.

_ Esta bien, pero mientras eso pasa, vas a tener que darme tregua.

_ ¿ tregua? - pregunto desconcertado.

_ si y no acepto un no como respuesta.

Abrazo sus labios y lo llevo hacia la cama. Una vez mas Pedro termino por convencerlo.




Nancy que siempre habia apoyado a Camila, esta vez no estaba dispuesta a ser complice de su locura. Convecida que Orestes era
él unico que podia hacerla entrar en razon, decidio que era hora de
hablar con él.
Lo habia meditado durante dias. Hacerlo no seria facil. No por lo violento que Moravia podia llegar a ser, sino por lo que significaba para ella traicionar a Camila. Hablar con la verdad a su padre
la atormentaba. Daba vuelta en direccion alguna en la sala de su departamento. Sostenia él celular y le temblaban las manos.
¿ Que debia hacer? ¿y si hablaba de nuevo con Guillermo, y,
que Pedro pudiera saber lo que su amiga planeaba? Tal vez
resguadarse por un tiempo en algun lugar, fuera de Buenos
Aires hasta que Camila se calmara, pero no. Eso no funcionaria. Guillermo no aceptaria esconderse como si fuera un delicuente y Pedro intentaria hablar con ella y asi seria lo peor. Debia evitar
una tragedia, no provocarla. Tampoco podia planear la vida de
los demas asi como asi.

“y no hay modo , voy a tener que hablar con su viejo. “

Ni bien llego, él lunes se fue hacia a tribunales. Seria muy dificil poder encontrarlo al padre de Camila alli. La mayor parte del tiempo
trabajaba desde su casa, mas teniendo en cuenta ante los negocios turbios que llevaba a cabo con Miguel Angel.
Para fortuna, ese dia se encontraba en su despacho revisando los ultimos casos que se llevaria a juicio en las siguientes semanas.
Cuando llego a la puerta Sinti que una espada de doble filo le rozaba la espalda y la piel comenzaba erizarse, por él temor de enfrentar a Moravia.Golpeo con dificultad la puerta.




_ Pase - contesto en un tono grave y molesto. - ¿ que haces vos aca?- inquirio, frunciendo él ceño al levantar la vista. Ella espero para cerrar la puerta y luego le dijo:

_ Vine hablar con usted de Camila y no puedo irme hasta decirle algo que ella esta planeando.

_ Aca lo unico grave es la precencia tuya en la vida de mi hija. Ya me desaci de ese afeminado y no hizo falta que moviera un dedo para convencerla que se olvidara de esa locura de casarse.

_ Mire ,yo a la mamu la quiero y la quiero bien .Lo que paso con Pedro es otra cosa pero - siguio al tomar asiento - tiene que ver con precisamente con él.

_ A mi no me interesa lo que tengas que decirme de ese sinverguenza.


_ Y no quiere escuchar que Camila sigue pensando en Pedro. Que nada sirvio que la encerrara en esa clinica. Ahora se metio en la cabeza que Pedro va a querer irse con ella a otro pais.

_ ¿ Que estas diciendo? - le inquirio. No concebia lo que Nancy acababa de decir. Mi hija no se va  a ir con nadie y mucho menos
con ese…

_ Dejeme acabar - lo interrumpio - Camila quiere escaparse de la clinica.Yo pienso en la integridad de Pedro, incluso hable con Guillermo, pero la que mas me preocupa es Camila. A ella no le hace bien seguir pensando en Pedro. Va a terminar mal.


_ Ya lo sabia - espeto, levantándose - Tenia que estar metido ese puto.

_ ¿ Podemos concentrarnos en su hija?

_ De mi hija me encargo yo, pero esos sinvergüenzas les voy hacer tragar una causa entera y voy embargar ese estudio.

_ Yo no se para que vine - se dijo, levantándose. Al final usted le importa mas ponerle una causa a Pedro y a Guillermo que la salud de su hija. Perdí él tiempo en venir hasta acá.


_ Me haces un favor en irte o te hago echar con él guardia. Tengo demasiado trabajo para ocuparme en la chiquilinadas de Camila


Moravia pensó que podía pasar por alto, lo que la amiga de su hija le había hecho saber. En efecto, no le interesaba ni había hecho mella en él sus palabras. Pensaba que era una tontería mas de su primogénita y que luego se le pasaría con algún regalo que podría llevarle a la clínica. Un berrinche mas, solo eso.
Terminaba de hacer su trabajo y del encargo del ultimo envió del “paquete” a otro país cuando ya no le quedaba mas que hacer.
Salió de tribunales y tomo él auto y mientras conducía, su seguridad sobre lo que él ponía en dudas que haría su hija, comenzaba a tambalearse dentro de su mente.
¿ Y si era verdad? ¿ y si Camila planeaba algo para volver con Pedro?
No le importaba la forma que se estuviera tejiendo la idea de ella o lo que hiciera con su ex yerno, de ningún manera podía perjudicar su imagen publica ante sus colegas  ¡ en que rayos esta pensando esta estúpida ! espeto para sus adentros.

_ Se cree que tengo tiempo para sus pavadas, ahora me va oír.
  Voy a arruinar mi carrera por sus chiquilinadas.  

Detuvo él auto enfurecido, frente a la clínica, que por poco chocaba con él auto que tenia delante.
Esta vez no espero para hablar con él medico. Camino por las pasillos y al encontrar a Mary que iba hacia él cuarto de su hija con él desayuno y, la pastillas que debía tomar, le adelanto él paso y le dijo al llegar a la puerta:

_ Dejeme pasar.

_ Pero señor , su hija tiene que comer algo y estas no son horas de visitas.


_ y eso que me importa a mi - le respondió de mala gana, por ende, haciendo ademan.
Yo soy él padre - se señalo-, y si no me deja pasar la hago echar de esta clínica.

_ Esta bien- cedió Mary sin ganas, pero no me hago responsable señor. Usted sabe como se pone su hija. Aunque de todos modos - agrego en tono reflexivo , su hija pedía por usted.

_ Es igual que la madre - le dijo al entrar.

Camila miraba a la nada cuando se dio vuelta. Se sorprendió al verlo a su padre pero poco le importaba encontrarlo allí. Le hizo un gesto de indiferencia y volvió su mirada hacia él ventanal cuando él se acerco y se abalanzo sobre ella tomándola fuerte de los brazos.

_ ¿ ¡ que mierda estas pensando hacer con ese afeminado ! ? - le grito sacudiéndola.

_ Soltame - le suplico en llanto, me estas lastimando.

_ Te vas a olvidar de lo que estés pensando hacer - le advirtió al soltarla.
¡ Desde ya te lo digo y de aca no vas a salir hasta que no pase un año !



_ A mi no me amenazas, porque yo se muchas cosas de vos papa
Pedro es mío - le enfatizo llevando una mano a su pecho.
No me vas a impedir que salga de acá y vaya a buscarlo.
Si queres que nadie se entere, lo mejor va ser que me ayudes a salir por la buenas de esta clínica de mierda que  me metiste o hablo de tus negocios con él hermano de Guillermo.

_ A mi no me hablas así - le respondió y no lo pensó dos veces, cuando le efectuó una bofetada tan feroz que la arrojo sobre la cama.
Camila aparto la mano de su cara cuando vio que sangraba

_ sos un hijo de puta , mira lo que me hiciste - se señalo él rostro.





_ vos no me vas a arruinar a mi la carrera y los planes que tengo.

_ Lo único que te importa es eso.

_ vos sos una desagradecida. Debería haberte dejado tirada como la loca tu madre.

_ ¡ no la nombres ! ¿ No era que íbamos hacer como que ella estaba muerta?

_ Y es lo que voy hacer con vos ahora mismo. Para todos a partir de hoy, estas muerta.

_ Vos no vas a hacer eso.


_ Ya esta decidido.

Orestes le dio la espalda y se quedo unos segundos así, abrumado en la discusión que acababa de tener con su hija.
Camila temblaba entera. Miraba hacia todos lados sin saber que hacer. Su respiración se ahogaba dentro. Llevo su vista hacia la mesita de luz que se encontraba hacia un costado de donde estaba su padre. El día anterior , en un momento de distracción de Mary dejo olvidada la jeringa que iba a utilizar para otro paciente. No lo pensó dos veces
Era su padre pero su vida estaba en juego. Imaginar que podía estar una vida entera en aquella clínica resultaba una pesadilla, pero, imaginar su existencia sin la presencia de Pedro en ella ,era mucho peor. El infierno mismo. No podía dejar que Orestes estropeara sus planes. Fingió calma para tratar de lograr una conciliación con él


_ Papa , escúchame.

Él se dio vuelta y la miro sumamente desconcertado.



_ No nos precipitemos. Yo te prometo que voy a tratar de no pensar en Pedro - le aseguro, haciendo ademan con sus manos.
Entendeme, para mi es muy difícil. Íbamos a casarnos y tantos años de estar juntos y hacer planes para nuestro futuro.


_ Yo te dije que te iba arruinar la vida.


_ Lo se, pero él no tiene la culpa . Fue Guillermo - agrego clavándole la mirada. Él arruino todo.

_ no, no vengas a cambiar las cosas.

_ Escúchame. Seguramente Pedro iba a dejarme, pero no así . No de esa forma. Tenes razón. Antes que nada esta la imagen que tenemos antes nuestros conocidos y eso no lo podemos perder.
Vamos a salir bien de todo esto - le dijo, sonriendo.


_ Espero que lo que estés diciendo sea en serio.

_ De verdad. Veni - le hizo seña, extendiendo los brazos.

Moravia odiaba mostrar gestos de cariño pero cedió, sin ningún animo. Cuando Camila los tenia entre sus brazos, extendió una mano hacia le mesa de luz. Tomo la jeringa y la clavo sobre su brazo. Orestes cayo en él acto.
Ella lo miraba sin inmutarse
Lo siento papa, pero tengo recuperar a Pedro.
Se acerco hacia la puerta y tanteo él pasillo, para ver sino había nadie a la vista, cerro la puerta y la trabo.
Se fue hacia una silla, donde aun permanecía una maleta con ropa. Se vistió lo mas oscura posible para disimular, tomo sus gafas de sol y un sobrero que aun conservaba de su madre. Sabia, al ser enviada a la clínica, que en algún momento lo necesitaría. Y salió de allí, lo mas rápido posible sin mirar atrás.
Su padre podría despertar dentro de una hora . Para cuando eso seria, ella ya estaría lejos.

miércoles, 8 de febrero de 2017

En un año, nueve mese y veinti seis dias capitulo 2 p2

                             


                                  Capítulo 2
                               
                            Cuando tu llegaste
                                  Parte 2






No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos...


Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.


                                                    No te rindas
                                                         Mario Benedetti.



Guillermo despertó en medio de  esa noche dominado por un miedo que no lo dejaba respirar.. El sueño le era esquivo y su cuerpo temblaba. No podía dejar de pensar en la discusión que había tenido con Pedro el día anterior.
estado y lo contemplaba tan hermoso debajo de las sábanas que apenas cubría
su desnudez. En ese momento sintió que la confusión lo invadía. Se volvió
un poco más a su amor y sus caricias se derramaban en su vientre despacio y él deseo inconsciente se agolpaba en su interior. ¿ Que era esa lucha interna que se debate dentro de uno? Él la conocía muy bien. Recordaba las de Pedro cuando no sabia que hacer con sus sentimientos que comenzaban a nacer dentro de él. Esa lucha interna de entregarse al deseo o frenarse ante la razón. Y una vez
más parecía que la razón le ganaba al deseo.
Se abrazó a su vientre  y hundió su rostro en él, dejando caer una a una sus lágrimas.
Pedro despertó y verlo así le impacto de pronto. Se incorporo apartándolo con cuidado. Guillermo se incorporo en la cama frente a frente. Pedro abrazó sus manos  a las suyas buscando su mirada despacio.


_ Mi Amor ¿ Que pasa? - le inquirió despacio abrazando su rostro entre sus manos.


Sus palabras se ahogaban. En ese momento, rompió en un llanto incontrolable
Pedro lo abrazó con fuerza sin dejar de abrigarlo en su amor. Se apartó de él despacio sin dejar de hablarle

_ shhh , miamor, todo va a estar bien - le decía mientras acercaba su rostro al de él sin dejar de abrigarlo en sus caricias.

_ Perdoname por la discusión que tuvimos.

_  No, no hablemos de eso ahora. Ya está olvidado.

_ No, yo necesito que lo hablemos. Vos pensas que a mi no me importa, que me comporto como un egoísta, pero no es así. Me duele... me duele saber que no puedo engendrar un hijo en tu vientre.

_ Miamor, eso no me importa. Yo se que hay otras formas de que podamos tener un hijo.

_ No, es una locura todo eso.

_ No, no lo es. Pedro se llamó al silencio y se colocó de espaldas a él. Llevó su mano a su vientre y le dijo:

_ Cerra los ojos.

_ ¿ Qué estás haciendo?
_ Vos me dijiste una vez que el amor era un acto de fe.

_ Si yo te lo dije pero qué tiene que ver…

_ Soñemos, por un momento, que tengo un bebe creciendo dentro mío, un bebé nuestro.

_ ¿ Vos te volviste loco?

_ No entiendes - le dijo volviéndose hacia él - vos me enseñaste que todo es posible. Si tenemos fe desde nuestro amor, que podemos tener un bebe que sea nuestro, vamos a poder lograrlo.

_ ¿ De qué forma? ¿No se te metió en la cabeza que te puedo dar un hijo naturalmente?

_ No, ya sé, obviamente que de esa manera no podemos - le dijo sonriendo. Pero estoy seguro, que en alguna parte, hay alguien en quien podamos hacer que ese hijo sea posible.

_ ¿ Nuestro? - le inquirió sonriendo.

_ Nuestro.


Pedro le sonrió y se acercó a él despacio abrazando sus labios a los suyos.

_ ¿ Y si lo buscamos ahora? - le inquirió Guille adentrando su lengua en su boca.

_ ¿ Quien se volvió loco ahora?

_ Cállate  - le dijo acostándolo en la cama - Vos empezaste.
Se recorrían con la mirada y se respiraban en el mismo aliento. Pedro se aferró a
su espalda enredando su piernas mientras abrazaban sus bocas y dejaron que el fuego una vez más los consumara.

Pedro no estaba preparado para volver a ver a Teo, aunque estaba lejos de imaginar que su prima volvería a Buenos Aires. Hacía diez años que no
se veían y muchas cosas habían pasado en la vida de ambos. Y era extraño,
Intentaba llevar su mente en lo que estaba cocinando pero ella se atravesaba
en sus pensamientos. Pensar en ella o estar concentrado en  hacer el desayuno daba lo mismo. Lo único que aliviaba sus sentimientos era ocuparse en Fabián. Desde que había llegado todas sus fuerzas se colapsaron y entró en una fiebre que nada lo curaba. Despertaba por momentos y apenas podía hablar.
Entró a la habitación y dejó a un costado la bandeja honda con agua y vinagre
y se acercó a él. Su cuerpo permanecía inmóvil con los ojos cerrados, respirando con dificultad. Corrió su pantalón y subió la remera, para ir colocando los paños de agua y vinagre. En ese momento, Pedro tomó sus manos y sus dedos temblaban. Se detuvo a recordar sus palabras cuando había llegado pero se rehusaba a creerlo. Estaba convencido que al despertar su reacción volvería a ser la misma. Que lo hubiera llamado papa no podía ser verdad. Aunque nunca había esperado que lo viera como un padre,  sus palabras habían llegado a su corazón. Las sentía de la misma manera que los sentimientos en Fabián había cambiado.
Fabi hizo un movimiento y movió sus manos. Entreabrió los ojos, cuando sus miradas se encontraron. Todo se nublaba  alrededor y apenas captaba su presencia.

...papá - musitó

_ Tranquilo.  No te esfuerces.

_ papá, perdóname - musitó de nuevo.

_ Tranquilo - insistió él. ¿ Queres que llame a tu papa? - le inquirió, mientras abrazaba fuerte su mano.

_ no - lo veía levantarse, cuando con su mano lo detuvo. - Vos, por favor, perdóname.

_ Fabián. No tengo nada que perdonarte. Todo va a estar bien - agregó acariciando despacio su frente.

_ Perdóname papa.

Pedro no dejaba de sostener su mano cuando él la aprisionó con más fuerza.
La llevó a su pecho. Apoyó su mejilla en su mano y sintió que un alivio lo abrigaba en su interior.
Comprendió que a quien hablaba era a él. Sus ojos se cubrieron de lágrimas.
Acerco su rostro y beso apenas su frente. De repente sintió que un calorcito se colaba en su interior. Sentía la necesidad de protegerlo. Nunca había experimentado una sensación igual. Era un sentimiento que lo aliviaba, que lo transportaba a otro mundo que lo salvaba de todo el dolor que un día lo había ahogado. Aún así no podía comprender lo que estaba sintiendo.
Volvió a darle un beso suave en su frente y abandonó la habitación.


Guillermo acababa de despertarse. Se fue hacia a la cocina.
Pedro había dejado el desayuno sobre la mesa.  En ese momento ,sintió
que una sensación  de ternura le embargaba el corazón al ver el esmero con lo había hecho. Había dejado las dos tazas de café junto a la mermelada que a él gustaba y las tostadas recién hechas.
Se detuvo un momento a observar y lo conocía muy bien. Era como su ritual.
Cada vez que despertaba después de hacer él amor tenia mas apetito de lo habitual.
Se volvió hacia a la heladera y saco él queso y la torta de chocolate
que había dejado el día anterior. Tomó la bandeja y regreso a la habitación.
Dejó la bandeja en la mesa que estaba a unos pasos de la cama. Se fue hacia
a la ventana. Aparto apenas las cortinas. La radio estaba encendida; Se había acostumbrado a oír a Chabuca Granda y él somos novios. Era como respirar
su esencia, vivirlo, tener a su amor cuando por unos segundos se mantenía ausente.
Pedro volvió a la habitación cabizbajo y con la respiración acelerada. La situación de un momento atrás lo había desbordado.Guillermo se acerco
hacia él y tomó su rostro entre sus manos.

_ Mi Amor ¿ Que paso?

Pedro se mantuvo en silencio y se volvió hacia la cama. Guillermo lo siguió
con la mirada y fruncía él ceño en una actitud de desconcierto. Se acerco a él.
Apoyó sus manos en su frente y abandonó sus caricias sobre su pelo. Apenas corrió los pelos rebeldes que cubrían sus ojos, cuando sintió que su piel quemaba. Temblaba y de repente sintió que un escalofrío lo recorría de pies
a cabeza como una espada de doble filo que lo rozaba lentamente.

No se detuvo a pensar. Apresuró el paso hacia él armario y extrajo una manta.
En ese momento sintió que un pánico lo dominaba, no podía con la situación de ver a su hijo y al hombre que amaba en el mismo estado.
Lo cubrió con la frazada pero aun así, Pedro continuaba temblando. Lo cubrió de caricias despacio y lo aferró fuerte a él para calmarlo. Pedro sintió el calor en su cuerpo y de a poco el temblor desaparecía.
Se dio vuelta y se incorporó en la cama. Guillermo no se atrevió a preguntarle nada. Sabía que necesitaba tiempo, comprender lo que le estaba pasando. Que su mente pudiera traducir lo que su corazón no podía.
Fabián no había cruzado en su mente ni por segundo. Fue mucho antes a la habitación y la fiebre había cedido y ahora solo descansaba en un sueño tranquilo y reparador.
Abrazo su mano con fuerza y espero a que él pudiera hablarle.

_ No se que me pasó , no entiendo.

_ No te esfuerces.

Pedro hizo silencio y luego le dijo:

_ Fui a verlo a Fabián para ayudarlo a bajarle la fiebre.

_ Bueno, pero eso no es motivo para estés así, miamor.
 Llevó la mano su cabeza y fue corriendo su pelo.

_ Está bien . Me gusta que lo cuides a mi hijo. Nuestro hijo.

_  Es que , es precisamente de eso. No se si fue la fiebre pero no dejaba de pedirme perdón y en un momento … me dijo papá.

_ Miamor, eso es hermoso. Yo te dije que para él iba a ser difícil pero te fue aceptando de a poco.

_ No, yo no creo que lo merezca.

_ ¿ Por que?.

_ Cuando se le pase la fiebre va a volver a ser como antes. Ana le quemo la cabeza en contra mío y quizás tenga razón.

_ Ana no tenía porque llenarle la cabeza. Y en parte fue mi culpa , yo tenía que haberlo cuidado, ayudarlo a que él comprendiera de a poco con sus tiempo sin que nadie interviniera.

_ ¿ A él lo aceptó? ¿ Cuando vos ibas a casarte con él… Fabián lo acepto.

_ Eso no tiene importancia ya. Él fue comprendiendo que mi forma de amar  fuera diferente por eso pudo asimilar verme con él, eso fue todo.
Pero con vos se que fue distinto. Lo conozco, es duro igual que yo. Le cuesta afrontar lo que le pasa.
Cuando yo creí que te había perdido, pensé que era él único que estaba sufriendo y cargando con ese dolor tan grande.

_ ¿ Qué me queres decir? ¿ A él también le dolió mi muerte?

_ Se que fue así. Él mismo me confronto porque no le dije que estabas vivo.

_ Es demasiado que él me vea de esa manera.

_ Para mi es maravilloso. Miamor - le dijo llevando su mano a su rostro - ya sufrimos mucho con todo lo que pasamos y merecemos estar juntos como una familia los tres.
Guille tomo sus manos y la llevó a sus labios y Pedro se acobijo en sus brazos.

_ Yo siento lo mismo, lo siento nuestro hijo-

_ Lo se miamor ,lo se

Al cabo de unos días Fabián fue recuperándose y se mantenía tranquilo ,lejos de cualquier pensamiento que en él pasado lo había afectado.
Durante ese tiempo, por su parte, Teo busco los lugares donde sabia que podía encontrar algún dato de Pedro. Al llegar al estudio, la dudas que la habían acompañado en todo un año se disiparon por completo. Al principio Gaby dudaba de hacerle saber donde podía estar su primo. No comprendía porque de repente había aparecido de la nada. Sin embargo , Octavio había llegado a conocerla en el primer año de facultad que conoció a Pedro y terminó por convencerla que no habría ningún peligro.

_ Fabi , te despertaste - Pedro se sorprendió al verlo a entrar en pijama , descalzo. Lo creía aún bajo el estado de fiebre y que despertarse así bruscamente solo haría empeorar su estado.

_ ¿ Me levanté muy tarde? - inquirió mientras se acercaba hacia donde él estaba preparando el desayuno..

_ Recién son las nueve y media. Los dos intentaban de llevar una conversación amena y totalmente casual. Estar a solas lo hacia una situación incómoda para ambos. Pedro no sabía qué decirle y , aunque había estado bajo una fiebre infernal , Fabian recordaba claramente las palabras que había dicho.

_ Sentate ,yo ya termino de hacer el desayuno.

_ Yo antes quería hablar con vos … - sus palabras se acortaron cuando sintió que llamaban a la puerta. Pedro trató de evadir la situación y le hizo un gesto que ya volvía, y se fue hacia la entrada.

Teo estaba detrás de la puerta pero no lograba tranquilizarse. No podía imaginar la reacción de su primo al volver a verla después de diez años y presentarse allí de imprevisto era una situación que la llenaba de miedos.
Pedro abrió la puerta y apenas pudo reaccionar. Al principio la miró como si se tratara de una completa desconocida. Se veía bastante cambiada, vestida con una remera de tiras finas y una pollera acampanada que parecía imitar la vestimentas de las gitanas.  Los negros de pupilas bien dilatadas. Su pelo era
él mismo oscuro de un color negro azabache que caían bucles en cascada, pero más largo y abundante.
Su imagen se volvió difusa ante sus ojos cuando  los gestos de su mirada se fueron aclarando en su mente y  comprendió que era ella. Teo entró en un aire tímido mientras él  se volvía hacia dentro sin poder mostrar algún gesto de asombro. Por unos minutos permanecieron en silencio, mirándose. Teo se acercó a él despacio y fue ahí que las lágrimas se ahogaron en la mirada de ambos.
Teo llevó a ambos a su rostro y apenas pudo decirle:

_ Mi niño, sabía que no podía ser verdad. Pedro se apartó un poco

_ Teo , no puedo creerlo. ¿ Cómo supiste que estaba acá?

_ Fui al estudio donde trabajabas y justamente lo encontré a tu amigo Octavio y me dijo dónde podías estar. Pedro hizo silencio entre sus palabras y ella en un arrebato de impaciencia lo abrazó con fuerza

_ Supiste … lo que me pasó - le dijo unos segundos después

_ Si ,gracias a Marcial - le respondió en dejo de molestia.

_ Marcial - pronunció acentuando un tono de grave de molestia. Él sabia que tenia razones para sentirse de esa manera. Aún no podía perdonar el gesto de generosidad que había tenido con Camila en el juicio. Aunque le sorprendía el tono que su prima había utilizado con él primo de ambos. Ella no podía saber nada.

_ ¿ Por que Marcial te lo dijo?

_ Era él único que podría decírmelo. Octavio me dijo que estaba New York cuando se enteró y lo había sabido por uno de tus compañeros cuando se volvió para acá.

_ Marcos. Aun no entiendo , me sorprende que Marcial haya tenido ese gesto con vos.

_ Me resultó molesto  y me enoje con él sin razón. En todo estos años que no lo veía, que me llamara solo para decirme que vos te habías muerto. Me dio tanta rabia que descargue toda la culpa en él.

_ Yo tengo más razones para estar así con él que vos. Hubiera seguido dando largas al asunto cuando apareció Guillermo. Él la miró desconcertado y su presencia lo incomodaba. De pronto sentía que los celos se le subían por los poros al ver como sostenía apenas los dedos de su amor. Teo le sonrió apenas y se volvió hacia él. En ese momento lo abrazó con efusividad. El abrazo lo tomó por sorpresa.

_ Tu eres Guillermo .

Él se mantuvo en silencio por unos segundos y luego prosiguió.

_ No comprendo.

_ Mi Amor ,ella es mi prima, Teo.

_ Disculpa yo vine de imprevisto y me presente así. Es que mi primo Marcial me hablo de vos también. Después Octavio me contó toda la situación por la que había pasado.

_ Está bien.

_ ¿ Te vas a quedar acá? - le inquirió su primo en un inofensivo.

_ Solo necesitaba saber que lo que Marcial me había dicho de vos no era cierto.
  Aunque ya que estoy acá debería ir a ver a mis padres. Hace años que no los
  veo.

Pedro no espero que le diera una respuesta. Se acercó a ella y le tomo las maletas para convencerla que se quedara. Guillermo no le opuso ninguna objeción, aunque Pedro le decía que la casa era de ambos, no le parecía
correcto emitir alguna opinión. Sin embargo la presencia de Teo no le
molestaba y con él paso de los días se fue acostumbrando a ella y, le
gustaba escuchar las historias que ella había traído del otro lado del
mundo.

Se abrigaron en la noche, abrazados, desnudos entre las sábanas. Pedro se abrazó a su pecho embriagado a la felicidad que ya nunca los dejaría.

_ ¿ Crees que sea ella?

_ ¿ De qué hablas?

_ Mi prima me hizo una vez una promesa, que si un dia no encontraba a esa mujer con quien formará una familia, ella iba a darme un hijo.

_ Mi Amor, yo te dije que tener un hijo de esa manera es complicado y no podes pedirle a tu prima que tenga ese hijo que los dos deseamos.

_ ¿ Deseamos? - Pedro se incorporó apenas en la cama y le sonrió. - No era que Graziani no quería tener un hijo conmigo.

_ ¿ Cuando te dije eso, mi amor?  Yo te dije que me dolía saber que no puedo darte un hijo naturalmente.

_ Mi Amor - se abrazo mas junto a él pegando su mejilla a la suya ,abrazando sus manos a sus manos. - Yo te entiendo. Sabes lo que hubiera significado para mi  sentir nuestro bebe dentro mío, un pedacito tuyo.
Y no quiero renunciar a ello, quiero que tengamos a nuestro a hijo.

_ Yo también lo quiero ,te lo prometo mi amor.

Teo había notado una actitud extraña entre los dos. Por momentos parecía que su primo deseaba hablar abiertamente con ella ,como cuando eran chicos y se contaban todo. Sin embargo nunca se daba la ocasión. Intuía que algo pasaba y necesitaba saberlo.

Se sentaron los tres en la sala como lo hacían habitualmente. En ese momento Pedro se excuso hacia la cocina, no obstante a los ojos de su prima no había escapado el estado de nerviosismo que había percibido en él. Él mismo estado que veía en Guillermo. Ella ,obviamente no podía saber de qué se trataba pero él sabía perfectamente cuál era la causa. Seguía sin poder estar de acuerdo con él. Le parecía una idea descabellada pedirle a Teo que fuera la madre que ellos necesitaban para tener a su bebé.
Teo tanteo en el silencio buscando el momento preciso para hablar y miraba de a ratos hacia la cocina.

_ ¿No te parece que mi primo esta muy extraño actualmente? - le inquirió intentando verse casual.

_ ¿Extraño? Yo no lo noto para nada extraño ¿ por que me lo preguntas?

Hizo una pausa. Había dudado en lo que diría pero se daba cuenta que se le haría difícil llegar a la verdad de lo que estaba pasando, si ella misma le daba vueltas al asunto.

_ Está bien , voy a directo al punto. Los noto muy nervioso a los dos desde
 hace días.


Guillermo ahogó un suspiro hondo y sentía que los latidos de su corazón se aceleraban. ¿ Cómo haría para salir de esa situación? Por suerte, Pedro había vuelto…
El silencio continuaba entre en torno cuando Pedro inquirió:

_ ¿ Paso algo?

_ No ,solo que le preguntaba a Guillermo que estas muy nervioso últimamente.

Pedro no le dijo nada. Apoyo tímidamente con cuidado la bandeja con café y
la tarta recién hecha y desvió su mirada. Ambos se miraron en una cómplice tensión. De pronto, Pedro se detuvo un segundo a pensar  y llegaba a la misma conclusión que él: Era demasiado comprometido exponerle a Teo él deseo que ella pudiera ser esa posibilidad de tener a su hijo. Habían pasado muchos años
¿ Como Teo podía recordar entonces la promesa que un día le había hecho?
Aceptó sin prejuicios que amaba a una persona de su mismo sexo y que estaban casados, pero no dejaba de entrar en él temor que pudiera rechazar la idea de dar su vientre para tener a su bebé.

_ Yo lo sé - respondió Pedro tímidamente con las manos inquietas sobre ambas piernas.

_ No quiero que sientan incomodidad con mi presencia. Si hay algún problema entre ustedes y necesitan estar solos…


_ No - la interrumpió Guillermo - No sabía lo que iba a hacer pero las oportunidades solo pasan una sola vez. Se daba cuenta que sus mismos miedos lo había arrastrado a Pedro y a él a toda esa pesadilla que los sumió en un abismo.


No dejaba de culpabilizarse y no estaba dispuesto a cometer él mismo error.


_ Con Pedro discutimos una situación, más bien un deseo que quisiéramos que se concretara pero sin vos seria imposible.

_ Lo que Guíe te quiere decir, es sobre la promesa que un dia me hiciste.

Teo se detuvo en sus pensamientos tratando de indagar en su memoria. De repente como un golpe certero, le vino la imagen de Amaia y sus palabras. Ahogó un suspiro hondo al comprender a dónde querían llegar. Sintió que una sensación de ternura le embargaba el pecho.

_  Recuerdo la promesa que te hice - le respondió mirando fijamente a los ojos de su primo.

_  Pero me la hiciste pensando que yo podía amar a una mujer.

_ Eso no me importa. Sabía que era un deseo tuyo en ese momento. Además ustedes se aman. ¿ Es eso lo que ustedes desean , un hijo biológico?

Los dos se llamaron al silencio. Se les hacía imposible hablar y los sentimientos se entremezclaban dentro de los dos,haciéndose confusos.

_ Voy a cumplirla . Si ustedes desean que yo sea esa mujer que pueda llevar en su vientre a su bebé.


_ No ,no puedo pedirte eso. Vos aun no pudiste tener tus propios hijos. ¿ Como vas a hacer para tener a un bebé de Guía y mío cuando después tienes que dárnoslo?

_ Pedro tiene Razón

_ Yo ya les conté  mi trabajo en África. Para mi esos niños son como mis hijos. Yo ya me siento madre con ellos y, además nunca tuve el deseo de tener hijos propios. Estoy preparada psicológicamente para tener su bebé.

_ Pero ese ese tratamiento es muy complicado.

_ Lo sé Guillermo, pero tengo un amigo colega que nos puede ayudar. Lo primero que tendría que hacer es hacerme un estudio de Serología para saber  que no tengo ninguna enfermedad que pueda afectar el embarazo.
Como tengo tu misma sangre , soy Beggio también , él bebe llevaría la sangre de los dos
      Dos meses después


El examen dio positivo. Pedro no lo podía creer y no dejaba de mirar el resultado del análisis, tan solo entregado hacía dos semanas. Lo llevaba celosamente consigo y lo dejaba junto a la cama sobre la mesita de luz. A Guille le costaba
todo el tiempo convencerlo que dejara el documento, él único que no era capaz de perder porque se trataba de su bebé..

Las noticias en el estudio continuaban igual sin ningún movimiento que alertara algún peligro. Octavio no dejaba de darle información de como iban avanzando su causa con Gaby. Los dos ya se había hecho amigos y eran casi inseparables.
Aun si, ninguno de los dos se detenía a pensar en los casos ni en todo lo que había pasado en el pasado. Solo se ocupaban de que la habitación estuviera acorde para la llegada del bebé y de cuidar a Teo, pues era , a sus treinta ocho años, un embarazo de riesgo pero nada que pasara a mayores.



Pedro acomodo la cuna de moisés a unos pasos de la cama. Se detuvo a mirarla y lo contemplaba con ansias. No podía esperar a que él día llegara y tener a su bebé en sus brazos. Imaginarlo en su cuna abrigado en un sueño mientras juega con sus manitos pequeños
Cerró los ojos cuando sintió sus manos se abrazaban en torno a su cintura. En ese momento su amor inclinó su rostro y lo beso en la mejilla.

_ ¿ Ya es Diciembre?

_ Sí, lo es.

Guillermo sabía porque lo decía, porque recordaba un año atrás. Recordaba esa separación que se estrechaba entre los dos como un mar separa dos continentes.
Y le parecía mentira que ahora estaban juntos esperando a su hijo.
Guille se apartó un poco mientras podía oír la música de fondo en la habitación.

_ Estás escuchando mucho esa música.

_ Es un cantante italiano a Teo le gusta - le respondió mientras se volvía a la cama. Gianluca Grignani
¿Luca no se llamaba el protagonista de tu historia? -le inquirió mientras continuaba doblando la ropa que seria del bebé.

_ Si pero ¿por que me lo preguntas?

_ Estaba pensando en él nombre de nuestro bebé. Creo que ya se como podríamos ponerle

Estaba por decírselo cuando Fabián entró en la habitación. Su padre lo miro en un gesto cómplice y se levantó de la cama.

_ No quería interrumpirlos.


_ No está bien - repuso Pedro

_ Yo los dejo, ustedes dos tienen que hablar

Fabián apenas se acercó. Se sentía fuera de lugar. Pedro comprendía su nerviosismo y se levantó de la cama acercándose un poco hacia él.

_ ¿Necesitabas hablar conmigo?

_Es por lo que pasó la otra vez. Con todo lo del bebe no me animaba a hablarlo.
 No se si te acordas lo que te dije cuando tuve esa fiebre.
Pedro bajó la mirada

_ Perdón ,no quería incomodarte.

_ No ,esta bien. Comprendo que estabas mal en ese momento.

_ Es que yo se que lo dije porque lo siento. Yo se que te trate mal ese día
 que dormiste en mi casa.

_ Eso ya no importa Fabi.

_ Es que yo no quise actuar así. Se que mi papa te ama y lo importante que sos para él. Yo lo entiendo ahora.

 _ Esta todo bien, no quiero que te culpes. Seque fue difícil para vos todo lo que pasó.



_ Pero hay algo que quería decirte. Cuando todos pensaron que te habías muerto yo sentí...que había perdido a mi papá y me di cuenta tarde de eso.

Pedro ahogo el llanto que sentía subir por su garganta y sus ojos se cubrían de lágrimas.

_ Es tarde para que me perdones.

_ Yo no tengo nada que perdonarte. Yo te quiero y es lo único que importa.

Fabián se acercó a él y lo abrazó con fuerza y dejó que sus lágrimas se derramaran en él.

_ Yo también te quiero papa

_ Yo también hijo.