domingo, 19 de marzo de 2023

En un año , nueve meses y veinti seis dias capitulo 10




                    Capítulo 10

 Enredos en el amor y secretos inesperados


¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor... 


Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos... 
                   
 Los motivos del lobo
                          Rubén Darío
                                                       
                                            

_ No entiendo como se te pudo ocurrir pedirme a mi que fuera a juzgado
  y hablara con ese tipo - le había dicho Octavio a su mejor amigo ni bien
 entro a su departamento

Pedro se sentó y le hizo gesto para que igual lo hiciera, pero no hubo forma. 
Daba vueltas por toda la sala sin poder calmarse. Eran tantos la molestia que sentía que ya se comía las uñas. Trato de tomar aire. Se detuvo a unos pasos frente al joven abogado  y siguió: 
_Nunca vi una persona que me sacara tanto
de mi la tranquilidad; Y vos sabes  que yo soy
una persona pasiva- agrego, moviendo sus manos-.No lo quiero ver mas en toda mi existencia  Esta fue la primera y la ultima vez que hablo Juan Arizmendi.

Se hizo silencio. Pedro prefirió callar, intentando reprimir la risa que pugnaba por soltar.
_ ¿ Y?  ¿no me vas a decir nada?
Pedro solo se mostraba relajado cómodamente sobre él sofá. Solto una risa y siguió riendo por  cada palabra que su amigo había espetado.

_ No puedo creerlo- le respondió  ¿ Era para tanto ponerte así?
Además, lamento informarte que vos ya trabajas en el juzgado - lo señaló sin dejar de reír por la actitud de segundos antes.

_ Cierto - le dijo, no se que estaba diciéndo - le respondió, haciendo un movimiento con su cabeza. Ves, ese hombre me hace hasta olvidar hasta donde trabajo.

_ A ver - le hizo ademan. Yo sabia que Juan iba seguido por alli y necesitaba que hablaras con él por la causa. Pedro tomo aire y siguió-. Además esta al
tanto de la votación para él nuevo procurador.
Hizo una pausa breve, respiro hondo y luego le dijo en un dejo de angustia: Necesito ganarle a Miguel. Solo así puedo hacer que él page todo lo que hizo.

_ Pues pedile a Matías, yo no vuelvo hablar con ese hombre. No - hizo ademan con sus manos.  
Y sinceramente ¿ como Guillermo puede relacionarse con una persona tan contraria a su forma de ser?

_ Pensé que te caía mal Guiermo  -  ¿Desde cuando te preocupa con quien
se relaciona?

_Es que lo poco que lo conozco me hizo saber que es un hombre muy serio, eso es todo.

Si, como vos.

_ Lo que digo Pedro es que  con Arizmendi no se puede cruzar dos palabras sobre trabajo. Lo único que le interesaba era  socializar conmigo.¿Decime si así se puede trabajar? - completo, cruzándose de brazos.

_ Te estas haciendo demasiada malasangre.

Octavio se sentó frente a su amigo y le pregunto:

_  A ver decime, ¿ Por que crees que ese hombre puede ayudarnos?

_ Porque Guiermo confía en él.Juan y él tuvieron una relación hace veinte años y ahora son grandes amigos.Y  a pesar que eso siempre me hizo sentir inseguro, para mi esa es razón suficiente para pensar  que Juan seria incapaz de traicionarlo.

_ No se, a mi no me da confianza Pedro .

_ Estas exagerando.  Ya te dije y tengo certeza en que él es una persona honesta. No voy a dar marcha atrás , son pocas las personas en que puedo confiar.

Cambio de tema y se levanto del sofá  y un segundo después le dijo:

_ Espérame acá, voy a cambiarme de ropa.


_ ¿ Para que?
_ Adivina querido

_ No me digas que vamos a salir para seguir jugando al Conde de Montecristo -  le respondió con sarcasmo al levantarse del sillón.

_ En efecto - le dijo Pedr,o volviendo hacia él-. Le dijo a Beto que viniera, necesito transformar su apariencia.

_ ¿ Ahora? ¿ para que pretendes transformarlo ?  Ya te dije que esto se esta saliendo de control. Y en nada tiene que ver con nuestros asuntos. Mientras vos estás haciendo ridiculeces, Mendoza debe estar tramando un plan siniestro.

_ Y Julián puede ser mucho peor - le afirmo, clavando su mirada a los ojos de su mejor amigo que por poco lo estremecio de miedo.

_ Esto no es Dumas Pedro, es la vida real.

_ Te pareces a mi medico. Sebastián piensa lo mismo - agrego hacia un punto muerto. Pero voy a seguir, porque no volví por nada.

_ No se para que me molesto en hacerte entrar en razón, sos obstinado - le grito al verlo irse hacia su cuarto.
Cuando una idea se le mete en la cabeza no hay poder humano que se la saque.

             ………………………...

Pedro se alistaba para recorrer las mejores tiendas de Buenos Aires y así lograr transformar la apariencia de Marini por completo. Quizás era innecesario, pero no quería dejar al azar él mas mínimo detalle para cuando por fin se viera cara a cara con Miguel.  Pensaba invertir todo él día en su amigoy había dejado alistado a Nelly en la cocina  - la mucama de Sonia quien ahora trabajaba a los servicios de Pedro, las tareas de las casa. Sin embargo, debería dejar sus planes para otro momento.Octavio, que lo esperaba impaciente en la sala, había recibido él llamado de Mariquena , su mejor amiga de la secundaria que habían tenido ambos.
Pese a la ultima llamada que tuvieron al creer en la muerte de su amigo, decidió contactarla. A pesar de saber la carga horaria que ella tenia siempre. Vivía del trabajo en él juzgado donde se desempeñaba como directora en él archivo.
Él tiempo que le quedaba era para descansar y preparar los temas de su catedra que realizaba casi todos los días en la Facultad de Derecho en la UBA. Ante esas circunstancias, se le hacia imposible verse, pero ella era la única que podía colocar en sus manos la información que necesitaban sobre la muerte de Almorena de los Santos, la esposa de Sebastián.

_ Amigo deja todo lo que estas haciendo , conseguí la información que necesitamos - le dijo  Octavio al entrar a su  habitación
Pedro no respondió y si lo habría hecho en ese momento no hubiera podido, al verlo como estaba vestido. Había quedado enmudecido.  Lo miraba sin perder detalle de él: El pelo levantado por las gafas oscuras  dejando caer unos mechones y la chaqueta blanca que combinaba con él pantalón chupín que le enmarcaba toda la figura.

_Espero que sea importante porque mis planes hoy  iban ser mi prioridad -  le replico de mala gana. 
Odiaba saber que quizás tendría que dejar sus planes a un lado
_ ¿ Te pasa algo? - agrego serio, frunciendo él ceño

_ Si- respondió embelesado, pero no lo recuerdo ahora.

_ ¿ Como que no lo recordas? Entraste como un loco a mi cuarto para
decírmelo.


_  He ... ,si - balbuceaba. Mariquena, seguramente la recordas - continuo, caminando unos pasos mas. Ella trabaja en él archivo del juzgado y tiene
él expediente de la muerte de Almorena, la esposa de tu medico.

_ Ha, eso es bárbaro - expreso, mas dispuesto. Ahora vamos a poder avanzar con Gaby en él caso; La muerte de Almorena esta relacionada al caso de Diego.

_ Si es verdad - suspiro. Sentía que volvía después de un largo letargo de enamoramiento. Aunque no sabia como disimular frente a Pedro la incomodidad que le producía. Era como si un hormigueo le recorriera él
cuerpo.

_ ¿ De verdad  que no te pasa nada? - insistió, acercándose un poco mas a él.
Octavio se aparto. Un segundo mas e iba sentir desfallecerse.

_ Estoy bien de verdad pero preferiría que te mantuvieras alejado al hablarme. Se que son tus modos de ser pero no quiero que me confundas

_ Lo siento , no fue mi intención, pero estas muy raro hoy. Primero te quejas por la primera impresión que te dio Arizmendi y ahora estas así, como perdido.

_ Es lógico,ya no es noticia para vos mis sentimientos. Respecto al otro, estábamos bien hasta que lo nombraste a Arizmendi. 
Ya te dije que no pienso volver a cruzar una palabra con ese hombre

_ ¿ Por que te molesta tanto si apenas lo conoces?

_ No se, es insoportable. No hay otra forma de poder describirlo.
!Por favor, que hombre fastidioso! - mascullo.

_ Vamos fastidioso - le dijo riendo hacia la puerta -  hace mucho que no veo a nuestra amiga.

_ No, peor, piensa que estas muerto. Cuando te vea se va caer de espalda.


A pesar que hacia mas de siete años que los tres no se veían, la
presencia de Pedro causo una conmoción inmensa en su amiga. Mariquena estaba convencida en la ultima llamada que había tenido con Octavio
que Pedro estaba muerto. Aunque le había costado creerlo frente a las disidencias de como sucedió todo. Ahora tenerlo ahí, frente a frente, explicaba muchas cosas y cuantas mas necesitaba ella
salir de dudas; Pero no era él momento ni él lugar oportuno para hablar.
Cruzaron pocas palabras , las suficientes para justificar su presencia; Sin embargo, la abogada sabia que ambos venían con un propósito claro: conseguir la información suficiente sobre él crimen de Almorena.

_ Él expediente de Almorena esta por aquí- señaló, mientras los guiaba hacia él interior del archivo.
Él mismo constaba de 10 salas continua a las oficinas, que se ubicaban a la entrada que  almacenaban toda la documentación en tramite.
Avanzaron un poco mas hacia dos de los depósitos, donde se encontraba los expedientes que llevaban mas de veinte años en vigencia, entre ellos el de la esposa de Sebastián

_ Hasta altura del partido pensé que él expediente de esa chica ya estaría eliminado - aseguro Cáceres, una vez que entraron allí a la sala.

_ Es lo que estoy tratando de hacer chicos. Él fiscal quiere que todos los documentos empiecen a ser expurgados. Piensa que ya no tiene caso que los tengamos almacenados ya que la mayor parte ya prescribió. 
Por otro lado, si tomamos en cuenta que la mayoría de las
causas fueran archivadas sin llegarse a juicio, para él no tiene sentido que
sigan siendo conservadas

_ Como siempre- acoto Octavio.

_ No me digas  que cuando te referiste al fiscal estabas hablando de Sepeda - inquirió Pedro.

_ Si - respondió ella con una sonrisa poco agradable. Lleva un año y ya se piensa que puede dictaminar los reglamentos del archivo.

_ ¿ Hace cuantos años estas acá? - le inquirió nuevamente, Beggio.

_  Cinco años y conozco este archivo como si fuera mi propia casa.

Se adelanto unos pasos mas de ellos y siguió diciendo:

_ Mi idea es hacer un proyecto para crear un archivo central y resguardar
esta documentación y la que vaya viniendo.

_ ¿ Como pensas hacer eso sin que Sepeda intervenga? - le inquirió Pedro.

_  Ya presente él proyecto y él fiscal no me va a detener.
Ni él ni sus colegas - dijo en voz baja.


Introdujo su mano hacia los estantes superiores cuando encontró él expediente de Almorena. Octavio lo tomo en sus manos, como si se hubiera tratado de oro en bruto que habría buscado desde hacia años.
Mariquena lo llevo hacia la salas de consulta, que por ahora se encontraba en la oficina y acto seguido, Pedro le hizo gesto para que se alejaran hacia él interior donde segundo antes habían estado.

_ ¿ Que pasa?- pregunto ella, desconcertada por su actitud.

_ Me llamaba la atención lo de tu proyecto. Te conozco desde hace años y siempre que te pusiste una meta es por algo importante.

_ Lo se-. Sepeda quiere eliminar la mayor parte de la documentación para no dejar evidencia de las causas por trafico de órganos y de droga. Sin esos expedientes es muy difícil que se pueda reabrir las causas antes de que prescriban Son pruebas contundentes. Tengo información pesada en esos documentos.
Pedro dio vueltas en un millón de pensamientos. Angustiado por él temor de
lo que Miguel pudiera hacer, sabiendo toda la evidencia que su amiga tenia en su poder.

_ ¿ Te pasa algo? - pregunto Mariquena.

_ Si y temo que pueda pasarte algo. No se si conoces a Miguel Ángel Mendoza.

_ Si lo conozco y varias veces vino a intimidarnos a los empleados. Incluso él ultimo año hubo un incendio acá en él archivo, pero no paso a mayores. Por suerte, se nos aviso a tiempo y pudimos salvar los documentos. Pero ¿ por que me preguntas eso? - inquirió, desconcertada.

_ No me gusta nada esto. Deberías mudar a otro lado esos expedientes

_ No puedo, son propiedad de la institución.
Lo peor de todo que recibo amenazas del otro fiscal - le confeso en un aire de preocupación- Precisamente por el caso de Almorena y de Diego Sambrano-. Él otro día - siguió , tu colega vino para buscar él expediente, pero no pude dárselo porque el fiscal que te mencione tiene poder acá en él juzgado. Me dejo estrictamente prohibido que se lo entregara.

_¿ De que fiscal me estas hablando? - le inquirió.

_ No puedo decírtelo. Ya estas alturas estoy asustada. Estoy pensando en ver
la posibilidad de tomar licencia, aunque no pienso  abandonar él proyecto.

Se acerco a ella para tratar de calmarla y le dijo:  necesito que confíes en mi, nada malo te va a pasar. Decime de quien se trata.

_ No tiene caso, ni siquiera lo conoces

_ No me importa. Quiero saberlo.

Tomo aire con él corazón que latía a mil pulsaciones a cada segundo.
Aun dudaba de decirle él nombre, pero Pedro y Octavio eran las únicas personas en la que podía confiar. De alguna manera el volver a reencontrarse
con ellos era un bálsamo, frente a la tormenta que se cernía sobre ella.

_ Te lo voy a decir, solo te pido que no lo comentes con nadie.
 José Miller - le dijo. 
Sintió para su propia sorpresa como si se hubiera sacado un peso que la angustiaba desde hacia días.

_ ¿ Vos estas segura de lo que me estas diciendo?

_ Si, aunque a diferencia de Mendoza, él parecía asustado cada vez que me advertía. Es mas bien, como si estuviera mandado por alguien mas poderoso que él. Se de estas cosas - prosiguió, cruzándose de brazos-. 
Somos abogados y he visto que cuando hay una cabeza mayor en todo esto no suelen dar la cara. Mandan a alguien para que los haga.

_ ¡ Maldición! En esta historia ya no creo que nadie sea inocente, mande o sea mandado - agrego.

_ Mariquena - la llamo Octavio cuando venia con él expediente en sus manos sin quitar la vista de los documentos- . Sácame una copia, me lo voy a llevar
a mi casa y lo reviso bien.

Cáceres se detuvo viendo él gesto en sus rostros. Se mostraban nerviosos y Mariquena se mostraba incomoda como si deseara salir de allí.

_ ¿ Pasa algo?

_ Si, pero voy a contártelo en él camino. - le dijo Pedro, tomándolo del brazo para salir de alli.

_ Me están asustando Pedro.

_ No pasa nada Octavio - le dijo Mariquena.


_ Si pasa - replico Pedro y escúchame bien - agrego dirigiéndose a su amiga, mientras yo este acá ni Miller ni Mendoza van a volver a pisar este archivo y   olvídate de tomar licencia.


_ A ver - dijo Octavio, acercándose a ellos-. ¿ Que esta pasando? - le inquirió a ambos, frunciendo él ceño. 
¿ Por que lo mencionaste a Miller?  - pregunto mirando a Pedro.
 Pensé que no lo conocías.

_ No lo conozco. Guiermo me lo menciono y ahora me acabo de encontrar con una desagradable sorpresa.

_ Yo les pido que no lo mencionen con nadie ni en el estudio que trabajas Pedro.

_ Voy a ser una tumba. Mas silenciosa que en la que todos me creen muerto.
Eso dalo por echo.

.....................................................

_ ¿ Estas bien? - pregunto Miller. Gabriela no le respondió. Su cabeza le daba vueltas al saber que su boda estaba cerca. Cuanto mas imaginaba su futuro
al lado de Antonio, una parte de ella le cuestionaba, si haber rehecho sus planes con su novio  había sido lo correcto. Siempre lo había defendido con voluntad férrea el deber ser, como si se hubiera tratado de un juicio que tenia en sus manos y que debía probar que las pruebas eran ciertas e irrefutables
Pero esas palabras, las palabras de su amor se colaban en toda su mente. Se hacia presentes y cobraban fuerza cada día mas. Por mas que lo intentaba, era como si él tuviera un poder que hacia caer todo esa obra que hasta ahora ella había tratado de sostener.
¿ Por que parecía que él podía tener siempre la razón? ¿ por que no podía equivocarse? 
Gabriela estaba convencida que casarse con Antonio era lo mejorque podía hacer. Entonces si era así ¿ por que sus palabras volvían de nuevo a grabarse en su mente y le hacia perder él rumbo de sus propias decisiones?

_ Perdóname - se excuso, muy desanimada. Sentía que una angustia le oprimía él pecho como si cargara con una piedra pesada sobre su corazón y apenas captaba la presencia de Miller.


_  ¿ No hay mucha diferencia entre vos y Guillermo, no? Te estaba hablando de tu casamiento y me evadiste por completo.

_ No pasa nada - le respondió

José prendió la radio y,  mientras ella observaba a través de la ventana del auto
hacia un punto sin fin, él trataba de encontrar una estación que fuera de su agrado .

_ José - lo llamo y él se detuvo en lo que estaba haciendo cuando ella siguió:¿ vos crees que uno puede dejar de sentir por alguien un amor, un amor...
¿Cómo decirte ? ¿ Tan fuerte, aunque haya pasado tanto tiempo?

_  Nunca me creí experto en esos temas.

_ Pero no eras vos él que insistía que uno tenia que hacer lo que sea para ser feliz.

_ ¿ Yo? - inquirió, frunciendo él ceño.

_ Si vos - le respondió asintiendo con su cabeza, mientras le sonreía-.   ¿ No es lo que estas haciendo con Guille? Después de todo lo que él paso, vos te quejabas que él no te incluía en su vida; Me parece que no sos tan inexperto como decís. Lo de ustedes es un ejemplo claro de superación, de que se puede salir adelante y ser feliz.

_ Te agradezco él cumplido, pero Guillermo tiene la cabeza en todo menos en su decisión de entablar una relación  conmigo. Así lo llama - agrego en un dejo hiriente-, "una decisión."
 No lo entiendo y no se mas que hacer.

Gaby se llamo al silencio. No podía decirle que estaba viéndose con otra persona y muchos menos que esa persona era Pedro. Trato de aferrarse y pensar la respuesta mas sensata, pero el se adelanto y le dijo :

_ Me parece que es él ,ahora que me haces esa pregunta,  el que te tiene que contestar tus dudas.

_ ¿Vos crees que yo estoy mas segura de casarme con Antonio que Guillermo tome enserio el vínculo con vos?

_ Supongo que es así, no por nada te estas ocupando ahora de todo, como el banquete para la cena, por ejemplo. Por eso creo que te estas haciendo demasiado problema por nada.

_  Lo de la comida fue Antonio que me pidió. Con todo él trabajo en él estudio, no tengo cabeza para pensar en la cena para él casamiento, y  no entiendo tanta insistencia justo en ese restaurante. 
El que me llevo el otro día. Quería que viéramos otras opciones pero el no quiere.

_ No te podes quejar. A mi Guillermo no me dice nada.

_ ¿ Queres que yo hable con el?

Le hizo un gesto de negación y  se mantuvieron unos segundos en silencio.
El transito ese día estaba pesado.  Hacia adelante se observaban filas enteras
de autos que para cuando José pudiera  arrancar, les llevaría tiempo. Miller
aprovecho el momento para hacerle una pregunta que desde su llegada de
San Luis le estaba haciendo un nudo en la garganta.

_ Necesito hacerte una pregunta. Ella lo miro sin imaginar lo que estaba a punto de inquirirle-. Sigo sosteniendo lo que te dije, que no me creo expertos en temas amorosos
pero mi circunstancia es muy diferente a la tuya. Alberto no murió, estuvo preso y, como siempre me contestaste, él nunca quiso saber nada con vos. Es lógico que decidieras seguir adelante con tu vida.

_ ¿Eso que tiene que ver?
   
_ Necesito que me contestes ¿ Si Pedro estuviera vivo, vos crees que Guillermo actuaria de esa manera?
Gabriela se quedo de una pieza, lo miraba y las palabras se le ahogaban dentro. No podía respirar e hizo un movimiento para tratar de salir de la situación incomoda.

_ ¿Por que me lo preguntas a mi?
Yo estoy acá y seguí con mi vida y Alberto esta vivo.

_ ¿ Y si hubiera muerto?¿ Lo hubieras seguido amando tanto para no continuar con tu vida?
Sabes, es horrible estar con una persona en la intimidad y sentir que en su mente esta otra persona.

_ Es absurdo -le respondió Gaby en un dejo ahogado-. Pedro no esta. Si esta con nosotros, en nuestro corazón, en nuestros pensamientos pero no... físicamente.
¿ Porque sospechas... digo, ¿porque pensas eso?

_ No me hagas caso, me debo estar poniendo paranoico. Pero, es que es fácil pensar que te podes enamorar de nuevo sabiendo que esa persona que amaste esta muerta, pero como saber si uno actuaria así estando ese ser vivo.
Nunca me lo cuestione hasta ahora.

_ Supongo que los sentimientos cambian este o no este esa persona. Yo ya había decidido casarme con Anto, nos conocemos de toda la vida y pasamos un montón de cosas juntos.

_ Es lo mismo, es tu caso no él mío.

_  Rebecca -le dijo ella, riendo.

_ ¿ Que me dijiste?

_ Es una novela de una escritora inglesa-. ¿A ver como se llamaba? - se pregunto así misma, tratando de dilucidar él nombre. 
Daphne Du Maurier, - continuo. La leí hace mucho tiempo
y siempre que recordaba la historia pensaba que a vos te pasaba exactamente lo que a la protagonista.

_ Intentar tener una relación seria con alguien que no lo ama.

_ No, ella tiene celos de la primera esposa de su marido, Rebecca. Lo peor
que la mucama se lo recuerda todo el tiempo y no la quiere. Y su marido tiene
el cuadro de su esposa muerta en la sala y la tiene que ver todo el tiempo.

_ Creo que esa mujer esta peor que yo.

El celular de Miller  comenzó a sonar. Era Miguel y él solo ver él nombre de Mendoza era razón suficiente para sentirse acorralado. No sabia donde meterse. Por nada del mundo Gabriela debía saber que era él. Y mucho menos
la razón por la cual lo tenia bajo amenaza.
Tomo aire y le dijo:

_  ¿Me disculpas un momento, tengo que contestar la llamada?

_ Hacelo tranquilo - respondió ella.Pero no tenes que irte - agrego al verlo salir  del auto

_ Es muy personal

Cruzo ente los autos y subió a la vereda a unos pasos de donde ella esperaba.

_ Mendoza ¿ que queres? - dijo unos segundos después.

_ hee ¿ esas son maneras de dirigirte a mi? Te recuerdo lo que hablamos el otro día.

_ No necesitas recordármelo
 ¿ para que me llamabas? Estoy con Gabriela y no puede saber que estoy hablando con vos.

_ Quiero saber si ya avanzaste con mi pedido. Sabes que si haces lo que te pido, yo cumplo. Y quiero estar al tanto de todos los pasos que este haciendo el puto de mi hermano. ¿Ya avanzo con la nueva causa contra  Moravia?

_ En eso esta.
¿Para eso me llamaste, para insultar a Guillermo y seguir amenazándome?

_ Yo no te amenazo, solo te advierto. Hace lo que te digo
Tengo códigos, no soy como Graziani.

_ No me interesa seguir escuchándote y no tengo porque  creer nada que salga de tu boca. Gabriela puede sospechar.

_ Te vas a meter en la causa de Moravia te guste o no y teneme al tanto. Parece que tengo competencia. El sobrino de Malvarez quiere ser procurador y quiere meter mano también en la causa de Moravia.

_ Hace días que quiero verle la cara pero con los asuntos pendientes en San Luis no pude. Esa causa no puede avanzar. Guillermo va a volver al tema
de  Pedro y ya estoy harto

_ Yo tampoco lo conozco, pero si me causa problemas lo elimino.
Hablando de asuntos, el viernes tenemos la reunión con Buitrón y no te vayas echar para atrás.

_ No, no voy a dar un paso en falso pero tampoco te voy a dejar pasar una mas y no me interesa las amenazas tuyas ni de ella. Si vos hablas de lo que yo hice, salta todo la mugre de ustedes.

_ No seguimos entendiendo, pero a mi no me amenaces


- José - lo llamo Gaby asomándose - ¿ Te falta mucho? estoy apurada. Antonio lleva una hora en el restaurante.

_  Hay voy - le respondió. -  Después hablamos.

_ Antes que cortes - le dijo sonriendo sarcásticamente-. ¿ Le mandaste flores a mi cuñadito?

_  Sos un imbécil ,adiós - se despidió furioso. Se dio vuelta yendo hacia el auto.

_ ¿ Quien era? - pregunto Gaby una vez que él entro. Te noto nervioso. José dejo él celular a un costado y temblaba de pie a cabeza.

_ Nadie

_ Nadie ,estas temblando

_ Solo son colegas del trabajo , nada mas - respondió de mala gana-. Debo estar temblando por otra cosa, yo también tengo un montón de presiones Gabriela - agrego levantando la voz -. No sos solamente vos.

_ Bueno, pero nunca te pusiste así.

_ Prefiero no hablar , no tiene importancia.

Jose miro hacia adelante con un unico pensamiento en su mente.  Un recuerdo que lo atormentaba desde hacia tiempo y que nadie podria saber nunca de que se trataba. Debía  continuar como si nada hubiera pasado. El mismo estaba dispuesto a encargarse que ese secreto permaneciera en las sombras para siempre cueste lo que cueste.