sábado, 20 de agosto de 2016

EN UN AÑO , NUEVE MESES Y VEINTI SEIS DIAS CAPITULO 10



                           Capitulo 10

                            Una promesa del pasado.






Cómo suena en mi alma la idea
de una noche completa en tus brazos
diluyéndome toda en caricias
mientras tú te me das extasiado! 


¡Qué infinito el temblor de miradas
que vendrá en la emoción del abrazo,
y qué tierno el coloquio de besos
que tendré estremecida en tus labios!


Un temblor indeciso de trópico
nos penetra la alcoba. ¡Entre tanto,
se han besado tu vida y mi vida...
y las almas se van acercando!


¡Cómo siento que estoy en tu carne
cual espiga a la sombra del astro!
¡Cómo siento que llego a tu alma
y que allá tú me estás esperando! 
                                                  Noche de amor en tres cantos

                                                                     Julia de burgos

                                                              
                                                                         


Marcos pego un grito en el cielo al enterarse que Pedro estaba vivo. Lo sabía, desde ese momento que Marina le había mostrado la foto. Lo peor era saber
que lo habían dejado ignorante de la verdad. Gaby lo había subestimado ,
había herido su ego, pero mas sus sentimientos, aun abiertos, por la pérdida
que habían creído.


_ ¿Se puede saber porque mierda me dejan afuera de todo? - fue lo primero
que lanzó hacia Gaby cuando la llamo.

_  ¿ Para que me llamabas? Ya te enteraste.

_ De una puta casualidad me enteré…


_ Bueno, no empieces a insultarme. Si seguíamos metiendo gente se iba a complicar todo.

_  Complicarse las pelotas. Él señor se pasa un año haciéndonos creer que estaba muerto y ustedes se complotan con Malvarez para inventar esa pelotudez del sobrino.



_ Para, primero no me estés acusando ni a mi ni Alberto de haber inventado lo del sobrino. Y después acusándolo a Pedro, cuando no tenes idea de lo que sucedió realmente.

_  ¿ Y como mierda queres que sepa si me dejan afuera de todo?

_ Santiago quiso ayudar, fue idea de él y Pedro lo acepto. Octavio le pidió para ver cómo podía ayudarlo. ¿ Vos cómo te enteraste?

_ Guillermo me dijo y si me preguntas por él está en el despacho y no quiere que nadie lo moleste. Te lo digo, porque actualmente sos aficionada en meterte en la vida de los demás y con lo de tu casamiento, te estas olvidando que tenes responsabilidades acá en el estudio.

_ Que me preocupe por él no es meterme en  su vida y se perfectamente cuales son mis responsabilidades, pero si, mi casamiento es ahora mi prioridad. Hoy me caso si sabias.

_ Y eso te da el derecho a ausentarte del estudio.Cuando recuerdes que tenes una sociedad acá hablamos . Digo, si queres aparecer en él membrete.

Le cortó la llamada antes que ella pudiera omitir alguna palabra más.
Solange estaba a unos pasos de él, intentando entenderse con la fotocopiadora, pero oía todo y comprendia más de lo que ellos podían imaginarse. Marcos se acercó en ese momento y le dijo:

_ Solange, llevale este expediente a tu padrino.

Solange dejo lo que estaba haciendo y se acercó par a tomar el expediente.

_ ¿ Estás mal por la discusión con Gaby?

Marcos hizo una pausa y la miró fijamente durante unos segundos. Segundo que para su hija significó toda una tortura.

_ ¿Cuántas veces le dije? ¿Cuántas veces le dije a usted que no se inmiscuya en asunto de mayores. ¿ Qué escucho?

_ Nada - respondió, echándose hacia atrás

_ ¿ Como nada? No le mienta a su padre ¿ usted quiere verlo mal? ¿ Quiere verme realmente mal?
_ No pero… ¿ porque Gaby no pude estar en él membrete?

_ Haga lo que le pedí y después vamos a seguir esta conversación usted
  y yo.


_ Pero después tenemos que ir a la boda de Gaby.

_  Usted haga lo que le digo.

_ Pero mamá se va a enojar. Hace una hora que esta arreglandose.

_ A tu madre le lleva tres horas arreglarse y el casamiento de Gabriela me importa las pelotas. Vaya para él despacho y después vuelva.


Llegado al estudio,Guillermo no habia dado espacio al trabajo en ningun momento.Se quedo sentado en la silla de su escritorio y no hubo nadie que hubiera podido sacarlo de alli. Aferrado a los pensamientos que iban colándose en su mente.Descendió la mano hacia uno de los cajones y tomó un anillo que guardaba celosamente desde hacía tiempo y dejo que los recuerdos, lo tomaran de a poco.

Madame como le gustaba que la llamaran, se habia sentado sobre la mecedora de su cuarto con una manta tejida de blanco sobre sus rodillas.La puerta estaba entreabierta a espera que Guillermo apareciera.Cada vez que ella despertaba, era su cita obligada; Grababa latente aun sus palabras de ese ultimo dia.

_ Abuela - le dijo una vez que hubo entrado y le dio un beso en la mejilla. Ella le hizo un gesto para que se sentara frente a ella.


_  ¿ Cuántos años tienes? - le inquirió, inclinando la vista detrás de sus lentes, para intentar  verlo.
_ ¿ Porque me lo pregunta?
_ Yo ya estoy grande - se volvió hacia atrás - y los recuerdos se van borrando de mi cabeza, ya ni tu nombre me acuerdo - agregó, acomodando su frazada.
_ Veinte - le respondió tímidamente.
_ No te escuche
_ Tengo veinte - levantó la voz.
_ Bueno - le contestó en un dejo de enojo- me baja la voz - agregó,frunciendo el ceño.
 
Bien - siguió,- veinte está bien, está muy bien.
Guillermo le hizo un gesto de desconcierto y le inquirió:

_ ¿ Por que veinte está bien?

Su abuela materna no le respondió y solo se limito a extraer de su saco un anillo de or incrustado de una piedra esmeralda. A simple vista parecía extraño, más bien de un diseño neutral.
Lo colocó en su mano y despues el le dijo:
_ ¿ Por que me dio este anillo?
_ Mi familia lo ha tenido desde muchas generaciones.
_  Pero eso tendria que haberselo dado a una mujer. Si yo hubiera tenido una hermana le hubiera correspondido...
_ Déjame terminar - lo interrumpió.
_ Mi padre me lo dio y yo se lo di a tu madre y ahora te corresponde a vos querido, llevarlo. No lo pierdas- le advirtió
_ No lo entiendo , ¿ Para qué quiero yo un anillo?
_ Si lo ves, no tiene una forma especial. Puede ser usado por un hombre o por una mujer. Cuando encuentres a la persona que vayas amar y pases el resto de tu vida, dáselo.  
_ Esto es ridículo abuela - le espetó ,inclinando su mano para devolverle el anillo. Yo no voy a hacer semejante cosa. Y no creo que me vaya a pasar lo que usted dice.
_ ah, eso decis ahora. Cuando te pase,  ahi me vas a dar la razón.
Guillermo respiro con resignación y le dijo:

_ Le acepto el anillo, pero sigo pensando que es una ridiculez esto.



 Solange había llegado al despacho y se asomó tímidamente detrás de la puerta.
Parecía la misma escena de tan solo unos meses atrás. Lo encontraba de
la misma manera, pero esta vez abatido sobre la silla de su escritorio.
Se mantuvo en silencio durante unos segundos y dejó el expediente sobre
él escritorio.

_ Yo se porque estas así - rompió el silencio que lo hizo sobresaltar de la silla.

_ Querida, me asustaste. ¿Como te apareces así?

_ perdón, es que te vi tan mal. Estas triste.

_ Ya se donde quieres llegar, ya lo se. No vamos a empezar como la otra vez.

_ No, no es eso.
_ Si es eso. No quiero hablar ahora
Solange tomó asiento y luego de una pausa le dijo:

_ Una vez me dijeron que para olvidarte de alguien, necesitas un año por
cada mes que lo conociste.

_ ¿ De donde sacaste esa reflexiones?

_ Cuca me dijo. Pero tambien podes estar con alguien y al mismo tiempo
amar a otra persona. Eso también me lo dijo ella -  agregó, sonriendo

_  Te levantaste muy filosófica hoy. A ver ¿que mas me vas a decir?

_ Nada.

_ No, decilo. Hasta altura estoy abierto para oír cualquier cosa.

_  ¿ Ya pasó un año, no?

_ No lo se. Hace tiempo que no tomo atención del tiempo. Me da lo mismo
que pase o que no pase.

_ ¿Pero vos no te olvidaste de él, no?


Si hacía una pregunta más no hubiera sabido para donde huir. No comprendía cómo captaba todos sus pensamientos y las acciones de cada uno al pie de la letra, sin perder ningún detalle. Solange tenía razón, podían pasar millones de años, que seguiría amando como él primer dia.
En eso, Gaby interrumpió la escena y fue su salvación en ese momento.
Solange se había ido, pero eso no aliviaba la situación de pánico que embargaba a Gaby en ese momento. Necesitaba estar a solas y hablar con él como si esperaba que él tuviera las respuestas que necesitaba.

Él se quedo unos segundos observandola.No comprendia el verla asi, vestida de blanco y el pelo recogido, ¿para celebrar que?  para decir sí ¿ a que? Ella rompió el silencio entre los dos y se limitó a decir:

_ Necesitaba hablar con vos.

_ hum hablar , conmigo ¿ para que? -. ¿No te casas hoy? - agregó, volviéndose
 hacia la silla.Hablemos acá parados.

_ Es enserio

_ Está bien - cedió. - tomó una silla  y se sentó frente a la otra y le indico que se sentara.
_ Bueno, te escucho.

_  Si, es… vos sabes que yo hoy me caso con Antonio.

_  Lo se.


_ ¿ Vos recordas, cuando yo te llame, cuando iba a casarme con él y bueno, después sucedió, bueno.

_ Bueno, bueno. ¿Qué me queres decir?

_  Que yo estoy segura de lo que voy hacer, pero a mi me haría mucho bien
que vos me dijeras algo. Para mi, que para vos está bien que yo me case con Antonio significaba mucho. Me dijiste que si me casaba con él, hace unos meses, que iba ser un error que me iba a quedar mirando al techo...
_ si yo lo se y no me retracto de lo que te dije. Te lo reafirmo y te voy a preguntar algo.

_ No, ya lo se. ¿Vos como estas con ese tema?

_ No, no me cambies de tema.


_ Esta bien, yo lo amo. Si no lo amara no me casaría hoy con el. Pero de
verdad, quiero saber como estas

_ Cómo puede, uno está como puede.

_ Vos sabes que yo discutí con él y me siento re mal por lo que pasó.

_ No te sientas mal, son cosas que pasan.

_ ¿ qué vas hacer ahora con José? Ahora que sabes que Pedro está vivo.

_ ¿ Que voy hacer? ¿ que queres que haga, que lo lleve  bailar?

_ dale , quiero saber.


_ Termine el compromiso que le había hecho. Lo iba a hacer de todos modos.

Gaby prefería no seguir insistiendo o más bien buscaba la forma, por momentos, de continuar el tema para evadirse ella misma de la realidad
que hoy, por su misma elección, la tocaba.

_ ¿ Y no vas a hacer nada?

_  ¿Qué crees que pueda hacer? Esta conversación no tiene sentido, no tiene sentido.

_ No, la tiene, y algo tenes que hacer.

_ Noo, vos me lo decis, que no se si vas estar segura de casarte.  

_ Yo estoy segura , estoy muy segura.

_ ¿Entonces porque viniste? Si estas segura vas y lo haces. No necesitas de mi   
   aprobación.

_ ¿No me crees que pueda hacerlo, es eso? Te sentí el tono sarcástico.

_ Me preocupas vos , tu felicidad, tu historia, con beto.


_ Ya hablamos de esto, de que no podemos aferrarnos a las cosas que no pueden ser. Lo nuestro fue así, no se dio. Pero vos estas a tiempo, vos podes buscarlo.

_ Que cambiante que sos. - Mira . siguió- a veces somos responsables de las situaciones por la que pasamos. Esta bien que esté enojado, lo entiendo y hay que respetar su decisión.


_ No lo creo así. Vos hiciste lo que pudiste.

_ No , no quieras convencerme de lo contrario. Hacer lo que podía, no. Trate
de escuchar, de seguir él ritmo de la vida , no se, que debía continuar con su transcurso. De escucharte a vos, a mi hijo.
Ahora vos decime ¿ Vos estás realmente segura de lo que vas hacer? decimelo, de verdad.

_ Yo lo amo, ya te lo dije. Se que Antonio y yo vamos a estar bien. Que voy a dar él si hoy y que lo que siga de ahí en mas va ser lo mejor para nuestro futuro.

Gaby se había ido pero los recuerdos continuaban intactos en su mente, como si lo buscaran, como si persiguieran un objetivo claro que él debía oír.


_ Hace frío ¿no? - le inquirió Juan. Guillermo no tomó en cuenta sus simples palabras. Sentado contra la acera a unos pasos de la puerta de la casa de Juan, lo que menos quería pensar era en lo que podría decirse. Acababan de tener una discusión grande y la situación lo había abrumado hasta el extremo.
Su interlocutor se sentó a su lado y continuo.


_ Nunca habíamos discutido, supongo. Guillermo se incorporó.

_ No lo recuerdo. Fue por Ana ¿no? Uno toma decisiones por alguna razón.

_ Eso no fue una decisión. Casarse con una mujer.

_ Lo hice por mi hijo. Nadie pudiera haberlo entendido, los dos juntos. Viviendo una vida normal como cualquier pareja.

_ Desde que te conozco lo único que te importaba es lo que pensaran los demás. Te propongo algo.

_ No, amantes no.

_ No , no es eso. Mira, a veces pensaba que esto iba a durar para siempre,
no lo se y no entiendo cuando algo se acaba y cuando otra historia comienza.

_ ¿Te vas a poner romántico ahora?

_ No, solo prometamos algo. Como una promesa. Si en veinte años, no encontramos a esa persona indicada, no vamos a dar cuenta si esto fue real.
Si teníamos que estar juntos para toda la vida.  

_ Es una ridiculez lo que me estas diciendo. Yo me case. Aunque todos los días me repita que fue un error y termine queriendo que lluevan chistes en el techo.
Es ridículo, las personas que se enamoran están mal, están muy mal. Yo tengo los pies sobre la tierra.
¿ Y si pasa… si pasa que encontramos a alguien que nos importe en serio?


_ Siempre exagerando todo. Mira , si pasa se rompe la promesa, pero también seria como cumplirla. Míranos, por algo nos encontramos.
_ Te lo prometo, pero si en veinte años pasa, intérname en un psiquiátrico.
  

_ Ya pasaron los veinte años, me parece no? -  Una voz dulce lo sobresaltó.

_ ¿ Que haces acá? Ya estoy soñando de nuevo.

_ Seguramente te quedaste dormido. Donde más puedo hablar con vos.

_ ¿ Cómo supiste lo que estaba pensando?

_ Soy tu mama. Una madre sabe siempre lo que piensan sus hijos.

_Es ridículo, completamente ridículo. No porque se me ocurrió prometerle semejante cosa.

_ Yo no lo creo así. ¿ y qué haces acá sentado? - agregó acercándose al escritorio.  No me digas que estas esperando que tu amigo te interne un psiquiátrico.

_ Nada, vine a trabajar. Si me decís por la boda de mi socia - agrego rápidamente ,pero a la vista comprendía hasta qué tema se refería su madre

_ No lo digo por Gabriela.

_ De eso no. - le respondió, suspirando. De eso no voy hablar.

_ Querido, a tu madre evasivas no.  Ah no , ya se ¿vas a seguir con esa ridiculez de casarte?

_ No lo voy hacer - enfatizó molesto. ¿Yo no debo estar hablando dormido? - agregó con un gesto de suma preocupación.

_ No, no por ahora- le respondió, divertida.

_ A vos te parece todo precioso esto.

_ Lo único que quiero, es que seas feliz y tomes la decisión correcta.
Guillermo - tomó aire y  en un dejo angustioso le dijo: No voy a estar todo el tiempo para estar diciéndote lo que tenes que hacer. La realidad es otra, la realidad, es que estoy muerta…

_ Para vos es fácil decirlo, estas ahí, en paz, pero yo estoy acá, en otro plano.
  Con gusto te cambiaría el lugar.

Clara lo miró con gesto de reprobación

_ Hace un momento la aconsejaste a tu socia. Y hace un tiempo le dijiste lo que era para ella el amor.
Yo me pregunto ¿ Cuando te escuchas a vos mismo?

_ No fue porque lo hice, fue por ella. Estaba preocupado por lo que iba hacer, por lo que va a hacer hoy.

_ No , no lo hiciste por eso. A mi no me puedes engañar. Lo hiciste porque era lo que pensabas y en ese momento lo defendiste con una valentía que me llenó de orgullo y me recordó quien eras; Cambiaste mucho cuando te casaste con Ana.


_ Pensé que cuando se lo había dicho algo había cambiado en mi, en mi forma de pensar.

_ Cuando me case con Ricardo , me tomo un tiempo darme cuenta que siempre iba a amar a tu papa.

_  No compares las situaciones. Vos enviudaste y estabas sola conmigo a cuestas. Son otras circunstancias. Como la mía con Fabián. Nadie hubiera sido tolerante ni conmigo ni con mi hijo, si hubiera intentado construir una relación con Juan. Él lo habría sufrido.

_ Siempre con razonamientos vos. Mira, Ricardo fue un gran hombre, pero yo no podía cambiar mis sentimientos, por eso me separe de él. Y nadie te aseguraba que las cosas podía ser así respecto a Fabián.
  Hizo una pausa y luego le dijo:

_ Creo que la promesa que le hiciste a Juan se rompió y es hora
que vos cumplas la tuya.

Clara se fue hacia la puerta y luego le dijo:

Ah , antes que te despiertes, no le vayas a poner el nombre de tu padre.

_ ¿ A quien?.  Mamá ¿a quien?

Despertar no fue nada fácil. Sintió como si su alma se hubiera transportado a
un mundo desconocido para él, pero que de ninguna manera quería que lo devolviera a la realidad que estaba viviendo.
Tomo aire y cuando bajó la vista hacia él escritorio noto dos llamadas perdidas en el celular. Al parecer Fabián había intentado comunicarse. Como si tuviera
él ánimo para hablar con su hijo pero entendía claramente la razón.



Marco el número y en ese momento, beto entró en él despacho. Guille le hizo seña que esperara. Debía hablar con Fabián, pues había tomado una decisión que debía cumplir.

_ Fabián

_ Hasta que por fin viejo, te estuve llamando desde hace una hora.

_ Estaba ocupado. Escúchame ¿Hiciste lo que te pedí?

_ Te prepare un bolso pero no entiendo ¿ Que vas hacer ahora? No me digas que te vas a desaparecer como la otra vez.

_ No o si. Quiero hacer un viaje por un tiempo.

_ ¿Pero paso algo?

_ No me preguntes eso ahora...

_ Bueno, vos sabes lo que haces. Yo te llamaba por si ibas a ir al civil de Gaby.


Vaciló en su respuesta, no podía decir nada que pudiera en evidencia la situación que Gaby iba casarse, estando presente beto a unos pasos de él.
Y ni siquiera sabía que Marini estaba al tanto , incluso acababa de tener una discusión con ella.
Pensó bien lo que iba a decirle y luego continuó.

_ No, después hablamos o yo te llamo hijito.

_ ¿ Paso algo? - le inquirió beto unos segundos después.

_ No, no paso nada. ¿ Vos estas bien?


_ Cómo se puede. Beto no dudo un segundo, se había detenido, pensando en
las palabras de aquel viaje que Guillermo tenía pensado hacer y le preguntó:

_ ¿Pensas irte? digo, por lo que escuche.

_ Sí ,creo que es lo mejor alejarme de todo , de todos.

_ Guille, está enojado, es como una rabieta de pibes  y después se le pasa.


_ No , no voy hablar de eso. Ya se lo dije… - se detuvo un momento, era la primera vez que recordaba, aunque fuera difuso, los sueños que tenía con su madre.

_ No sé lo que te estoy diciendo. Mira, nadie se enoja porque si. No se levanta un día y decide enojarse. Está en su derecho de hacer lo que le parezca, en parte yo tengo responsabilidad en eso.

_ Vos te vas por él.

_ No, no es por él, por nadie. Por mi lo hago.

_ Yo creo que no, yo creo que lo haces porque queres escaparte de él. Por la discusión que tuvieron , vistes. Cuando pensaste, cuando creímos todos que Pedro estaba muerto ¿vos qué hiciste después?. Fuiste y lo buscaste a José. Es lo mismo.



_ No es lo mismo. Son diferentes situaciones. Lo hice por presión , no se;
Por probar a ver si lo que Gabriela o mi hijo decía, podía ser así.

Se hizo un silencio entre los dos, pero que no dejaba de ser incómodo. Beto había llegado a pensar por un momento que ya no había nada mas que decir. Aunque abrigaba las esperanza y que antes que muriera él día, Guillermo
sería capaz de buscarlo. Quizás no estaba tan lejos de creerlo.


_ Es mejor que yo me vaya...

_  No, espera. Las palabras de su madre en el sueño, se agolparon de nuevo en
    él. - ¿Dónde está?

_ Él estaba muy mal. Me pidió que lo llevara…



_ No, no me digas nada. Ya se donde puede estar.


 Pedro no había tomado conciencia de la hora, cuando pudo oír un ruido que    
venia de la sala de estar a la entrada de la estancia. Beto no podía ser, se había ido tan solo unas horas antes y no regresaría hasta  él otro día. Se levanto despacio y miro  hacia él reloj que se encontraba en la mesa de luz. Era de noche y él día se le  esfumo en un segundo. No podía pensar en nada y sentía que todo la carga de meses se iba trasladando hacia su cuerpo, como si hubiera estado llevando todo ese tiempo una mochila pesada sobre su alma.
Tomo conciencia que se encontraba solo.  El silencio que de pronto embriago el ambiente, le despertó curiosidad y en un acto de arrebato se fue hacia la sala, convencido que su amigo podía haber regresado.

_ beto… - se detuvo en sus pasos. Era Guillermo y no su amigo. A quien menos esperaba pero que su corazón ansiaba con todas sus fuerzas.

_ él me dijo que podía encontrarte acá - fue lo apenas Guillermo se atrevió a decir. Imaginaba un nuevo reproche y estaba dispuesto a recibir la afrenta pero no fue así. Para Pedro no cabía más importancia que tenerlo allí a su lado sin que nadie pudiera impedir lo que venía anhelando desde el momento que leyó aquellas palabras.
La emoción lo embargó de repente y no sabia que decir, después de la discusión que habían tenido. Tempestuosa pero necesaria. Los dos sabían ello.

_ Antes que me eches, quiero decirte que comprendo tu enojo y entiendo si ya no queres saber nada con él estudió, con nosotros.







_ Eso ya no importa. Si me siento herido y decepcionado por todo lo que paso pero no… - Lo único que importa ahora es que estas aca y que viniste por mi.

Guillermo se acercó y lo beso. Fue abrazando sus labios pausados hasta Acelerar el ritmo de sus besos al igual que sus dedos que ansiaban impaciente poder tocarse.
Se guiaron hacia la habitación. En ese momento no pudieron
Guillermo dejó caer su camisa y dejo que de a poco lo llevara a la cama. Arrancó su pantalón con fuerza y su prenda interior se fue enredando en sus piernas. Llevó sus piernas a su cintura y se abrazó a él. Él deseo se apoderaba de los dos como si nada pudiera detener el fuego que los iba consumando.
Pedro le siguió y de a poco fue arrancando su camisa mientras sus besos se derramaba dentro de su boca. La ropa se fue esparciendo en el piso y solo quedaban desnudos a la oscuridad enredando sus piernas. Pedro se entregó a él sin reparos y sus labios subían y bajaban atravesando su lengua con atrevimiento. Pedro arqueó su cuello hacia atrás y sus besos se derramaron en su piel. Se acompasaban al movimiento de su lengua hundiéndose en su cuello.
Deslizó sus labios y se fueron hundiendo en su estómago y la respiración de Pedro se sofocaba. Sus latidos se aceleraban.
Bajo un poco mas, Pedro no opuso resistencia y dejó que sus besos fueran adentrándose en su intimidad. Sentía inexperto. Saboreo de su piel, adentrándose con frenesí hasta dejarlo sin respiro.
Se bebió sus gemidos y se abrazaron extasiados. Pedro se abrazó a su pecho mientras Guillermo  lo aferraba más a sus brazos.
No importaba lo que podría pasar mañana, estaban juntos y nada podía separarlos.