CAPÍTULO 3
Agridulces confesiones
Parte 3
...pero no la aborrezco! Cuando la mezquindad
envidiosa en mí clava los dardos de su inquina,
esquivase en silencio mi planta, y se encamina,
hacia más puro ambiente de amor y caridad.
¿Rencores? ¡De qué sirven! ¡Qué logran los rencores!
Ni restañan heridas, ni corrigen el mal.
Mi rosal tiene apenas tiempo para dar flores,
y no prodiga savias en pinchos punzadores:
si pasa mi enemigo cerca de mi rosal,
se llevará las rosas de más sutil esencia;
y si notare en ellas algún rojo vivaz,
¡será el de aquella sangre que su malevolencia
de ayer, vertió, al herirme con encono y violencia,
y que el rosal devuelve, trocada en flor de paz!
Si una espina me hiere
Amado Nervo
Guillermo se sintió movilizado después de que había terminado de hablar
con Camila. Subía las escaleras bien despacio repasando en su mente cada una de sus palabras.
Intentó calmar la crisis de llanto en él que ella estaba. El cuerpo de Camila parecía que hubiera envejecido de repente por las forma en que caminaba.
Lo hacía encorvada, deslizando sus pies como si sus fuerzas motrices no le respondieran. Obnubilada en su estado, mirando hacia un camino que no conducía a ningún lado. Sus ojos se cubrían de un manto de tristeza que solo verla desgarraba.Guillermo la llevó con cuidado y la sentó en un sofá individual para que pudiera calmarse. Se sentía extraño de ser compasivo con ella después de lo que había pasado. No podía olvidar la escena del departamento y la sangre cubriendo el piso. ¿ Por que al mirarla sentía que debía agradecerle? ; Quizás porque todas las piezas había cambiado. Ella sabía que había disparado pero Pedro estaba ahí con él a su lado. Camila solo parecía la marioneta de otras fuerzas antagónicas.
En ese momento , Fabián entró preocupado por la discusión que había oído hacía unos minutos.
_ Fabián - volvió su mirada hacia su hijo - tráele un vaso de agua.
_ ¿ Pero paso algo? Escuche una discusión
_ Hace lo que te estoy pidiendo
Fabián se fue y Camila se detuvo a mirarlo por un momento.
_ ¿ Porque haces esto por mi?
Guillermo se sentó mirando hacia a otro lado.
_ No lo se muy bien - respondió volviendo su mirada hacia ella. No me pareció
bien la forma que Pedro reaccionó hacia vos. Actuó de manera muy
deliberada, sin pensar.
_ Es lógico - bajo la mirada. Yo me merezco que él me trate así - añadió alzando la mirada de nuevo - Yo hice mal y tengo que ser castigada.
Fabián entró y le alcanzó el vaso con agua a Camila. Su mano había temblado al hacerlo. Pasaba por su mente lo que le había hecho a Pedro y un escalofrió le recorrió el cuerpo por un segundo. Se apartó hacia atrás y se fue en silencio.
_ Yo no te lo decía por eso - le aclaro Guillermo. No me pareció bueno que vinieras acá y sigo pensando que fue innecesario.
_ Es que si yo no hablaba con vos explotaba y necesitaba verlo a Pedro. Hizo silencio y bajó su mirada de nuevo. Acercó el vaso a sus labios bebiendo de a poco el agua. - De alguna manera quería ver su desprecio, su odio. Porque él juicio no me sirvió de nada y yo no quería hacerme pasar por loca adelante de todos. Fue idea de Santiago y Ana que me insistió. El hecho puntual es que yo no quería ser juzgada por ningún juez. Aunque hubiera sido mi papá. Yo quería que él me juzgara, que él fuera mi juez.
_ Es absurdo. La persona que vos herís es víctima. No te puede juzgar,
porque lo único que puede pensar es en su dolor. Y es precisamente esto
lo que no quería - le hizo ademán apuntando hacia atrás. Yo no quiero que él remueva todo lo que pasó. Estuvo todos estos meses tranquilo y concentrado en él bebe. Vos te das cuenta que lo único que lograste es alterar su ánimo nuevamente.Cuando él volvió, lo único que pensaba era en eso: vengarse. Y
le costó y me costó mucho que se arrancara esa idea de la cabeza.
_ No fue mi intención. ¿Pero no es como vos me dijiste? él quería vengarse de mi
_ ¿ A que te réferis con eso?
_ Si él quería hacerlo podría haberme juzgado.
_ No, porque para juzgarte tenía que tener la cabeza fría, pensar. Él no podía hacerlo. Estaba cegado por el dolor y si no pudo vengarse fue porque no llegó albergar dentro suyo él odio como vos si lo hiciste.
Ahora ya está. Estás libre, era lo que querías. Confórmate con eso.
Y si te ayude es porque no soy un monstruo como vos pensas - hizo
ademan con un dedo.
_ Él no me tiro al piso de todos modos. Yo me caí cuando él me sacudió.
Él jamás me levantó la mano aunque me lo hubiera merecido.
_ No me interesa oír. Vi todo y fue espectáculo desagradable. Estaba mi hijo
en la sala. Y tengo a mi otro hijo tratando de recuperarse de todos estos problemas. Lo que menos necesito que vos traigas más.
_ Está bien, me voy a ir. Se levantó agachándose al mismo tiempo para apoyar el vaso sobre la mesa. Necesito que le digas a Pedro que yo no me alié en ningún momento con Miller. Ni siquiera lo conozco. Los vi dos veces.
No se de que me estaba hablando.
Entró a la habitación. Pedro estaba sentado en la cama pero Guillermo apenas captaba su atención. Lo miro y parpadeo sus ojos impaciente. En ese instante comprendió que lo había estado esperando.
_ ¿Gianluca está bien? - Le preocupaba su hijo pero una parte de él trato de sonar casual; El silencio era tan incómodo entre los dos que a pesar de su fuerza no podía soportarlo. No sabia como describir esa tensión pero estaba ahí diciéndole que algo pasaba.
Pedro por fin rompió el silencio.
_ Si esta bien. Lo acabo de hacer dormir. Hizo una pausa breve y luego le dijo:
_ ¿ Quién es Franco Nazarre ? - le inquirió en un dejo ahogado.
Guillermo no supo qué decir. Su corazón se aceleraba. Cuando lo pensó en ese instante , no comprendía asimismo porque había callado y no le había hablado de él. Tal vez su inconsciente puede premeditar su reacción. Pedro demostró su inseguridad ante la presencia de José en su vida y no imaginaba como seria su respuesta al saber mas de Franco que lo que suponía Miller le hubiera dicho.
Porque era evidente que José había tenido el descaro de nombrárselo y que cosas mas podría haberle dicho. Disfrazando las situaciones de otro modo que armara un malentendido entre los dos.
Se agarró la cabeza entre sus dos manos. Nunca había sentido la rabia hirviendole la sangre como ahora lo estaba sintiendo hacia a Miller. Aunque comprendía que lo había hecho por despecho, herido en su orgullo y sin pensar
Lo que hubiera salido de su boca no podían ser más que la imagen de su propia visión y ahora él se veía enfrentado a tales consecuencias
Se apegó contra la pared alzando la vista hacia arriba y respiraba agitado.
_ Por tus gestos imagino que es alguien mas que lo que me dijo él. Guillermo volvió la vista hacia él . Aun así no pudo decir nada.
_ ¿ Pensaste que no lo iba a saber ?
Bajo la mirada y avanzó unos pasos hacia donde Pedro estaba. No quería mostrarse aterrado. Sabía que de esa manera él miedo lo traicionaría y no
podría encontrar la forma de saber que le había dicho exactamente José.
Debía apaciguar la situación.
_ ¿ Qué es lo que te dijo José?
_ ¿ No sabes lo que me dijo? Se levantó de la cama frunciendo el ceño indignado. ¿ Hasta cuando pensabas ocultarme lo de ese tipo? ¿ tan importante fue para vos?
_ No sé lo que te habrá dicho José pero nada bueno habrá sido. Era mi derecho decírtelo.
_ Pero no lo hiciste, me tengo que enterar por terceros de tu otra relación.
_ No te lo dije porque no lo creí necesario. Tuvo menos importancia que José.
_ ¿Entonces Miller fue alguien importante para vos?
_ No me refería a eso. - hizo ademán con la cabeza. Lo conocí en la facultad. Jamás tuve empatía por él, me parecía un chico inmaduro, demasiado divertido. Muy poco serio.
_ Miller me dijo otra cosa. Cuando él estuvo en tribunales con vos leyéndote la causa de Camila, entraste a una de las salas y quedaste impactado al verlo como defendía a un hombre en silla de ruedas. Sabes , Miller puede ser una lacra con todo lo que hizo con esa mujer pero sabía perfectamente lo que estaba diciendo. Me describió con detalle tus gestos cómo lo mirabas y cómo te acercaste a él después. Incluso cuando estabas con el en su auto te vio cambiado, te brillaba la mirada y sonreías feliz.
_ Muy bien , es increíble. Ese es todo él cuentito que te hizo. Primero en principal todo lo que salió de su boca no es más que la visión que él tuvo de
eso y segundo está despechado. No me extraña nada ahora, todo lo que este tiempo hizo con Buitrón. Es bastante meticuloso cuando se lo propone y vos preferís creerle a él que hablarlo conmigo.
_ Es lo que estoy haciendo. Yo para él fui como una sombra que le impedía tener tu amor pero aun así tuvo el valor de decirme la verdad en cambio vos te callaste todo este tiempo.
_ Las cosas no son como vos estas pensando. Yo sé lo que tu cabeza debe estar imaginando ahora.
_ Yo no imagino nada ,entiendo todo. Soy un imbécil que siempre caigo. Toda esa historia que estabas destrozado porque me creías muerto, que me extrañabas, ya no lo creo.
_ No fue así ni siquiera se porque lo hice. Me sentía perdido. José está herido en su orgullo y ve las cosas a su manera. Yo tengo la culpa de que él se sienta así porque lo use.
_ Ah claro. Ahora Miller invento todo.
_ No fue un invento, estuve con Franco una sola vez pero José te conto las cosas de acuerdo como él le parecieron. Fue una noche de mierda como todo lo que hice después. Si algo queres reprocharme que sea por haber sido un cobarde porque no supe cómo enfrentar el dolor.
Lo que él le pareció ver es algo que a mi me hizo sentir bien pero porque vi una conducta justa en medio de toda esa corrupción. Sentí , no amor como te quiso hacer creer.
_ No te creo y siempre lo hago. Terminas convenciéndome y terminamos en la cama como cuando supiste que estaba vivo.
Mientras Camila buscaba la forma de manchar mi reputación armando la causa para ese maldito juicio ,vos te acostaste con otros hombres. Yo pensé que buscarle un abogado era demasiado.
_ Yo te explique eso. Lo hice porque vos la querías y Marcos se encargo de buscarlo.
_ ¿Querer que? una mujer que quiso matarme. Lo hiciste para desentenderte de
mi.
_ Yo jamás pude darle el lugar que ellos querían en mi vida porque ese lugar era tuyo. Te lo di y te lo demuestro todos los días. Podría haberme quedado en el estudio, seguir trabajando como si nada hubiera pasado pero no pude hacerlo.
Prefiero esconderme toda la vida si así puedo tenerte conmigo. Yo elegí estar con vos y volver a ser padre a esta edad con todos los miedos que tenía y lo hice por vos, porque te amo. No podes creerle a José.
_ Quiero estar solo, no quiero seguir discutiendo de esto o de nuevo vamos a terminar en la cama.
Guillermo salió del cuarto abatido con el corazón acelerado por la situación que acababa de sucederle. Su cuerpo inerte se conducía por su mismo arrastrando sus pasos hasta la sala. Se sentó en él sofá e hizo un ejercicio de respiración que Eugenia le había enseñado para calmar la ansiedad y las tensiones. Trato de pensar en la reacción de Pedro pero ya era evidente para él. Era lógico que hubiera actuado así. Sabía que no podía soportar la sola idea de que podría haber amado a otro hombre. Lo comprendía también porque él se hubiera sentido dela misma manera en parte. Había actuado mal, traicionando sus sentimientos, mintiéndose asimismo que terminó por herir a quien más amaba. Sin embargo, Pedro no podía ver esa parte de la historia, solo la que su mente y todos sus sentimientos habían podido construir. Él solo pensarlo lo volvía a encender de bronca. Él nunca los había amado fue lo que sintió gritar dentro. Tenía el deseo de volver a la habitación y decírselo pero sabía que sería inútil. Pedro, cuando se obstinaba construía un muro difícil de romper como ese día que no logro convencerlo que no fuera. No solo había impuesto una valla sino que lo ató de pies y no pudo detenerlo. Si tan solo lo habría escuchado no hubiera cometido el error de acostarse con esos dos hombres. Pero en qué estaba pensando. Se retracto enseguida de sus pensamientos. Pedro no tenía la culpa de sus errores. Solo él se arrastró a sus más oscuros instintos de supervivencia.
Regreso al cuarto, Pedro no estaba. Sintió el ruido de la ducha y se dio cuenta que estaba ahí. Tomo su almohada y sacó un juego de sabanas del armario.
Estaba convencido que se haría imposible dormir juntos y seguramente Pedro preferiría estar solo. Se acercó a la cuna moisés y le dio un beso en la frente a
su hijo. Gian sintió la tibieza de sus labios y se movió emitiendo un sollozo.
_ Tranquilo - acaricio su cabecita y acercó sus labios a su mejilla. - Dormí miamorcito - le dio un beso de nuevo en su cabecita sosteniendo su manito.
Bajo hasta la sala de nuevo y fue acomodando él sofá cama para dormir en la noche. Fabián entraba cuando lo sorprendió verlo.
_ ¿ Paso algo? los escuche discutiendo.
Guillermo se sentó pero lo que menos quería era hablar. Fabián se sentó a su lado y le insistió
_ ¿Fue por lo de José? ¿Seguías enojado por lo de hoy ?
_ No fue por eso. José le hablo de Franco y ahora Pedro esta imaginando cualquier cosa. Se esta haciendo toda una película.. La voz se le quebraba y comenzaba a sentir un ahogo en el pecho.
_ Pero nunca tuviste nada con Franco.
La suposición tan segura de su hijo lo hizo sentir incómodo. Quería huir de alli.
No era fácil hablar con su hijo con demasiado detalle de su vida.
_ ¿ Tuviste algo…
_ No es algo que tenga que hablar con vos , sos mi hijo.
_ Viejo yo no quiero que discutan y creo que tengo derecho a saber lo que pasa.
No quiero que se me oculten mas cosas. Con lo que me enteré y me dijo Ana
fue suficiente para mi. No tenes que ser demasiado detallista.
_ Estuve con él ¿ estás contento? Fue una sola noche pero José le contó una situación particular que tuve en tribunales. Me lo encontré allá y estaba
defendiendo a un hombre.
_ ¿ Pero eso qué tiene de malo?
_ Es que yo me mostré a gusto con su defensa pero fue solo eso. Me había llenado de orgullo de ver un compromiso real en medio de toda esa corrupción.
_ Lo entiendo con todas las cosas que hizo él tío.
_ José lo tomó por otro lado. Le hablo de acuerdo como él las vio y lo único
que hizo es meter más sal en la herida. Pedro había logrado entender todo lo que pasó con él y ahora…
_ Quizás te apuraste demasiado en empezar una relación. Aunque no sabías que papá estaba vivo, tendrías que haber esperado un poco.
_ ¿ Vos me lo decís? vivías insistiendo con José, preguntándome por él.
_ No , yo jamás te insistí. - Yo quería saber si estabas con él como siempre los
veía juntos. Venía a casa y a veces vos te ibas y yo me daba cuenta que no venias a dormir. Imaginaba que estabas con José; Algo tuviste con él.
_ Tuve pero no fue lo que podría llamarse una relación de pareja. Intente llevar una relación, pero no pude. Parte lo hizo por vos, por lo que me decía Gaby. Estaba muy confundido y no podía escucharme a mí mismo, lo que quería.
Yo lo use cuando él sentía cosas por mi. Me aproveche de eso pero no lo hice consciente.
_ Fue sexo nomas entonces - le dijo Fabi. - Hizo un silencio y luego continuó. - Mira viejo, tanto vos como José eran grandes. En todo caso él cedió a ese ida y vueltas para conformarse. No te hagas tanta manija.
_ Lo se y yo le dije muchas veces cuando me daba cuenta. Le aclaré que yo no podía darle el lugar que él quería en mi vida.
_ Pero sobre lo de Franco no entiendo porque papá se siente inseguro.
_ Es lo que te dije. José le armó toda una historia.
_ ¿ Queres que yo hable con él? yo le puedo decir lo que se. Me acuerdo que vos lo rechazabas cuando se acercaba a nosotros. Te enojabas por como era.
_ No , no. No lo conoces. Pedro es obstinado, cuando se le mete una idea en la cabeza no sale de ahí.
Fabián bajo la mirada y apenas contuvo la risa cuando comprendió la situación.
_ ¿ De que te reis?
_ Que no es para tanto. Papá está celoso, es eso.
_ ¿ Y vos te crees que es para tomarlo como broma?. No lo viste como
reacciono, lo que piensa.
_ Ya se le va a pasar viejo. Pasaron un montón de cosas y están acá juntos. De verdad es una pavada.
_ Tengo miedo que no logre entender como fueron las cosas. Yo no puedo volver atrás y cambiar lo que pasó con José pero Franco ni siquiera puedo ponerle una palabra. No me gustaba, fue un arrebato como cuando le pedí a José que se casara conmigo.
_ Yo creo que me sentiría igual. Me paso con Nancy. Llegué a pensar que seguía teniendo algo con él padre de su hijo. ¿ De verdad no queres que hable con él?
_ No. Hay que dejar que se calme y pueda pensar.
_ Bueno - le dijo levantándose.- si no se le pasa yo te hago lugar en mi cama.
_ Te voy a matar a vos - le arrojó la almohada. - No es momento para bromear.
_ Pero bien que te saque una sonrisa - le dijo apoyando la almohada en el sillón.
De verdad, no quiero que se peleen y Gianluca creo que piensa lo mismo por más que es un bebé. Sabes que perciben todo.
_ No va a pasar nada hijito.
Pedro dejó que la lluvia corriera en todo su cuerpo, abrazándose al agua hasta desvanecerse en ella. Se fue deslizando para caer en el piso y se aferró asimismo subiendo las piernas a su pecho. Temblaba en todo su ser y miraba hacia ningún lado.Como deseaba en ese momento abrigarse en el cuerpo de él. Resguardarse a su pecho para que nada lo dañara. Se sentía congelado, desnudo en su interior como un frío invierno que se colaba en todo su ser. Empezó a temblar y junto la fuerza para ir hacia a la habitación. Camino con dificultad y cayó de nuevo al piso hacia él pie de la puerta que separa el cuarto del baño.
_ Guíe - lo llamo - Guíe - intentó llamarlo de nuevo pero esta vez la voz se le dificultaba. Sus ojos se iban nublando como si una niebla cubriera su vista.. Grito su nombre una vez más con tanta fuerza que su corazón se aceleró.
_ Pedro. - Su nombre se ahogó en sus labios y su sangre se helo al verlo como estaba abatido sobre al marco. Corrió hacia él.
_ Miamor ¿ que te paso? Quédate ahí.
_ No te vayas - lo tomó del brazo
_ No me voy precioso - le tomó el rostro. - Es solo un momento, tranquilo mi vida - añadió sus palabras hundiendo sus labios en su pelo. Se volvió hacia él armario para tomar la frazada y luego lo cubrió. Se fue hacia la ducha al avistar él agua escurriéndose. Se acerco a Pedro de nuevo, él ya había caído como en un sueño. Él verlo así, hizo que su corazón hiciera un vuelco. No quería pensar que estaba preso nuevamente de esa enfermedad tan extraña. Disipó ese pensamiento y lo alzó entre sus brazos para llevarlo a la cama. Pedro temblaba mientras él lo cubría con la colcha.
_ Tranquilo, voy a buscarte algo de ropa de dormir. Se volvió de nuevo hacia él armario y busco entre los cajones la remera y el pantalón que Pedro usaba siempre para acostarse. Se acercó a la cama y corrió la colcha para ir vistiéndolo. Pedro se mostraba calmo pues no ponía resistencia pero fue ahí cuando Guille lo recostó que su mirada se detuvo ante él. Guillermo comprendió enseguida que quería decirle algo más cuando sintió su mano aprisionándose a la suya.
_ miamor ¿ que pasa?
_ Necesito decírtelo.
_ ¿ Que? - inquirió en un dejo de ternura. Fabián los interrumpió. Estaba al pie de la puerta.
_ Perdón , quería saber si iban a comer. Yo iba a preparar algo.
_ Después hijito. Pedro está mal. Mejor quédate con él - agregó poniéndose de pie.
Fabián no se apartó ni un segundo. Pedro se encontraba más aliviado, sintiendo que su hijo estaba cerca cuidándolo. Guillermo por el contrario se sentía una madeja de nervios ¿Qué era eso que había querido decirle? Tomó una pequeña olla y un sobre de preparar sopas pero sus manos temblaban. Presentía que de nada bueno se trataba. Todo fue extraño desde que había tomado la decisión de ir a encontrarse con Miller. Pedro tardó más de lo habitual y él se había ido cerca del mediodía. Las horas que habló con Camila fueron más de una que cuando se dio cuenta, su marido había vuelto cerca de la tres de la tarde. No podía haber sido tan extenso el encuentro más de todo lo que la ex mujer de Pedro tuvo para decirle a él.
_ ¿ y Guíe?
_ Papá fue a preparar algo para que comas. Fabián no se atrevió a preguntar por la discusión pero por su pregunta las cosas parecían haberse solucionado entre sus papás.
Guillermo entró con la bandeja y la apoyo a los pies de la cama.
_ Viejo, yo voy a adelantar algo para comer.
_ Bueno.
Guillermo volvió a tomar la bandeja donde apoyaba un plato de sopa recién caliente y un vaso de agua. Pedro se incorporó en ese instante.
_ No tengo mucha hambre. Siento que si como se me va a revolver todo él estomago.
_ Tenes que comer algo. Estuviste desde hoy sin probar nada ¿ o comiste algo en algún bar?
_ No pude parar para comer. Estuve toda la mañana dando vueltas.
_ ¿ Me queres contar que paso?
_ Iba a decírtelo. Estuve una hora hablando con Miller. Después no pude volver, la cabeza me explotaba y me daba vuelta todo. Volvía a pensar en lo que paso con ustedes, con Gaby.
_ ¿ Qué te dijo… aparte de lo de Franco?
_ Tengo miedo de hablarlo.
_ Miamor, podes confiar en mi. Como cuando me contaste lo de tu papa.
_ Pero esto es peor. No se que diferencia puede haber entre mi viejo y lo que él me hizo.
_ No me asustes. Pedro tomó un poco de aire para juntar valor. Trato de poner sus pensamientos en frío. No sabía si era vergüenza por lo difícil de la situación o el terror que le provocaba al hablarlo, porque era como revivirlo. Aun no habiendo sido consciente cuando simularon su muerte.
_ Miller le pidió a esa mujer que me eliminara. Él quería que yo estuviera muerto para que vos pudieras amarlo. Esa fueron sus palabras, su confesión.
Me dijo que se enamoro de vos la primera vez que te vio y cada vez que le hablabas de mi y la fe que me tenias de que yo fuera inocente. Eso lo llenaba de rabia porque no podía tenerte.
Guillermo se llamó al silencio tratando de digerir cada palabra que había oído. Nada le sorprendía y entendía en parte el cuestionamiento que le hacía José sobre la inocencia de él.
En ese momento, Pedro temía que reaccionara violentamente. Que arrojara las cosas a su alrededor y esa furia lo llevara a buscarlo. Porque a pesar de lo que habían discutido , no tenía dudas que Guille lo amaba pero temía que ese mismo amor lo traicionara y se arriesgara a un enfrentamiento terrible.
Guille giro mirando hacia adelante y trato de contener él aliento. No sentía rabia pero la respiración se volvía una cuerda que le aprisionaba con fuerza el corazón hasta quitarle él respiro. Imaginar lo que le habían hecho le golpeaba en su mente.
Se volvió hacia él y las lágrimas comenzaron a brotar en cascada sobre su rostro. Precisamente lo que Pedro no quería. Lo necesitaba fuerte. Ese barco que podía refugiarse contra toda tormenta. Pero Guille había soportado demasiado: La separación impuesta sin saberlo, él juicio a Camila y él cinismo triunfante de ella y la condena injusta. Para después nada. Para preguntarse cómo seguir.
_ Miamor , no es tu culpa.
_ Sí lo es. Yo tendría que haber dudado ¡ que me importaba lo que había visto beto ! ¿Te das cuenta que el cuerpo que sacaron del departamento no era tuyo?
_ Pero esa era lógico Guíe. ¿Cuánto podría haber aguantado dentro de una bolsa? Yo sabía que había una explicación para ello y ahora la tengo. El tema
es de quien era ese cuerpo, como lo entraron al departamento.
_ A mi eso no me importa. Soy un imbécil , me confié - agacho la mirada cubriendo su rostro con su mano.
_ Amor, no había forma que supieras todo lo que hicieron.
_ Pero yo te amaba. Si a uno le cuesta aceptar la muerte de alguien que quiere cuando lo está con más razón tendría que haber dudado con vos.
_ Beto no te iba a mentir, confiabas en él y sabes que es una buena persona.
_ Pero él te vio nomas , no se acercó. Eso fue lo que él me dijo. Me pidió que llamara a la policía y entró de nuevo conmigo. Yo no pude pensar en nada y él me insistía, él quería que entendiera que estabas muerto.
_ No te tortures.
_ No entendes lo que te dije hace unos momentos. Cuando yo te dije que lo nuestro podía ser, que nadie podía hacer algo en contra, estaba seguro de lo que te decía. Yo debí confiar en nuestra promesa.
Vos estabas ahí aun , miamor - le tomó el rostro. Yo te hubiera sacado de ahí y te habría llevado lejos conmigo hasta que te despertaras. Yo te puse en manos de ese monstruo.
_ Ya pasó, estamos juntos con nuestros hijos. Vas a ver que de a poco vamos a entender más lo que pasó.
Yo estaba aterrado de decírtelo pero lo más importante para es que estamos juntos. Vos no sos culpable de nada miamor - llevo su mano a su rostro. Hiciste lo que pudiste y cargaste con todo después.
Guille acercó su rostro al de él y abrazó su boca con ternura - te amo - le susurro a sus labios.
_ Te vas a manchar la camisa con la sopa.
_ No importa. Come , no quiero que te enfermes.
Pudo comer y lo hizo más tranquilo. Sentía que se había quitado un peso de encima al hablar pero aun dudaba que Guille no fuera ver a Miller. La dirección sobre la mesita de luz. No lo dudo y la tomó disimuladamente y la escondió detrás de él.Guillermo no podía darse cuenta, estaba muy pensativo. Aun así , Pedro necesitaba salir de dudas.
_ Guie.
_ ¿Que?
_ ¿ Vos pudiste memorizar la dirección donde te cito Miller?
_ No. Ni siquiera le tome importancia..
_ Pero sabes donde vive.
_ ¿ Qué es lo que te preocupa? ¿ Que vaya a enfrentarme con él?
_ No quiero que te pase nada.
_ No me va a pasar nada porque no quiero ni ver su cara. Me repugna todo lo que hizo.
Hizo una pausa.
_ Vos estabas pensando en algo recién - le dijo , llevando la cuchara a su boca.
_ En Camila pensaba.
_ ¿ Crees que ella tuvo algo que ver?
_ Se mostró muy sincera hoy pero ella es la que empezó todo. Algo tiene que saber. Hay algo que me dijo pero no me cierra: Que nunca tuvo trato con José y quería que te lo dijera. Pensé por un momento que alguien la habría estado manejando pero no.
_ Ella nombró a una mujer.
_ Por eso lo pensé. Me lo decía en la carta
_ Ella no pudo hacerle creer a todo el mundo que estaba muerto así como si nada, y peor, que ella no era culpable. No le creo Guíe que no recuerde nada. Alguien la ayudó a suplantarme. Es imposible que no conociera a Miller. Camila intentó matarme, después sacaron un cuerpo que no era mío. Ella no pudo hacer todo eso sola. Decime como pare a ese hospital y llegue antes a las manos de Buitrón. Solo por él hubiera sido. Es evidente que fue un plan entre Camila y él y esa mujer les facilitó las cosas.
_ Camila sabía que estabas vivo como me dijo en la carta - le dijo en un aire pensativo. Ahora que analizaste una posible hipótesis, todo va tomando sentido.
Es evidente que si deben haberse conocido de antes y no hay duda que lo tramaron juntos.
_ Quizás Orestes lo conocía. - No puedo seguir comiendo - añadió corriendo la bandeja. Cuando imagino todo lo que hicieron no solamente me da horror sino también asco.
_ No importa , comiste bastante. Yo estaría igual que vos. Parece una película de terror pero vos no penses en eso ahora.
_ No. Me voy levantar, Gianluca ya tiene que comer.
_ Déjame que le hago yo la leche, vos despertalo. No quiero que andes levantado, estas aun muy conmocionado por lo de hoy. Fue mucho.
_ Guíe - lo detuvo cuando él tomaba la bandeja
_ ¿ Que?
_ Te amo.
_ Yo también.
Habían pasado una hora. Fabi ya dormía, Guille se prestaba hacer lo mismo mientras iba vistiéndose con la ropa de dormir pero no pudo evitar quedar embelesado al verlos. Pedro había recuperado toda la fortaleza y ahora toda su atención estaba puesta en su bebé. Abrazo a Gianluca muy junto a su pecho al tiempo que le daba su leche. Guille trazó un gesto de ternura en su rostro, sonriéndole en una mirada tan serena.
Gianluca sostenía con fuerza la mamadera con su manito muy atento sus ojitos a Pedro cuando sintió la presencia de su otro papá cerca.
_ No puede ser tan despierto.
_ Y no sabes lo que quería. Le acerque la mamadera y ya quería él solito hacerlo.
_ va a ser muy inteligente.
_ hay algo que te queríamos preguntar.
_ ¿ A mi? Gianluca se dio vuelta al reconocer su voz - ¿ Que le queres preguntar a papá? Gian separó sus labios de la mamadera y le sonrió abriendo grande su boca.
_ Siempre se ríe con vos. Lo comería a besos.
_ ¿ Qué me querías decir?
_ Me sorprendió hoy lo que me dijiste que tendrías que haber dudado y haber confiado nuestra promesa. Fuiste muy dulce, muy romántico. ¿ No era que a Graziani no le gustaba lo cursi?
_ Ah, así que ahí venia la mano. Volvió su mirada hacia Gianluca -vos sos un atorrante igual que tu padre. Gian lo miraba sonriendo de la misma manera que lo había hecho antes - Ustedes dos se complotaron contra mí pero no me van hacer hablar.
_ Ya te pisaste solo Graziani con tu confesión de amor. Me parece que buscarte una defensa no te va a servir porque Gianluca estaba entreabriendo sus ojitos cuando lo dijiste. Me parece que va a tener que apelar.
_ Yo no voy a apelar nada porque soy inocente. Actúe en legítima defensa.
_ Bueno, entonces tenes que reconocer que no sos tan serio y aburrido como decís.
_ ¿ Yo soy aburrido?
_ No te gusta divertirte.
_ ¿ a qué viene eso? no me provoques.
_ Yo no me refería a eso. Además a mi no me gusta divertirme cuando se trata de eso. Yo prefiero relajarme y empezar a innovar un poco, cosa me lo estás debiendo.
_ ¿ A vos te parece hablar de esas cosas adelante de nuestro hijo?
_ Gianluca es un bebé.
_ Está bien. Guillermo cambió enseguida él gesto en su mirada. Bajo sus ojos y
respiraba un poco acelerado.
_ ¿ Estás bien? - le inquirió mientras colocaba la mamadera sobre la mesita de
luz. Lo acomodo a Gianluca más en su regazo.
_ No nada. Es que pensé que aun estabas enojado por lo de Franco. Se que después te vino a la mente todo lo que José te confeso y eso fue lo único que ocupo tu mente y lo hablamos.
_ Es raro que estemos bien ahora pero cuando logre calmarme entendí la situaciones que no me mentirías sobre tus sentimientos a pesar de que no te gusta hablar de eso.
_ Yo no te hable de Franco porque no lo creí necesario. Con José fue distinto porque yo creía que le hablaba a otra persona. Si hubieras sido vos no se si me habría atrevido. No quería lastimarte y que malinterpretaras las cosas.
_ Pero tendrías que habérmelo dicho. Aun estoy confundido, no entiendo mucho porque lo hiciste.
_ Yo tampoco.
_ Con más razón. Si vos no podes explicarte porque manejaste de esa manera el dolor, no puedo comprenderte.
_ Entonces sigues enojado conmigo
_ Un poco.
_ Te quería preguntar que hablaste con Camila.
_ Demasiado. Me dijo que estaba arrepentida y que ahora puede asumir todo lo
que paso, lo nuestro puntualmente.
No se si creerle, más por lo que vos y yo hablamos, pero no pude evitar sentir
compasión por ella. Creo que actuaste deliberadamente.
_ Me siento mal por eso.
_ Pero eso no significa que yo te culpe. Fue un momento de mucha tensión pero
vos no sos una persona violenta.
_ Pero hay algo que yo no te dije. Cuando ella me confesó que no estaba
embarazada al otro día discutimos y yo en un momento le levante la mano.
_ ¿ Pero como fue?
_ Fue al otro día. En la noche pude asumir lo que ella me quería decir.
Yo quería saber hasta cuánto sabía que no estaba embarazada y ella trato
de explicármelo.
_ Ella me dijo que creyó estarlo. Yo pensé que lo había inventado. Fue un
embarazo psicológico. Aun así no entiendo, sin justificarte, porque
reaccionaste mal.
_ Ella me repitió que creyó que lo estaba y me dijo que se cayó porque tenía miedo de que yo saliera corriendo detrás tuyo.
_ Pero hubo algo más
_ Es que me dijo que lo iba a hacer como , no quiero decirlo. Fue una palabra horrible. La misma que usaba mi padre conmigo. ¿Te acordas que te dije como me llamaba?
_ Si me acuerdo.
_ No se que me paso. Fue como escucharlo a él solo que ella lo cambió en femenino.
_ ¿ Qué le hiciste?
_ La tome del mentón y le di vuelta la cara. Ella después me dijo que le pegara que para eso si era un macho.
Guille hizo una pausa, incómodo ante lo que había oído.
_ Mira, no voy a justificar tu conducta, no actuaste bien. Tenías que haberte controlado pero se lo difícil que es que se refieran así sobre nuestra condición.
_ Pensé que no te importaba
_ Sí me importa. Que finja que no es otra cosa. Me enoja mucho porque esas palabras no es lo que nos define. Ser quien sos no te hace menos hombre. Vos sos mucho mas hombre que cualquier macho que ella conozca. No me extraña lo que hizo ahora.
_ ¿ A que te réferis?
_ A nada Un asunto de ella. Vos no tenes nada que ver.
Mi mama me decís algo siempre: Que un hombre se hacía en el momento que aprendía a saber cómo tratar una mujer con respeto.
_ Me aterra ser como él. Llevo su sangre.
_ Miamor , no penses en eso. No sos como él.
Mira a esta personita que tenemos acá- tomó las manos a su hijo.
Pedro se mantuvo en silencio. Levantó a Gianluca entre sus brazos y lo acobijo más en su pecho.
_ ¿ En qué pensabas?
_ En como lo concebimos. Pensaba que aunque no pude llevarlo dentro mío, él nació igual de nuestro amor.
Aun no entiendo como se te ocurrió la idea. Vos no quisiste usar las revistas
_ Era una locura. Tendríamos que agradecerle a Juan, él me dio la idea solo que él no lo sabe
_ Juan. Yo pensé que habías querido estar conmigo. Ahora resulta que tu ex tiene que ver con la concepción de nuestro hijo.
_ Déjame terminar. Juan tuvo un problema un día y me llamo. Había estado con alguien que murió en su cama. El caso que él estaba preocupado porque no quería que lo acusaran que lo mató.
_ ¿ Entonces?
_ La única forma era extrayendo evidencia de la cama para que se dieran cuenta que su amante murió por él acto sexual no por él.
_ Ahora entiendo. Por eso entraste furioso a la casa con que no quería saber nada con las revistas y me tomaste del brazo y me llevaste a la habitación.
_ Otra forma no había pero fue la más hermosa.
_ Pero amor no te diste cuenta de algo. Cuando me llevaste estaba conmigo Fabian y Teo.
_ Porque no me dijiste nada.
_ Si entraste como una tromba.
_ ¿ Vos te da cuenta lo que significa eso ? Mira si saben en todo el estudio
después
_ Guíe, nuestro hijo no va a decir nada y no es para avergonzarse.
_ Ah no. Si lo hace le sacó el apellido. Va a tener que ser Beggio.
Guille le tomo la boca por sorpresa y no midió él reparo en besarlo.
Parecía haber aliviado el estado de nerviosismo que le provocado la discusión. Aunque aún así no estaba seguro de dormir a su lado. Pedro había sido muy sincero cuando le dijo de su enojo y lo percibía en su mirada, ese gesto sombrío que cubría toda sus pupilas.
_ Yo me voy a la sala.
_ ¿Por que?
_ Pensé que querrías dormir solo. Había preparado hoy el sofá. Vos estabas muy alterado.
_ ¿ Es por que te dije que seguía enojado?
_ Hay algo de eso.
_ No te tenes que ir. Queremos que te quedes acá.
_ ¿Los dos?
_ Si , veni - palmeo la cama. Guille se volvió de nuevo hacia él. Se abrazaron los dos juntos a su bebé. Por el momento los problemas no importaban.
Gianluca había hecho de las suyas para que sus papis se arreglaran
