viernes, 19 de junio de 2015


DONDE LOS SUEÑOS NUNCA TERMINAN 

 
                CAPÍTULO 2
Pedro no pensaba en la despedida, si algún sentido tenía hacerlo cuando el deseo de casarse se    había esfumado hacía mucho tiempo. Por demás, se hartaba de tener que seguir el hilo de una vida ya planeada con Camila.
 
Estaba a unos pasos del estudio cuando su teléfono sonó.  El solo ver el nombre de su novia le daba motivos para salir de allí, solo deseaba en ese momento desaparecer borrar cada parte de su vida  como si nunca hubiera existido.
Las dudas y el miedo a hacer lo que en verdad sentía, lastimar a Camila, contradecían sus razones. La culpa  de herirla sin remedio, esa felicidad mal hecha que de niño escuchaba a decir a su madre solo podía merecerla si era capaz de no lastimar a nadie nunca.
En ese momento sus sentimientos, su amor, se hacían más latentes y los fantasmas del pasado  regresaban debatiéndose a duelo en su interior como si de una guerra de Troya se tratara.

 “Solo sé un buen niño Pedro,  el solo se comporta así porque sufre. Si tú te portas bien el ya no sufrirá mas, no lo hagas gritar solo sé un buen niño”

¿A qué se refería su madre cuando le decía aquello?
Aquel recuerdo lo lastimaba por demás,  el haberse alejado de la figura de su padre le recordaba que no deseaba ser como él ahora, solo parecía un niño indefenso tratando de no lastimar a una niña que se dibujaba ante él, herida. Ángel y demonio al mismo tiempo.
Pero ya estaba ahí ante un deseo que no podía medir que consecuencias llevaría consigo.
Era mejor hacer lo correcto pensó, aunque doliera, aunque fuera en contra de sus sentimientos. Camila estaría bien, él cumpliría su promesa y su culpa se iría pronto.
El sonido ensordecedor del celular terminó por ganar su paciencia y contestó.
  
 _ Hola
 
  _ ¿Venís para casa?
 
 _Camila,no. Voy para el estudio y hablo con Gaby, tenía ganas de preparar algo.
   
 _¿Y porque no le decís que venga acá?
 
 _Cami, no creo que sea una buena idea.
 
  _ ¿Por qué? Es tu amiga. ¿No me decís que deberíamos compartir todo?
    _Yo hablaba de nosotros. No podés planear toda nuestra vida en un día. Ni siquiera sé que puede      pasar mañana. Mejor estar tranquilitos, disfrutar nuestro amor.
 
 _ ¿Me estás cargando? Se supone que si nos casamos era para estar juntos para toda la vida. Estas cosas se planean Pedro. No podemos volver a casa sin saber que vamos hacer. Este plan era de los dos.
 
_Era tuyo no mío. Yo no planeé nada. Lo único que decidí con vos fue casarnos.
 
_ Sos un egoísta
 
_ Yo soy un egoísta. Planeás nuestra vida sin antes consultarme lo que quiero. Primero vos, después vos. Nada en común.
 
_ ¿A qué hora vas a venir?
 
_No lo sé. Ahora no estoy bien, no me hace bien que discutamos. Creo que voy aceptar la opción de Gaby de hacer la fiesta.
_ Y vas a venir borracho. Y va a estar Guillermo.
 
_Y que querés, que vaya a casa y te encuentre enfiestada con un stripper.
 
_ Y vos que vas hacer.  ¿Te vas a ver  con una mujer no?
 
_Voy a pasar unas horas con mis amigos nada más.
 
_Ana te vino con el cuento.
 
_No me interesa lo que hagas. Ni el tipo de fiesta que hagas. Yo confío en vos como vos confías en mi, si uno de los dos no está seguro de lo que vamos hacer no hay casamiento.
 
_ Fue idea de Nancy. Yo estoy segura sos vos. Vos andas andás raro. Espero que en nuestra luna de miel vuelvas a ser el mismo que eras cuando nos conocimos.
 
_De eso quería que hablemos. Cami prefiero que dejemos la luna de miel para otro momento ahora estoy  con mucho trabajo.
 
_ ¡¿Cualquier cosa es mejor prioridad que nuestro casamiento y que nuestra luna de miel?!
 
_No hablé de cancelar la boda. Solo necesito que posterguemos  el viaje hasta que me desocupe de algunos casos.
 
_¡No Pedro! Yo ya saqué los pasajes, no podés hacerme esto. ¿Quién mierda te crees que sos para tratarme así?
 
_La terminás.  No empieces.
 
_Yo empiezo. Me tenés harta con tus casos y los estúpidos esos del estudio.
 
_Basta.
 
_No la termino.
 
_¡La terminas Camila!
 
_Y encima me gritás.
 
_¿Como querés que te hable? Vos también gritás, insultás. Estamos en la misma mierda. Peleando todo el día.
 
Camila no era tonta como para no darse cuenta. Intuía desde hacía rato. Había algo en sus sentimientos que estaban claros para ella. Y el temor de perderlo le hacía pensar que en definitiva Pedro buscaría cualquier excusa para no casarse y por consiguiente terminar con su relación.
Es por eso que cada vez que discutían tomaba la estrategia de ejercer compasión en él para con ella. En realidad los dos actuaban mal, cada uno a su forma formaban un campo de batalla. Él buscaba huir y ella solo buscaba ganar, plantar victoria sobre el territorio.
Sobre el escenario de sus contantes peleas su corazón, un corazón herido que solo el amor de quien no se atrevía a nombrar lograba calmarlo de sus peores recuerdos cuando niño.
 
_ Perdoname. Estoy nerviosa. No quiero que peleemos.
 
_ Yo tampoco quiero, Cami. Pero quiero acomodar todo el trabajo, las preocupaciones, para que disfrutemos nuestro matrimonio sin contratiempos, sin nada. Te prometo que cuando solucione todos los casos que me faltan vamos hacer un viaje largo a donde vos quieras.
 
_Prefiero que veamos juntos las opciones. Yo hago la llamada y cancelo todo.
 
_Te quiero mucho.
 
_ Cuídate.
 
_Vos también.
 
_Te amo
 
Una bocanada de aire entró por detrás al entrar Pedro al estudio.
Solo estaban Gaby y Beto charlando a gusto apoyados de costado en el escritorio; Marcos ya se había ido y Cuca al ver que no tenía más nada de trabajo se fue a su casa. Ella de fiestas nada. Prefería descansar después de una larga jornada aunque  no hacía mucho y era la más mimada.
_ Hola chicos  ¿Y Guie? ¿ Y Marcos?
_Marcos se fue a su casa. Y Guille como sabés, no le gustan las fiestas. Pero decime, al final ¿aceptas la fiesta que te organicé?
_A eso venia Gaby. Acepto que hagamos la despedida.
_Bueno, no se diga mas. Hablo con el dueño de la confitería y preparamos todo para la noche.
_ Guille no va a querer venir,  menos a una confitería.
_Dejá Beto yo lo llamo y lo convenzo. Estar entre amigos le puede hacer bien
Sacó el celular del bolsillo y se alejó un poco.
_ Hola.
_ Va a ser difícil que lo convenzas._  le grito Gaby de fondo
_ shhh
_ ¿Pedro?
_ ¿Cómo sabias que era yo?
_Lo supuse y escuché la voz de Gaby. Ya se para que llamas pero no voy a ir. ¿Gabriela te convenció para que me llamaras?
_No, fui yo. Es que pensé que ibas a querer ir. Sé que es en una confitería
_Noo, menos. 
_Yo me sentiría más cómodo si fueras vos. Ademas esta Gaby, Beto… Marcos, él es tu amigo de casi toda la vida.
_Bueno voy, por Marcos hago cualquier cosa. 
_Ya estás ironizando de nuevo. Estás de buen humor. Te espero.
_ Voy, voy. Adiós Beggio.
_ Chau
Guille cerró la tapa del celular, le acercó a sus labios y cerrando sus ojos le dio un beso.
 _ ¿Lo convenciste? _Le pregunto Gaby al acercarse
 _Guille es difícil de convencer _agregó Beto mientras comía.
_ Si, por suerte.
_ ¿Me parece a mí o solo aceptaste que haga la fiesta porque pensabas que Guille podía ir?
  _ Eso no me lo aseguraba nadie Gaby
 
  _ A Guille no le gustan las jodas Gaby, el solo iba si Pedro lo convencía, es corta bocha vistes.

En efecto era así, el solo podría enfrentar esa despedida frente a sus amigos si él, su gran amor estaba allí. Él era el único que podía darle fuerzas hasta que el día de esa “bendita boda”

domingo, 14 de junio de 2015

DONDE LOS SUEÑOS NUNCA SE TERMINAN




             "DONDE LOS SUEÑOS NUNCA TERMINAN" -
 
 
                                  CAPÍTULO 1
                                             
Era viernes y la carga pesada de la semana caía sobre los hombros de Guille. Ahí estaba junto a la ventana sin dejar de pensar que sería un día terrible, interminable, sabiendo que al día siguiente Pedro se casaría con Camila. Sus pensamientos fluían haciendo un vaivén en su mente; cuando Pedro se presentó en el estudio con su sonrisa tan dulce que amaba ver en él. Cuando lo vio por primera vez y leyó su curriculum. La amistad que fue surgiendo entre los dos y el amor que sin darse cuenta lo sorprendió a una edad en la que ya nada esperaba, como si hubiera despertado de un largo sueño que ahora descontracturaba todas sus emociones hasta el punto de perder el sentido.
Descorrió la cortina cuando apenas alcanzaba a ver la figura de Beto parado frente a la entrada del estudio. Que aletargado estaba en sus pensamientos que no escuchó a Cuca entrar.
_Guille. Guille, mi amor ¿qué estás haciendo ahí corazón?
_ Mmm? Tía, no la había visto cuando entró._ Contestó al darse vuelta.
_¿Desde cuándo no me tuteas?
_Lo que corresponde tía, lo que corresponde, respetarla. _ Contestó sonriendo
Cuca colocó con suma delicadeza la taza de café recién hecho. Y un lindo aroma se impregnaba.
_Acá te dejo el café que me pediste mi amor.
_No, no recordé que te había pedido.
 Su tía no contestaba pero se daba cuenta por experiencia de la tristeza en su voz, que por más que trataba de ocultarlo, no era ajena a lo que ella percibía en él.
_ Estás distraído. ¿No le querés contar a tu tía que te pasa?
 
Y sus palabras se ahogaban, era tan difícil de poder expresar. Él que parece tan serio y tan fuerte no podía  evitar resquebrajar ese caparazón tan duro dejando entrever ante los ojos de esa mujer que lo cuidó desde niño su angustia. Aunque deseara en su interior decirlo el orgullo de ver descubierto sus sentimientos era mucho más fuerte.
Cuca solo lo observaba conmovida.  Ella sabía, ella parecía entender la causa de tanta tristeza.
_ Sé porque estas así. ¿Es por Pedrito no? No, no espero que me contestes.
_ Haces bien porque tampoco lo iba hacer.
 _¿No querés que te den un consejo?
 _ No, no, mejor tomó el café antes que se enfríe, vos andá, yo estoy bien.
Y Beto ya estaba asomándose detrás de la puerta como un niño curioso.
Cuca se retira, él solo lo observaba resignado sosteniendo la taza en su mano izquierda.
_ Betito, ¿qué haces ahí? _ Preguntó Cuca al llegar a la puerta
_ Me preocupa Guille, vistes.
_ No quiere hablar. No me gusta verlo así.
_ Vos dejámelo a mí.
_¿Guille podemos hablar?_ Preguntó ni bien entró, como Marini solía hacerlo, sin previo aviso.
_ No, no podemos hablar. Si venís por lo de la fiesta que está organizando …
_ No, no es por lo de Gaby, es por Pedro vistes.
_ De nuevo con eso.
 Guille se sienta frente a él y juega con sus lentes.
_Vos venías para eso. ¿Qué querés que haga? ¿Qué se supone que tengo hacer, raptarlo y llevármelo lejos?
_ Yo pienso que tenés que hablar con alguien lo que te pasa con él. Como yo cuando me abro sobre lo que me pasa con Gaby.
_ ¿A vos te parece? ¿A vos te parece que yo soy la clase de persona a la que se le habla así? Y tus asuntos con Gabriela los hablás con ella, con Marcos o con quien sea, yo no estoy para estas cosas.
 _ Yo decía. Pero te va reventar, esas cosas explotan.
_ Esta conversación se termina acá _ haciendo ademan con sus manos de lo que dijo.
Y Beto se va, la tentación de decirle algo mas hubiera sido peor.
Marcos se veía molesto; el trajín de la avenida, el detenimiento de autos en medio de un calor insoportable de los últimos días del verano terminaban por colmarlo. No era día para jodas ni nada pensó. Solo quería terminar de una vez un caso trabado desde hacía semanas y volver a casa, a pesar de la insistencia de Isabel que salieran así no fuera a la despedida que Gaby organizaba para Pedro. Azotó la puerta ante la figura de un Guille distraído aprontándose a irse. Se sentó en su escritorio y allí permaneció sin hablar. Era mejor bajar las aguas y después vería que hacer.
_Marcos. Tía me voy, si viene Gaby decile que el caso de esa mujer lo vemos mañana.
_Pero si mañana es sábado.
_Cierto. Entonces el lunes
_¿Seguro que estas bien?
_ Estoy bien. Prefiero irme y descansar un poco.
Le dio un beso breve y salió de allí casi huyendo como si el mundo fuera a tragarlo.
   _¡Hey! ¿A dónde vas?­_ Le gritó Beto al verlo.
  Guille detuvo el paso volviéndose a ellos.
_ No tengo ánimos de nada y lo sabes

La cabeza gacha, las manos en los bolsillos, la culpa que se atraviesa en cada rincón de su pensamiento.
¿Como haría al día siguiente para hacer acto de presencia en el civil?
No podría mirarlo sabiendo que lo perdería cuando la jueza dijera esa famosa frase “los declaro marido y mujer”
Siguió su recorrido hasta un bar que databa  de hacia más de cuarenta años, justo a la entrada sentado junto a la ventana pudo divisar a Juan.
Con gesto de simpatía le hizo seña para que se sentara junto a él.
_ ¡Graziani! Hasta que apareces. ¿Dónde te habías metido? Te deje un montón de mensajes en el celular.
_Sabes que estoy ocupado con los casos.
Un silencio incomodo se hizo entre los dos
Juan lo conocía lo suficiente para saber que detrás de la simpleza de esas palabras ocultaba algo más
_Contame. ¿Qué te pasa? Somos grandes y nos conocemos de hace años. Sabes que podés confiar en mí.
_No lo sé, justamente ese es el problema... Siento... Como si hubiera retrocedido veinte años atrás.... cuando vos y yo... Vos sabes de qué te estoy hablando.
_Como te cuesta._ Juan hizo pausa. _Cuando nos enamoramos decís.
_Recordás que yo estaba casado con Silvina, la madre de Fabián y nos conocimos en la universidad. Yo no sabía que era...
_Te desperté no? Sabés que no funcionó no por mí, sino por vos. Pero con el tiempo comprendí, no creas que no me dolió, sufrí mucho. Lo mejor fue que nuestra amistad perduró más allá aunque no estuviéramos juntos.
_Vos fuiste importante para mi Juan_ le dijo acercando breve su mano._El caso es que volví a sentirme así. Estos sentimientos que un día creí dormidos se despertaron de nuevo por alguien en quien me reflejo mucho.
_Hablás de Pedro. No, no digas nada. Me di cuenta el otro día que estábamos con Gaby. Vos me pediste que te asesorara con un caso y estaba Pedro. Vi como se miraban, como si nadie existiera.
_ Y vos pretendes que lo confunda cuando mañana va a casarse._ Contestó cruzado de brazos.
_Yo no creo que sea así. A mí me parece que lo hace mas por un mandato que por querer hacerlo. Vos y yo lo vivimos de chicos, la gente te juzga.
_Yo los vi. Están enamorados.
_Ves lo que querés ver, no te engañes._  Le dijo como diciéndole “pensalo”
Se sentía quebrar y orgulloso como era retuvo sus lágrimas que estaban a punto de rodar por sus mejillas.
_No entiendo. ¿Por qué ahora?
_¿Y por qué no? Es hermoso que a una edad en que ya nada se espera te sorprenda el amor. Y además es un buen pibe. Ya le tiré el ojo y no está mal
_ Que pelotudo que sos.
_Humm oigo celos rondando por el bar.
_Es precioso
_¿Y? ¿Qué estás esperando? Si yo fuera vos lo rapto y me lo llevo lejos, que se vaya todo al demonio.
_Dejate de pavadas Juan. Su felicidad esta con Camila y punto.
_Yo solo te aconsejo. Vos decile lo que sentís antes de que sea demasiado tarde. El matrimonio es un paso importante y no se vuelve de eso. Es joven Guillote y seguramente no puede explicarse lo que le pasa con vos, me dijiste que te reflejas en el. A vos te pasó lo mismo conmigo, el miedo te ganó. Y te casaste con Ana. No dejes que cometa los mismos errores que vos hiciste hace veinte años. Es tu última oportunidad de ser feliz.
_Sacrificando la de él.
_El, estoy seguro que ve la felicidad con vos.

 El mozo que se acercaba les preguntó
_¿Se les ofrece algo más?
_ No, estoy bien.
_ ¿Y usted señor?
_No, yo ya me voy. Gracias Juan por escucharme.
Guillermo llegó a la entrada cuando Juan le dijo:_ ¡Pensá lo que te dije!