domingo, 26 de marzo de 2017

En un año ,nueve meses y veint seis dias cap 3 parte 2 Segunda parte

                            
                                       Capítulo 3
                          
                           Agridulces Confesiones

                                 Parte 2



                                 
                 Tengo el desesperante silencio de la angustia
                        y el trino verde herido...                  
              ¿Por qué persiste el aire en no darme el sepulcro?
                 ¿Por qué todas las músicas no se rompen
                  a un tiempo a recibir mi nombre?  
                                                                 
                                                     Silencio de angustia
                                                        Julia de Burgos
                                         

José volvió después de mucho tiempo a la casa que era de sus padres.No sabía muy bien porque lo estaba haciendo. Entro sigilosamente abriendo la pesada puerta. Era
una mansión antigua que databa del siglo xix. La sala era extensa como un camino interminable que parecía no terminar nunca. Acaso él se sentía de la misma manera. No dejaba de preguntarse cuando terminara todo esto. La situación que a la que Katherine lo había arrastrado durante años. Cuanto veces se miró en el espejo y lo
único que podía ver era más que un monstruo, una bestia que ella misma
había moldeado con sus propias manos. Veía el rostro de esos jóvenes todo
el tiempo en su cabeza. Le recorrían su mente y la culpa le arrancaba él
sueño. Caminando día y noche como si arrastrara sus cuerpos con una
cadena pesada. Como un espíritu errante que no encontraba la paz nunca.
Subió las escaleras levitándose en sus pies. Su mente estaba blanco y solo dejaba llevar por su propio instinto de sobrevivir.Camino hasta un pasillo
y se sentía desfallecer arrastrando su mano en la pared, como si él alma se
fuera a escapar de su cuerpo. Lo deseaba al entrar al ático, morir, si eso podía redimir en algo todo lo que había hecho.


Cerro la puerta y caminó entre las cajas desparramadas en el piso. Se
sentó y tomó una de tantas y la fue abriendo con cuidado. El polvo se iba levantando en el aire. Había fotos de sus padres y de él de niño. Mirarlas era como detener el tiempo. Debía hacerlo para encontrarse a él mismo, para saber quién había sido y cuál fue sido el momento que ese hombre había muerto en
él. Nada de lo que había permitido para que esos chicos murieran, lo había querido. Se guardó en el silencio hasta que él apareció en su vida y perdió la razón. ¿ Acaso el amor puede cegarnos, capaz de hacer una locura?



_ ¿Ahora porque estas con esa cara José Luis? - inquirió Buitrón. Él apenas la miraba. Había ido a verla para entregarle los expedientes de Diego y Almorena.
Estaba sentada en la punta de la mesa del comedor y lo observaba con detalle con esa frivolidad que  emanaba siempre dentro de sus ojos con una copa de vino en sus manos. Actualmente bebía mas de lo habitual. No podía negarse que la policía estaba rastreando detrás de ella y eso la martirizaba a cada segundo.


_ Es la última vez que voy a cumplir con una orden tuya - le dijo, arrastrando hasta su manos los expedientes. - Me abro de todo esto - agregó, inclinándose sobre la silla que estaba a un costado de ella. Buitrón fingía no oírlo. Prácticamente lo ignoraba.

_ ¿ Cómo los conseguiste? ¿Tu amiguita te los dio o tuviste que atarla para robárselos? - le respondió en tono de sarcasmo mientras hojeaba los documentos.

_ No se dio cuenta cuando me los lleve. Ella confía en mi ciegamente. Se detuvo un momento a pensar. Dio un hondo y angustiante respiro
_ Eso es lo que me mata. Gabriela me dio su amistad sincera y yo la estoy traicionando.

_  Hay no me digas ,pobrecito - arrugó el ceño y los labios. Termínala con esa novela barata de estar lamentándote de todo - cambio el gesto de su rostro
en suma seriedad - Ya te dije lo que te puede pasar si te abrís.

_ Ya no me dan miedo tus amenazas. Si queres denúnciame.

_ ¿Y queres  que tu amor se entere que me pediste que lo mandara a .. como se llamaba - se detuvo en sus pensamientos. Con tantos no me acuerdo.
Ha si - levanto el dedo, sonriendo - Unió sus manos mirándolo fijamente. ¿Queres que se entere que me suplicaste, desesperado, que lo mandara al otro lado a su amorcito? ¿Qué le ocultaste que su gran amor estaba vivo?



_ Eso fue idea tuya y de su mujer. Y odio cuando me hablas con sarcasmo.

_ La muy tonta fue muy fácil de dominar -  expresó, volviendo a leer  unos
de los expedientes, Era amiga del padre - levantó la vista - porque no iba a confiar en mí para que  la ayudara. Y no me pidió que lo hiciera pasar por muerto. Solo me pidió que  lo asistiera, se estaba desangrando. Y tuve que
darle pastillas para que se olvidara de lo que pasó. No nos convenía que recordara y era mejor que creyera ella misma que realmente lo había matado.
¿Vos sos mas santo que ella?,  Vos me pediste que lo eliminara como hago
con todos. A ella le vendí un cuento de hadas

_ No se que me pasó. Tantos años con vos me termine creyéndome el papel - se sostenía de la silla. Y lo que mas odio es ver hablándote así con esa frialdad. Estamos hablando de seres humanos.  No se como perdí la razón en ese momento - hizo ademán con sus manos. Que la tierra me trague.

_ No hay mucha diferencia entre vos y yo, aunque no tengamos la misma
  sangre. Todos tenemos un demonio adentro y en algún momento se desata.


_ No - movió la cabeza. Yo no soy igual a vos y estoy muy arrepentido de lo
 que te pedí y me alegro que no lo hayas logrado hacerlo.

_ Ni siquiera sabes lo que iba hacer. Quizá lo quería vivo. Mal para vos
¿Están juntos ahora, no? Por eso estas así, con esa cara de muerto vivo.

_ No quiero hablar. Vos no entendes ¿ Alguna vez amaste a alguien? ¿alguna vez sufriste por amor? ¿ Que sabes lo que se siente?


_ Te volves a justificar. Hace un momento te estabas lamentando. Porque no reconoces que lo hiciste por simple instinto. Te gusta el trabajo que hacemos.

_ ¿El trabajo que hacemos? Que vos haces - la apunto. Vos me metiste en esto.
 Yo era muy joven, no sabía donde estaba parado. No me estoy justificando.
   
_ Si queres saber, si ame pero él muy imbécil me dejo por esa periodista, por
eso la mate.

_ Me da asco escucharte. No puedo creer que haya querido por segundo actuar igual que vos -añadió, avecinándose un poco hacia ella. Y que le hayas dado pastillas a Camila, no tenes limite. En cualquier momento va a recordar lo que pasó y ahí te quiero ver. Por mi no te preocupes. Ya estoy hundido hasta el cuello.


Las conversaciones con Buitrón eran siempre las mismas y era un martirio oírla.
No dejaba de preguntarse cuándo había perdido la razón, cuando el amor lo había cegado tanto para pedirle lo que ella hacía sin ningún temblor en sus manos.
El día finalizó tranquilamente sin ningún sobresalto. Hacia la mañana
siguiente, Guille despertó y le sorprendió ver el otro lado de la cama vacío.
Aun así no pensó en nada malo. Seguramente Pedro estuviera abajo con él
bebé. Se incorporó en la cama cuando giro la vista hacia la mesita de luz.
Junto a la lámpara descansaba una nota que decía:

Miamor
Se que te vas a enojar por lo que voy hacer pero no podía quedarme tranquilo, sabiendo que podías encontrarte con él y que pudiera pasarte algo.
Fui para hablar con Miller. No te preocupes, se que nada me malo me va a pasar. Me fui muy asegurado.

                                                                                  Te amo


“ ¿Qué no me preocupe” ? - reaccionó, levantándose de la cama y arrojó con rabia la nota contra el piso. Fabián entró en ese momento con su hermano en brazos.


_ ¿Qué haces con tu hermano?

_ Papa me dijo que lo cuidara. Y no me digas nada que ya se que se fue a
 encontrar con José.

_ Para vos es lo más natural del mundo porque no sabes lo que está pasando.

_ Si no me dejaran fuera de todo lo sabría.

_ Es una locura lo que hizo. Se acercó a hasta Fabián y le dijo:

_ Dame el bebé - le hizo ademan con ambas manos.

_ No, mejor lo tengo yo - le dijo en un tono nervioso. Guillermo lo miró frunciendo el ceño como si hubiera percibido que algo le ocultaba.

_ ¿ Vos me estas ocultando algo o te volviste niñera de tu hermano ahora?

_ No - respondió tajante. Ya te pones pesado y no se puede hablar con vos. Gianluca se volvía inquieto con las voces. Guillermo se acercó una vez más
a su hijo y tomó él bebe entre sus brazos.


_ No entiendo que tanto problema , no es tu responsabilidad cuidar a tu hermano.

_ Es que hay alguien esperándote en la sala y no creo que sea bueno que hables
en pijama y con él bebé en brazos- Dame a mi hermano. - lo tomo de
nuevo entre sus brazos.

_  Francamente, lo que menos me importa en este momento recibir visitas.

_ Cuando veas quien es te vas a poner mas loco. Por eso no quería decirte. A mi me sorprendió, ya te lo digo, que esté libre.

_ Ya se quien se trata. La puta madre - masculló.

_ Respecto a papa...

_ Cuando venga tu padre lo mató. Ahora ándate que me tengo que cambiar.
 No deja - lo detuvo  - voy a salir así. No tengo porque estar produciendo por la señora.

_ No cambia mas este hombre.



Bajo hasta la sala. Ella estaba de espalda. Miraba hacia todos lados, nerviosa.
No sabia si había hecho bien en presentarse. Ir primero  hasta él estudió fue todo un martirio. Todos se habían sorprendido de verla, pero ella solo necesitaba hablar con Guillermo. Por obvias razones nadie se atrevió un segundo a pensar en decirle dónde estaba, mucho menos que estaba con
Pedro. Solo por una distracción de Cuca encontró la dirección en una agenda.
Desde que había salido de la cárcel nada de lo que estaba haciendo le había traído la calma que estaba necesitando. No sabia en que momento se dejó convencer por Katerine y terminó por aceptar por casarse con Miguel.
Mendoza no había hecho más que darle la excusa que  deseaba protegerla
por ser hija de su amigo. Sin embargo, estaba muy lejos de saber que la
estaban usando. Tenerla cerca, era la seguridad suficiente para controlar
que no recordara ese día que había disparado a Pedro; Así se desatara toda
la verdad del negocio que llevaban adelante.

_ Acá me tenes.  Camila se dio vuelta y lo miró temerosa. No sabía que
 excusa encontrar para justificar su presencia.

_ Disculpa que te reciba así. Me iba a poner esmoquin pero estaba apurado
¿ A qué viniste? - le inquirió muy serio.




_ ¿Podemos hablar?  - le hizo seña para que sentara.

_  ¿Cómo sabias a donde yo estaba?

_ Tome la dirección en una agenda que dejaron por descuido en tu estudio

_ No perdiste las mañas. Bastante astuta sos cuando te propones algo.

_ Guillermo, no quiero que comencemos a discutir. Que vos me agredís y
  yo te respondo.

_ Yo no te agredo, te dijo las cosas como son. Lo que a vos te pasa,
 que no te bancas que te griten la verdad en la cara. Porque sos una
 negadora.


_ Supongo que no te olvidaste lo que te confesé en la carta. Dejando aparte
   nuestra discusión en la cárcel

_ La que se olvida las cosas sos vos. Me explotaste una bomba en la cara.
 ¿ Crees que se puede uno borrar eso de la cabeza? Para tu información, él
  fue mucho más inteligente y meticuloso que vos. No hizo falta que lo
  buscará.

_ Se que Santiago tiene un sobrino. Los estaba ayudando a ustedes con la
  causa de Pedro. Quería cambiar la carátula de mi sentencia. ¿Por qué iba a querer hacerlo sino me conoce? Y escuche rumores que vos estabas saliendo con él.

_ ¿ Te da miedo pensar que  este vivo o que haya vuelto siendo otra persona?

Dejó su respuesta en suspenso. Le temblaban las manos y comenzaba a respirar con dificultad. Haberle preguntado por Julián había sido innecesario. Sabía que podía tratarse de Pedro y que estaba con él. Estaba segura que después de leer esa carta, Guillermo no iba dejar que nada dejará que lo perdiera de nuevo. Pero eso no le importaba ya. Lo único que pensaba y que más le aterraba, era que en cualquier momento, Pedro apareciera en escena y no sabría como reaccionar ante él. Imaginaba su odio y desprecio. En su cabeza solo podía verlo como alguien totalmente diferente al hombre que ella había conocido.
Que toda esa dulzura y fragilidad había muerto.  Recordaba aquella película
de Christian Bale , Psicópata Americano y no podía dejar de pensar que él,
era ahora ese psicótico personaje y ella su única víctima.



_ Estuvimos dando vueltas y no me dijiste hasta ahora porque viniste.
Pero antes que me respondas, quiero saber como hiciste para estar acá,
tan campante.

_ Por una amiga de mi papa. Ella tiene mucha influencia en tribunales y gestiono para que yo pudiera salir. De todos modos se que Pedro pidió
para que me absolvieran, y... estoy cumpliendo con el tratamiento psico
lógico que ordenó el fiscal. Me está tratando una psicóloga que se que lo
conoce a Pedro, Eugenia Lamas. Estaba segura que él podría estar acá
con vos.

_ Él pidió eso desde que se enteró que estabas libre. ¿Y por eso viniste?
¿Para que él te dé la extremaunción o que te purgue de tus pecados?, Sigo sin entender que haces acá.

_ No esperaba mejor respuesta tuya. Bajo la mirada e hizo silencio.
Son muchas cosas que me motivaron a venir.

_ Decilo de una vez y terminamos con esto.

_ Vos hace un momento me dijiste que yo niego las cosas - levantó la mirada,
 mirándolo fijamente a los ojos. Puede que tengas  razón y en muchas otras
   que me dijiste. Te voy a ser sincera por primera vez - hizo ademan con su
   cuerpo. Yo sabia desde hacia tiempo que entre vos y Pedro pasaban cosas,
   pero no quería darme cuenta. ¿ Te acordas cuando te pedí que me ayudaras
   con lo que a Pedro le pasaba con lo de su familia

_ Si, que después fui y hable con él.

_ Fue ahí cuando los vi abrazados y lo que él te dijo, sus palabras. Él jamás
 se habría conmigo y que lo hiciera con vos. Que te contara toda su infancia.
 Me confirmó todas mis  dudas; También te iba hablar del embarazo.

_ No tienes que darme explicación de eso. Vos estabas casada con él y…


_ Yo necesito hablar de todo. Yo pensé que lo estaba, tenía todos los síntomas
   y cuando la médica  me dijo que era un error, quede devastada.

_ Lo sabías ,entendías lo que pasaba a tu alrededor pero te quedaste callada.

_ Tuve miedo, tenía mucho miedo, no fue por maldad. ¿Vos crees que yo
 disfrutaba callándome?   De nada me sirvió. Pedro se fue alejando cada vez
  más. Después paso lo de mi papa; Yo supe en ese momento que lo nuestro     
       había terminado, de lo formal que quedaba de la relación.
    Que él no iba a  volver. Pero era como que una parte de mi no podía
     aceptarlo y sin darme cuenta me fui escribiendo una historia   
     paralela y quede atrapada hasta creerme lo que yo misma trataba todo
     el tiempo de  convencerme.

 _ La historia que yo lo perseguía pero él te amaba y que iba a volver a vos.



Quedaron en silencio cuando ambos sintieron la voz de Fabián que venía del
 otro lado de la sala. Guille se dio vuelta cuando lo veía acercarse a ellos.
 Camila se sintió intrigada  al ver al bebé de nuevo. Cuando Fabián la recibió
  lo había visto en sus brazos y le llamó mucho la atención. Pensó de pronto
 que podría tratarse de su hijo.; En un año podía pasar tantas cosas.

_ No te quería molestar pero estaba llorando mucho. Fabián miraba a ambos
   y se sentía incómodo con la situación.

_ No , esta bien, dámelo. Guillermo tomó a Gianluca entre sus brazos,
  cobijándolo en su pecho. - ¿ Que paso mi amor? -¿ lo extrañas a papi?
 Lo abrazó con fuerza mientras daba pequeños besos a su cabecita.

_ Perdón - le expresó Camila una vez que Fabián se había ido. Se iba
  sentando muy lentamente y no podía despegar la mirada del bebé.
_ ¿ Ese bebe? Lo vi antes a tu hijo con él y me quede sin entender de
  quien es.

_ Es mío y de Pedro - le respondió sin ningún titubeo.

_ No entiendo - le respondió, desconcertada.

_ Es nuestro hijo, biológico.


Hizo una pausa un momento para intentar digerir lo que acababa de oír pero comprendía claramente lo que Guillermo le había dicho. En ese momento las palabras la golpearon en su mente y su corazón parecía que iba a ahogarse dentro del pecho. Sentía ese sabor amargo en su estomago que produce la frustración. Tomo aliento y respiro profundo y continuo

_ Es extraño. Discúlpame que me asombre pero me parece tan raro que vos y
 Pedro tengan un hijo. Son hombres. No imagino cómo pudiste darle ese bebe.

_ Se te paso rápido todo tu discurso de magdalena sufrida. Ya estas sacando
  a escupir tu veneno de nuevo. No voy a entrar en tus juegos. No vas a lograr
 ofenderme con tus comentarios.

_ No fue esa mi intención Guillermo. Es que la única forma que Pedro
 pudiera ser padre era con una mujer.



_ Yo no sé si vos sos tarada o estas cursando la carrera. Es obvio que  yo no
  le di este hijo naturalmente. Vos sos mujer y podrías haberle dado un hijo
   pero este bebé es nuestro. Fue su prima que tiene su misma sangre la que lo
  tuvo por él y yo fui él donante. ¿ Estas conforme ahora  o necesitas que te
   pase más información?


_ No se puede hablar con vos. Siempre con esa sorna y esa prepotencia.
   Solo quería saber. ¿ Como se llama?

_ Gianluca.


………………………………………………………………………………………...


Enfrentarme de nuevo a José no había servido de nada. Como si hubiera
intuido que se trataba de mi con quien iba a encontrarse. Se había rehusado
a darme las pruebas. Tal vez porque en su interior solo deseaba  hablar
con Guillermo.
Tantas dudas todo ese tiempo. Todo un año despertando día y noche que
había pasado conmigo. Aun si recordar con solo retazos en mi mente él
terminó expulsando una verdad ante mi sobre lo que había pasado ese día.
Sin embargo su confesión sólo abriría el camino hacia otras verdades
muchas más terribles.
Entre sin temor, Después de todo lo que me había pasado ya a nada podía temerle. Imaginaba encontrarme con un hombre seguro, orgulloso. Con esa altivez con la que me había enfrentado en el estudio. No había más que en él
un hombre derrotado sentado a los pies de la escalera bajo los efectos del alcohol.




_ Yo pensé que iba a venir Guillermo. En cambio te mando a vos.

_ Yo vine por mi cuenta pero veo que perdí mi tiempo. Deje a mi hijo solo
para encontrarme con un tipo que está en estado deplorable y  alcoholizado.

José se mantuvo en silencio y parecía no escucharlo.

_ Se porque no vino, porque él no puede amar a nadie.

_ Eso no te detuvo para llenarle la cabeza en contra mío. Vos no sabes nada
de nosotros y de nuestra historia.

Miller miro hacia otro lado sonriendo con sarcasmo. Se dio vuelta y lo miro pero sus ojos parecían perderse en sus propios pensamientos.


_ No deberías darle tanta importancia a lo que dije. Actualmente actúo sin
 pensar. Él me usó. Sabes, cuando Guillermo quería que pasáramos la noche juntos, siempre que terminábamos de hacerlo, nos quedábamos hablando y él lo único que hacía era hablar de vos. Hizo una pausa - Gabriela me contó que vos y Guillermo se casaron.

_Eso a vos no te importa. Yo solo vine para que me entregaras las pruebas
pero es evidente que lo único que te importa es salvarte el pellejo.


_ No las tengo en verdad. Solo quería que Guillermo supiera de mi boca lo
  que te hice. Deseaba de alguna manera redimirme ante él. No tenía otra forma de convencerlo que viniera a verme.

Pedro sintió en ese momento hastío de seguir escuchándolo. Le hervía la sangre de rabia. Si continuaba allí terminaría marcándole los dedos. No soportaba su victimización. Con él teatro que había montado Camila en el juicio había sido demasiado. Se dio vuelta cuando José lo detuvo aún sentado.

_ Espera - pronunció con dificultad las palabras. Pedro se dio vuelta.
Quiero que me dejes decirte algo antes que te vayas. Cuando te dije que Guillermo no puede amar a nadie te lo decía enserio. No deberías haberte casado con él. Guillermo te hablo con la verdad. ¿Te dijo que hubo otro hombre además de mi? ¿Te hablo de Franco Nazarre?

Ya creía que las heridas estaban ahí latentes. Persiguiéndome como un
fantasma y él no había hecho que despertar ese espectro para seguir atormentándome. No podía quitar de mi cabeza aun que todos habían continuado con su vida como si yo jamás hubiera existido.



_ Yo no puedo entender, que te paso en la cabeza para casarte con Miguel.
   ¿Vos estas loca? ¿Vos sabes donde carajo te estas metiendo?

_ Es mi vida y no se para que te lo dije. Yo solo quería hablar con vos y con …
  Pedro, aunque me muero de miedo de volver a verlo.

_ No es un monstruo.


_ ¿Puede cargarlo? Camila le inquirió con ansias la pregunta. Lo miraba como
 ese hijo que nunca había podido tener y él solo pensarlo le desgarraba el
 alma. Guillermo dudo por unos segundos en consentir su pedido. No podía confiar en ella a pesar de que su arrepentimiento y su verdad para con ella misma, se hubiera mostrado sincero. Le acercó él  bebé apenas. Camila lo toco temerosa pero de a poco fue perdiendo el miedo. Enredó sus dedos entre sus manitos y beso su frente.

_ Es hermoso. Se parece mucho a Pedro y también a vos.
 Entiendo que no puedas  confiar en mí aun. Me hubiera gustado  alzarlo.
  
_ No puedo arriesgar a mi hijo para que un acto de locura quieras salir
corriendo con él. Te creo en todo lo que me dijiste, pero la confianza una
vez que se pierde, es muy difícil de recuperar.

_ Vos nunca confiaste en mí y no iba a salir corriendo con él bebe.
   

Pedro se detuvo unos instantes frente a la puerta al llegar. Las palabras de José
se habían clavado dentro de él y no había hecho mas que sangrar la herida que aún continuaba abierta. Entró, cuando lo vio a Guillermo acomodando al bebé sobre el camastro que tenían en la sala.

_ Pedro - le dijo al darse vuelta. Pedro aceleró el paso. Guillermo no pensó en discutir con él por lo de Miller pero su mirada lo golpeó de repente. Pedro lo atravesaba en sus ojos como si una daga fuera a clavarse en su alma.


_  ¿Por que no me dijiste que habías decidido hablar con José?

_ Necesito que vos me expliques algo.

Guillermo…

Pedro reconoció su voz en un instante. El corazón de Camila se detuvo al verlo que estaba de espaldas de ella. Su cuerpo comenzó a temblar más cuando sus miradas se encontraron. El brillo en los ojos de él se iba apagando y se oscurecían de rabia hasta que las lágrimas fueron abriéndose paso.


_ ¿Qué hace ella acá?  - inquirió, volviéndose a Guillermo

_ Yo necesitaba hablar con él y con vos.

_ Camila es mejor que te vayas - le pidió Guillermo


_ No déjala que se quede . Yo estaba esperando este momento.  Quiero
   hablar a solas con ella.

_ No de ninguna manera te voy a dejar solo con ella.

_ Déjanos solos - se volvió hacia él - Te lo pido. Quedarte cerca
  solamente si queres

Camila hubiera preferido que se quedara. No sabia que decir ni cómo reaccionar. Lo miraba y lo imaginaba como una fiera que estaba a punto
abalanzarse sobre ella.

_ Imaginaba que  te ibas aparecer con ese cinismo después de lo que
  hiciste


_ Para, necesito que me escuches.

De nuevo sentía que las palabras se ahogaban en ella. Quería explicar lo que había sucedido ese dia, pero al igual que él solo tenía piezas desordenadas en su mente.


_ ¿Qué me vas explicar?  Desde hace un año que tengo en mi cabeza el sonido
  de los disparos y esa escena atormentándome todo el tiempo. Me vas explicar    
  porque me  hiciste pasar por muerto.

_   Fue ella quien me obligo, ella me convenció que era lo mejor para que
   no fueras preso. ¿Vos crees que yo me sentí feliz después de lo que hice?

_ ¿Ella quien? Te estas justificando, esto lo armaste vos sola y no entiendo en
 que momento hablaste con Miller para hacer todo eso.

_ Necesito que me creas y no se de que me estas hablando. Estuve  todo el tiempo pensando ,torturándome con este dolor y con la culpa.


_Tu dolor? - le inquirió indignado alzando su voz. Se abalanzo sobre ella y la tomo con fuerza de los brazos -  ¡ tu dolor !! Que dolor sentiste, que me manchaste adelante de todos en ese maldito juicio ¿Crees que no lo vi? Te di cinco años de mi vida Camila. Cinco años que te ame  y porque cuando estábamos a punto de casarnos me enamore de otra persona, te vengaste ensuciándome.

La sacudió con violencia echándola hacia atrás. El rostro de Camila se llenaba de lágrimas pero los ojos de él solo lo cubría de un manto de desprecio.

_ Pero a Guillermo lo perdonaste. A el le importo muy poco que tu cuerpo  estuviera aún caliente que continuó con su vida con otro y a mi no me podes perdonar.

_ Yo a el lo amo  y la que disparó fuiste vos. Y mi historia con el es mucho más importante que  lo que haya hecho con Miller. Ahora ándate - hizo ademán con el brazo apuntando hacia a la puerta. No quiero verte mas en mi vida. Te quiero lejos de mi y de mi familia.

_ Pedro - se acercó a él en un aire de suplica.

_ ¡Salí de mi vista ! Pedro la tomó de ambos brazos clavando sus dedos en  ellos. La sacudió con furia. Camila trastabilló cayendo hacia el piso.Guillermo intervino entre los dos.

_ ¿Para eso querían hablar los dos? ¿para matarse como perros en celo? Esta
 nuestro hijo acá en la sala y te pones hacer todo este griterío - giro su vista hacia Pedro. A mi nomas se me ocurrió dejarlo solo.

_ Ya voy a buscarlo, no tengo nada mas que hablar con esta mujer. Se volvió hacia donde estaba acostado Gianluca. Lo tomo apoyándolo en su pecho, tomando camino para irse.



Camila se ahogó en un mar de lágrimas. Guillermo solo la miraba, pero por primera vez se sentía afectado al verla de esa manera. Sin fuerzas como si
una turba le hubiera caído encima. Se acerco hasta ella y le ofreció su mano
para incorporarla. No supo porque pero en ese momento se acercó hasta él y
lo abrazó con fuerza. Las palabras que le diría después quedarían aún grabadas después de que ella se iría.