domingo, 12 de marzo de 2017

Donde los sueños nunca se terminan capitulo 6 SP




                                            Capítulo 6




Camila no pudo evitarlo. Por más que había prometido en una última llamada a Nancy dejar atrás todo lo que la siguiera atando a Pedro. Tomo el auto de su padre y fue hacia el estudio. No se atrevía a entrar, temiendo que enfrentarlo no le trajera buenos resultados y prefirió esperar a que el saliera ,y, así seguir detrás de su auto para saber a donde vivía.
Había elegido un mal día para hacerlo, estando muy lejos de saber que un peligro mucho mayor amenazaba con estropear sus planes; Desde lo lejos vio el trayecto que hacían los dos de ir y venir. No comprendía el accionar de ambos y eso la desesperaba. Lo imaginaba lejos y comenzaba a sentir su ausencia en cada poro de su ser. No podía dejar que se fuera, si era eso lo que estaba planeando hacer. Sin embargo, no había gestado ningún plan en su mente. No tenía la maquiavilidad que poseía Miguel para hacerlo. Solo estaba convencida que aún existía la esperanza para que Pedro pudiera volver a su lado.
En eso si, no había ni estaba dispuesta que nada ni nadie le impidiera lograrlo.

_ No quiero irme solo sin vos.

_ Es lo mejor para no levantar sospechas.

_ ¿ Porque no tenemos que estar escondiendo de repente por Miguel…

_ Es lo mejor . Vos anda donde yo te dije, y después, yo te alcanzo.




Desvío el camino, cuando le veía a Pedro irse solo en el auto.
La situación la alivio de pronto. Tal vez no era como ella lo había imaginado y esa escena era solo una despedida entre los dos.
El trayecto la condujo hacia un largo tramo, fuera de la ciudad,
cuando lo vio detenerse hacia un muelle. De repente él temor
se agolpo en su corazón de nuevo.

_ ¿Hacia donde lo llevo?. Pedro le indicó el lugar. Tenía la información, sabía dónde estaría. Aun así eso no la tranquilizaba.
En ese momento no sabia que hacer. Pensaba en las palabras de Nancy ¿ acaso ella podía entenderla?
Se fue hacia su casa, intentando una vez más que ella pudiera tener
la respuesta.

_ ¿ y, pudiste hablar con Pedro? - le inquirió mientras acomodaba la campera de su amiga sobre el respaldo de una silla

_ No, no fui al estudio - le respondió, sentándose al borde de la cama. Lo seguí hasta su casa. Al parecer se va ir con Guillermo, no lo se. Lo seguí de nuevo, pero estaba solo.

_ Bueno , es mejor mamu - repuso, sentándose frente a ella

_ ¿ Para quien es mejor? ¿Para ellos?

Se mantuvo en silencio unos segundos y luego le dijo:

_ ¿ Vos no le dijiste nada a Guillermo?







_ ¿ Que  le iba a decir? Yo solo trate de convencerte a vos que te saques esa locura de la cabeza. Si tuve que  hablar con tu viejo.



_ No le importa , no le importa nada - siguió y parecía no oír a Nancy, como si ella en ese momento hubiera dejado de existir. - No le importa lo que pueda pensar los demás.

_ Me parece que eso ahora no es asunto tuyo. Vos lo que tenes que hacer es pensar en vos. Es mejor si hablas con tu viejo y haces un viaje vos sola. ¿ No te parece?

_ No puedo hablar con mi papá - levantó la visto hacia ella. - Y además me escape de la clínica.

_ ¿ Cómo que te escapaste?  - le inquirió asombrada - ¿no fue tu viejo él que te saco?

_ Noo. Él estaba dispuesto a hacerme pasar por muerta. De todos modos ya no puede hacer nada en contra mío.


_ ¿ De que estas hablando?



_ No fue a propósito, tenia que hacerlo. Hizo una pausa.  Le clave una jeringa en el brazo . No lo mate, pero lo deje dormido. Lo suficiente para escaparme de la clínica.

_ Camila te volviste loca - le espetó levantándose. Nancy se sentía indignada y se preguntaba al mismo tiempo donde la llevaría todo esto. -  ¿Cómo vas hacer eso?

_ No esta muerto. Cortala Nancy, no fue para tanto. Además se lo merecía.

_ No pienses que yo te voy a seguir el juego.

_ ¿ el juego de que?

_ Esa locura que te metiste en la cabeza de que Pedro va a irse con vos. Encima lo que le hiciste a tu viejo. Pensa un poco - añadió , alejándose a unos pasos de ella.  - Tu papa te va a matar cuando se despierte y va a ser peor para vos.

_El no va a hacer nada porque yo sé muchas cosas de él ,que no le convienen que se sepa. No se como se me ocurrió antes extorsionarlo.
Pero estaba mal, muy mal.
_ A Pedro lo vi irse solo. Eso tiene que significar algo. Nosotros también estábamos juntos, teníamos planes y al final todo se fue al demonio.
¿ Por qué no le podría pasar lo mismo con Guillermo?

_  Deja de pensar en eso. Se volvió hacia ella y abrazó sus manos - No te trabajes la cabeza mamu. Él tomó una decisión y vos tenes que aceptar que el destino quiso que ellos estuvieran juntos.

_ No te pongas cursi ahora Nancy. Te estoy hablando enserio.




_ Y yo también te estoy hablando enserio. Fue solo una manera de
  expresarme.

_ ¿ Y si la vida los quiere separar? como le pasó conmigo.

_ De nuevo con eso Camila , basta.

_ ! Basta nada ! Pedro se va ir conmigo lo quiera o no - se levantó.

_ Vamos hacer una cosa -  Yo voy a  ir al cuarto , busco mi campera y vamos a dar una vuelta para que te tranquilices.
¿Estamos? - insistió. Camila la miró con ceño fruncido y respiro con resignación.



_ Bueno, pero antes  voy a la cocina a tomar un vaso de agua y te alcanzo.
Fue hacia a la cocina pero la opción de Nancy no la tranquilizaba.
¿De que serviria caminar? Volvería a su casa y seguiría pensando
que estaban juntos y solo pensarlo le enerva la sangre.
De pronto tomó conciencia. ¿Cual era la razón por la que se
estaban yendo? Estaba segura que Guillermo lo seguiría por más
que se había ido solo. ¿ Y si Nancy le había mentido y había hablado con él? Me traiciono.
En ese momento sintió una ira incontenible. La única persona que podía confiar le había clavado un puñal por la espalda. Miro hacia la mesada de la cocina y sin pensarlo tomó un cuchillo que estaba ahí y se fue hacia él cuarto.


























Pedro daba vueltas y en ningún momento había podido permanecer en aquella casa que se encontraba. Esperar lo llenaba de impaciencia y no permanecería ni un minuto más encerrado. Se fue hacia un bar que quedaba cerca, pero lo que menos esperaba era una llamada de Camila.


_ Hola Pedro.

Se sentó en una mesa apartada de los demás y le hizo seña a uno de los mozos. Haberla escuchado lo sorprendió de lleno

_ Cami ¿ Estas bien? ¿Dónde estas?

_ Eso no importa- se detuvo un segundo y de repente sentía que él pánico se colaba en todo su ser. ¿Qué excusa podía darle para explicar que ya no estaba internada? Estaba solo a unos pasos del bar y no podía evitar el deseo de ir corriendo a su lado.
_ Estoy a un paso de donde vos estas.

_ ¿ Como sabes donde estoy?










_ Te vi. Estaba con mi papá, lo acompañe por un trámite.
¿No te alegras de escucharme?

_ Si, pero, ¿Cuándo saliste?

_ Eso no importa ,ya te dije. Necesito que hablemos.

_ ¿Para que? Si es por lo que pasó...

_ Si es por eso. ¿ No te parece que nos debemos una charla los dos?

Él cedió y disimuladamente se fue hacia él bar, aunque no podía dejar de temblar. Tenía todo planeado en su mente, pero una situación mucho más terrible no  dejaba de perseguirla.
Sintió que él corazón se le ahogaba dentro con solo verlo y sus latidos se aceleraban. Él se acercó despacio y la abrazó con fuerza.

Se separó y le indico que se sentara.

_ No se por donde empezar.

_ No tenes que hacerlo. Yo pense mucho tiempo estando encerrada. Entiendo por  que lo que hiciste y no te culpo. Yo hubiera hecho lo mismo en tu lugar.



_ Perdoname. No quise las cosas fueran así.

_ Está bien, fue tu decisión. Yo estoy bien, de verdad.

_ Para mi es importante que lo estés.

_ ¿ Estás con Guillermo, no?

_ No hablemos de eso.

_ Decimelo, no me importa. Al fin y al cabo lo hiciste por él.

_ Camila que creo que ya hablamos lo suficiente. Ahora me importa que estés bien, que puedas rehacer tu vida.

_ No me contestaste - insistió.

_ ¿Por que es tan importante que hablemos de esto? es innecesario. No quiero lastimarte.

Ella se llamó al silencio y su mirada parecía transformarse como si bulliera fuego por sus ojos.





_  ¿Dónde estás parando?

_ ¿ Porque me preguntas eso?



_  Quería hablar por lo del departamento, no quiero hacerlo acá.
Este lugar me parece muy incomodo para hablar de cosas personales.

_ Está bien. Te llevo a donde estoy y hablamos mas tranquilos.



A Guille no le había parecido bien la idea de haberlo dejado irse solo Desde la mañana tenia ese presentimiento, como una angustia que no lo dejaba en paz y que le oprimía el pecho. Tal vez por haber oído el pedido de Nancy que se citarán en ese bar.
Pensaba que era innecesario, si ya le había dicho la locura que estaba gestando Camila en su mente. No le creía capaz, por lo menos no hasta ese momento. De repente una idea se le cruzó por la mente:
¿ Y si la estaba subestimando? ¿ Qué es lo que estaba planeando en verdad? ¿ Cuanto podía estar segura de semejante locura para llevarla a cabo? Peor se sentía ante la tardanza de Nancy ¿ Por qué demoraba tanto? Marcaba el número de su celular y le contestaba apagado.


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_ ¿Este es lugar donde estás parando? - le inquirió en un dejo de rechazo. Miraba hacia a todos lados y no comprendía porque se le había ocurrido ir a ese lugar de paredes de chapa y pisos de madera.
Pedro no se animaba a decirle porque estaba ahí, ni él mismo lo entendía.

_ No importa eso, ¿no veníamos hablar?

_ Sí por supuesto.

_ Espérame acá que yo ya vuelvo.

Se volvió hacia otro extremo de la casa. Camila se sentó al borde de la cama y miraba hacia todos lados nerviosa. No sabia que hacer, como confrontar la situación y convencerlo que se fuera con ella.
De pronto se daba cuenta que sería imposible, en su interior lo sabía. Que nadie lo ataba, que él solo había tomado la decisión de dejarla. Pensar en ello la desesperaba, como si su corazón se ahogara dentro. No sentía las fuerzas en su cuerpo y miraba hacia afuera y él mundo, se volvía como un monstruo gigante que estaba a punto de devorarla.

Se levantó despacio y busco a su alrededor algo que pudiera ayudarla a sacarlo de allí. Escarbo entre unos escombros y encontró una madera. La tomo con las manos temblando, pero sabía que debía hacerlo y se fue hacia a donde él estaba.


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