martes, 5 de julio de 2016

Donde los sueños nunca se terminan sp capitulo 2

                                           Capitulo 2

                                                          
                                                                           Fines de Julio de 2013



La habitación era fría, capaz de helar cada centímetro de sus
huesos  cada vez que mary entraba allí, con un frasco de  pastilla
para la paciente.
Camino a pasos lentos, tratando de contener la calma. Se sentía desfallecer  y sus piernas temblaban por él temor al no saber
con que se encontraría ese día. La paciente era difícil  y se le
hacia imposible  tratarla. Mucho mas  cuando las crisis se apoderaban de ella y la transformaban en un bestia capaz de
arrasar con quien atreviera acercarse. Esta vez traía él desayuno, como siempre, junto al medicamento.
Esta vez no seria un problema de temer. Camila estaba acuclillada sobre la cama y aferrada a su almohada como si ese era él único bálsamo que ella encontraba para refugiarse de la tristeza  que le provocaba él encierro.

A ese tiempo había enfermado; Él reclusorio impuesto por Orestes y la falta de comunicación que exigió a la clínica fue alterando de a poco su mente y su capacidad emocional. Estaba muy lejos de caer en la demencia,  pero la situación la desbordaba. Su padre la visitaba de a intervalos y había prohibido terminantemente que Nancy la visitara; Moravia consideraba que no era buena influencia para su hija y había llegado la hora de que se apartara de Camila.





Pedro había intentado varias veces poder verla para hablar con
ella. Necesitaba explicarle que su intención no había sido lastimarla
y aunque la decisión que había tomado,  imaginaba que la habría devastado, había sido lo mejor para los dos. Antes que tomar una decisión que después hubieran terminado por arrepentirse. Pero había sido inútil, por mas influencias que había tratado de hacer. Moravia fue tajante y, con poder suficiente, había logrado que la clínica acatara su determinación al pie de la letra.
Nancy, por su parte, prefirió resignarse pero no dejaba de dolerle
y preocuparle la situación de su mejor amiga. Acercarse ni se atrevía ni pensarlo. La aterraba la presencia de Orestes y no quería arriesgar a su hijo ante él temor que hablara con un juez de menores y se lo quitara, argumentando cualquier mentira. Nadie seria capaz de dudar de un prestigioso juez de la Nación  al lado de una madre de dudoso prontuario moral, es lo que ella daba por hecho.


_ Señorita- la llamo para captar su atención, Tiene que tomar algo. Lleva dos días así.


_ No , no quiero tomar nada - le respondió incorporándose en la cama.
Tenia él rostro pálido y que bien dejaba ver la ojeras marcadas debajo de la línea de sus ojos.
¿ Sabe si mi papa vino estos días y pregunto por mi? - le inquirió mas dispuesta de animo o al menos era lo que trataba de hacer.

_ No, Él señor Moravia solamente viene para hablar con él medico y acordar lo que usted debe tomar por su salud.






_ No me importa eso - manifestó irritada. Llámelo, Dígale que quiero hablar con él.

_  Su padre pidió explícitamente que no quiere que usted reciba visitas. No hasta que se recupere.

_ Pedí por él - le espeto, subiendo él tono de su voz.


_ Esta bien - respondió la enfermera ,cediendo. Voy a ver que puedo hacer señorita pero no le prometo nada.
Su padre aclaro que con sus ocupaciones se iba hacer imposible venir a verla.


_ Él siempre esta ocupado -le contesto dejando ver un gesto melancólico en sus ojos. Si no es un caso, es cualquier pavada para que lo llaman- siguió, mientras hacia jugar sus dedos con la sabana.

_ Lo siento.

_ No lo sienta, necesito hablar con el. Dígale que es importante.
Por favor - insistió.





Llevo sus dedos sobre su pelo, mientras besaba sus ojos para intentar despertarlo, le fue imposible. La preocupación de varios
días atrás le había quitado el sueño y ahora que la calma había vuelto, lo único que deseaba era quedarse en los brazos de Morfeo. Al menos era lo que Guillermo creía.


_ Es inútil,  es imposible con vos Pedro. Tenemos un montón de trabajo en el estudio - continuo espetándole, mientras se colocaba
los zapatos -  y el señor se propone pasar todo el día en la cama.



No esperaba una respuesta, cuando sintió que su manos se abrazaron
a su cintura. Acerco sus labios a su oído y comenzó a besarlo con su lengua.
Bajo su boca hasta su hombro, dejando que de a poco su perfume se humedeciera en sus labios. La voluntad de su amante se deshacía.  

_Sácate esa camisa - Le susurro en un dejo  bajo -  No Pedro - lo aparto,  reaccionando.

La ventana permanecía cerrada y apenas una luz tenue iluminaba la habitación.
No dejo de besarlo y sintiendo que sus labios viajaban hacia a su cuello, arrastro su mano hacia luz, a la vez que sus besos se acompasaban a la respiración sofocada de Guille.
Abandono  las sabanas y se coloco sobre sus piernas. Lo había hecho  con un aire de seguridad que le parecía desplegar sensualidad sobre




su cuerpo que alcanzo a excitarlo en ese momento  y que casi provoca una erección en él. Se aunaban con mucha ternura con la misma intensidad que sus ojos se encontraban. Se besaban a ritmos pausados. Sin dejar de besarlo, Pedro lo recostó en la cama. Quería hacerle saber que él tenia él control de la situación. Sin soltarlo, dejo que de a poco lo despojara de su ropa.
Podía sentir su respiración jadeante cuando le susurro a sus labios:

_ ¿  Sabes que la tuve a Camila un día así ? - Le confeso en un dejo de dulzura.
Deseaba provocar sus  celos y sabia como hacerlo.

_ Nunca mas la nombres -  Le pidió, mientras jugaba con sus dedos  en su boca.

Pedro no le respondió  y tomo sus dedos, enjugándolos con sus labios.
Aparto sus manos a cada lado de la cama y aun esperaba su “respuesta” ; Había conseguido que sus celos lo dominaran
Lo tomo con pasional violencia entre sus manos, dejando que su  cuerpo desnudo quedara debajo del suyo.
_ ¿ Era esto lo que querías? - le inquirió en su rostro, haciendo que sin darse cuenta sintiera él peso de su miembro.


Se le hacia imposible responderle. Su acción le quitaba la respiración y sentía que toda su piel se erizaba, acompasado a los latidos que se aceleraban a su sexo.





_ Ya me tuviste demasiado tiempo con abstinencia , mi amor.

Guille comprendió su respuesta para dejar que él amor después hiciera de ellos, lo que quisiera.

Se había hecho las diez de la mañana. . Esta vez evito despertarlo nuevamente y se apresto a cambiarse rápido. Antes que sus deseos fueran mas fuertes que él y lo hiciera quedarse en sus brazos todo él dia.Prefirio quedarse en la habitación, sentado junto a la mesa que estaba a unos pasos de la cama. Cuando Pedro despertó, lo encontró leyendo, atentamente, un informe que Marcos le había entregado él día anterior.

_ Guie - lo llamo en un dejo de molestia.
Pensé que hoy no íbamos a ir al estudio - le contesto. incorporándose en la cama

_ Yo no te dije que no íbamos a ir. En todo caso fuiste vos el que me hizo perder toda la mañana.

Una respuesta como esa podía haberlo hecho enfadar, pero lo conocía lo suficiente para saber que sus palabras no pasaban de un berrinche, en él que intentaba disfrazar lo que de verdad sentía; Si Pedro no lo hacia, él no se hubiera atrevido  a retenerlo en la cama. Hubiera ido molesto a el estudio  y serian esos días que no querría que nadie se acercase a él.


Pedro no contesto y se apresto a vestirse. Tomo solo una camisa que dejaba siempre sobre una silla y se coloco él bóxer para acercarse sin que él se diera cuenta.
Su intención era clara y Guillermo con su respuesta se la había servido en bandeja.
Aparto él documento que Guille tenia en sus manos y se sentó a horcajadas sobre sus piernas. Ahí estaba su estrategia. Si pensaba pasar todo él día en él estudio estaba equivocado. Tendría que esperar hasta él Lunes. Los días que quedaran lo quería solo para él.




_ ¿ Que se supone que estas haciendo? - Le inquirió, mientras él jugaba con su camisa.

_ Nada - le respondió con simpleza, acercando su rostro.
Solo que te recuerdo que yo no trabajo los viernes.

Guillermo le devolvió un gesto de desconcierto.

_ Escúchame chiquito - le aclaro, apartando su mano. Vos me dijiste eso porque querías estar todo él santo día con tu novia y después no te podía sacar del estudio.

_ Eso ya fue y Camila hace mucho tiempo que ya dejo de ser mi novia. Le tomo su mano y se la llevo a sus labios.
Ahora estoy con vos - le siguió diciendo y dejo que sus dedos viajaran un poco mas hacia abajo. Guillermo no intento detenerlo. Al contrario le gustaba que lo llevara hasta él limite de sus deseos y los rompiera.








_ Pedro ahora no -le aparto su mano una vez mas. Ya sentía que sus latidos se aceleraban y la situación lo estaba excitando.

_ ¿ por que haces esto? - le cuestiono, llevando sus manos a su cintura.

_ porque quiero que te quedes acá conmigo.

_ ¿De verdad queres que me quede acá? - le replico, subiendo su mano sobre su camisa

_ Quiero - le respondió en un dejo ahogado. Sentía que sus dedos avanzaban mas hacia arriba. Se miraban en complicidad y comprendían él uno al otro que querían permanecer allí juntos.
Guillermo rozo sus labios y abrazaron sus labios con la ternura que solo él uno al otro sabían darse.

_ ¿ Que le vas a decir  a Marcos? - pregunto en un dejo de simpleza

_ Nada amorcito - le contesto acariciando su rostro.  Solo que los viernes se olvide que voy a estar. Van a tener que arreglarse solos, porque yo - le termino de decir, ciñendo su cuerpo un poco mas al suyo - me voy a ocupar de mi caso mas importante, que sos vos.

_ ¿ Que caso?

_ Hacerte feliz. Hacer como si él tiempo pasara para amarte como vos y yo imaginamos siempre.

Lo bajo de encima de él aunque Pedro no estaba dispuesto a ceder.






_ Amor, ¿a vos no te molesta que haga él desayuno así vestido solo con la camisa y él bóxer?




Esta vez no entraría a su juego. Solo dibujo en sus labio un “ no me provoques ”. A lo que él le respondió con una traviesa sonrisa.

_ Mira -  suspiro -la otra vez hiciste lo mismo. Te quedaste así vestido con la intención de provocarme.

_ Pero mi amor es lo que siento.

_ Lo que siento. Anda a preparar él desayuno si queres . Mi amor, nada.

Decidió cambiarse y se fue hacia la cocina. Aun seguía sin saber como podía prepararse un desayuno. Imaginaba mil cosas. Lo que no imagino en ese momento que las imágenes de aquel sueño que había tenido él día anterior lo hubieran asaltado en ese momento. Sintió pánico él solo pensar que Camila podía ser capaz de atentar con su vida o incluso a  la de Guillermo.
Su temor se disipo en un segundo cuando sintió que la presencia de su amor lo tomaba por la espalda.






_ ¿ por que te vestiste?- le susurro al oído - si me gusta como estabas.

Pedro se dio vuelta y le dijo :

_ ¿ vos siempre igual ? - le inquirió en una sonrisa tierna. Me haces frustrar cuando en realidad te gusta lo que hago.

_ no dejes nunca de hacerlo y le quito su camisa y sin darse cuenta dejaron que él tiempo muriera en él amor que se entregaban.

3 comentarios:

  1. Amiguita eres espectarcular que capitulo tan bello esa entrega, pasion ternura llena de amor no bueno me enloquece gracias mil y mi Guille adorado waw gracias

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  2. gracias a vos eli por leerme siempre y por tu cariño.

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  3. Y lo vuelvo a leer y lo vuelvo a disfrutar es hermoso

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