Capítulo 5
La pista
A veces las flores son de hierro...
A veces no se puede encontrar la llave que abre un corazón
o un corazón se nos abre donde no queremos
A veces el amor es infinito
y eternocomo unos puntos suspensivos forjados a fuego.
Adicción
Camila volvió al departamento después unos días agitados en esa casa en la que vivía con Miguel. Sabía que había hecho bien seguir el consejo de Nancy, que
lo mejor para ella era volver allí y replantearse sobre absurdo matrimonio en el que se enredo. La idea de regresar era para tomar conciencia que debía despojarse de todo lo que pudiera atarla al pasado. Ahora tomaba más conciencia de las cosas como si habría despertado de un largo sueño. Solo dos cosas abrigaba en su mente. La razón porque había decidido realmente casarse con él amigo de su padre y como había hecho en ese tiempo para vivir allí donde todo esa pesadilla que se desató irremediablemente.
De verdad todo había sido un sueño, cuando pensó en Eugenia. Deslizó
su mano sobre él mechón de su pelo hacia atrás en un ademán de lamento.
No debería haberse ido así en un acto de enfurecimiento involuntario por la pregunta que le había hecho. Eran esos arranques que se le hacía imposible de controlar. No comprendía porque tenía que ser tan impulsiva, pero no era nada
fácil poder hablar con la Psicóloga. Era como si siempre tenía el poder de acorralarla. Entendía que las preguntas eran tema obligado en cada sesión.
Sin embargo, ya no se trataba de hablar de Pedro, de ella misma. De lo que
le pasaba sino de un sentimiento que se mezclaba dentro de su corazón como
si podía por fin alejarla de Pedro pero al mismo tiempo la arrastraba más a la confusión. Ya lo había sentido antes pero no podía saber porque razón.
Se sentó sobre él sofá con todo el peso de su cuerpo como quien lleva horas caminando sin rumbo. Pensaba en todo ese tiempo vivido. Había una sensación de paz en su interior jamás experimentada. Esta vez no objetaría nada.
Guillermo había actuado siempre con razonamiento. Solo que ahora podía entenderlo. Ella siempre iba a la estrategia de provocarlo. Haciendo alarde
de que lo tenía a Pedro. Que era su marido y dormían juntos en la misma cama.Cómo había podido ser tan tonta cuando sabía que un acta de matrimonio y un lecho compartido no bastaba. Su corazón siempre había estado unido al
de Guillermo. Lo sabía. Se sentía absurda e incoherente en todo lo que había hecho.¿ Como él no iba a tener derecho a réplica en cada enfrentamiento?
Se levantó de un salto del sofá y camino inquieta ¿ Por que en ese momento sentía como un sabor irresistible en su cuerpo al recordarlo?
Se fue a su habitación. Entrar no había sido sencillo ahora que tomaba con
ciencia. Se hacia extraño hasta horroso pensar que había dormido en esa misma habitación donde sucedió el hecho. Aun así sabía que todos los recuerdos estaban ahí: Él vestido de novia, la libreta de casamiento, la alianza, las fotos.
Debía ir de a poco, desechando las cosas que la continuaban atando al pasado así como tenía que hacerlo con su vida. Se sentó en la cama y abrió uno de los primeros cajones cuando las encontró. Parecía que la vida misma guardaba significados incomprensibles para ella o tal vez no. No podía engañarse.
Era una foto... y una servilleta doblada en v prolijamente. Las extrajo de allí
y las mantuvo entre sus manos. Su mente fue disparándose de millones de pensamientos que la cofundan y el corazón le latía con fuerza y las piernas
le temblaban. Observaba la imagen de Pedro. Trazo con sus dedos la líneas
que formaban la belleza de su rostro. De pronto sintió como si una sombra oscura de una figura espectral la tomara. Conocía esa sensación. Era la misma que la había perseguido durante noches en prisión. La misma que la acompañó
cuando fue a verlo. La sombra del remordimiento. No podía mirarlo.
Dejo la fotografía a un lado de la cama y ahí estaba él papel envuelto en él
otro lado de sus manos. Lo abrió lentamente y fue acariciando cada una de
sus palabras. No podía continuar de esa manera. Debía hablar con Eugenia.
Tomo un baño rápido y se fue hacia el pasillo donde aún guardaba una pila
de ropa. Volvía a tomar conciencia de lo que le había dicho Nancy que ven
der el departamento era lo mejor. Como la memoria armaba los retazos sin
dejar ningún detalle. Como recordaba cuando fue tomando cada prenda y le guardo en la maleta y todo lo que vino después de esa mañana. Lo que
quedaba. Si nunca hubiera hecho eso. Se sostuvo del armario. Sentía que todo se movía a su alrededor
Apuro una blusa larga de color ocre y una calza negra para vestirse. Por suerte las botas las había traído junto a la maleta. Ese día había refrescado de golpe. Se miró en él espejo. Se veía impecable. Lo adecuado para ir a una terapia. Tomo el celular y espero la llamada.
_ Hola.
_ Eugenia , soy yo Camila.
_ Camila - la llamada la sorprendió. La última vez la sesión había estado envuelta en un halo de mucha tensión. No fue nada fácil hablar de su infancia hasta esa pregunta que resultó letal para su paciente.
_ ¿Te molesto que te llame? - le inquirió en un estado de nerviosismo. El aire
se le ahogaba en él pecho. Se imaginaba siendo la peor paciente. Que se había comportado como una tonta y ahora se había cerrado toda posibilidad de continuar con la terapia.
_ Me sorprendió que lo hicieras. Saliste huyendo y pensé que no estabas lista aún para una análisis psicológico.
_ Ni recuerdo porque me fui - se excuso.
_ Te hice una pregunta sobre tu boda.
_ Si. En verdad la preguntas que me hiciste me desconcertaron un poco.
_ Las sesiones de terapia son así. Y en realidad estoy haciendo esto porque Pedro me lo pidió. Pensó que era innecesario hacerte una causa por intento de homicidio. Quería ayudarte con tus problemas emocionales.
_ ¿ Podemos evitar tocar ese tema?
_ Por ahora si pero después me vas a tener que hablar de ese día y lo que siguió
después. Si vas a seguir con la terapia.
_ Es que ahora es algo que prefiero no recordar.
_ ¿ Para que me llamabas?
_ Necesito hablar precisamente de eso de mi relación con Pedro.
_ Esa es la idea.
_ Pero no te llamaba por eso, es por otra cosa. Es por otra persona que necesito hablarte sino me voy a volver loca pensando...
_ Anda al punto.
_ Es sobre Guillermo
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Guillermo se abrazó a su cuerpo. Pedro le iba dejando espacio a su cuello. Parecía que nada podía romper esa sensación de felicidad plena. Habían
hecho toda la noche él amor y no deseaban separarse el uno del otro.
Sin embargo, una llamada al celular los sorprendió.
_ No, no atiendas. Guillermo apartó su cuerpo de él.
_ Tengo que atender. Es Sebastián.
_ ¿ Sebastián?
_ Sí. Le dije que estábamos acá en Valparaíso.
_ Sebastián.
_ Hola Pedro - le habló con la voz agitada.
_ ¿ Estás bien? Te escucho raro.
_ Necesitaba hablar con vos. Estuve hablando con Alexander. Descubrimos algo que puede servir para tu causa.
_ Podes especificarme. Tengo dos causas en mis hombros. Una soy culpable y otra víctima.
_ La que sos victima.
_ Bueno una buena.
_ ¿ Cuando puedo llevarte las pruebas?
_ Hoy mismo. ¿ Estas acá?
_ Si. Me dijiste que estabas en Isla negra.
_ Sí cerca.
_ Esta bien.
_ Te espero.
_ ¿ Hacía falta que le dijeras que venga en este momento? - le inquirió cuando
Pedro cortó la llamada.
_ Me dijo que era urgente. No lo oí bien. Me dijo que descubrió algo que puede ayudar a mi causa. La de mi supuesta muerte - agregó en un dejo de ironía.
_ Alcánzame la ropa que está en la silla.
_ ¿ Qué te pasa? - le tiró la ropa unos segundos después.
_ ¿ A vos que te pasa?
_ No a vos que te pasa.
Se fue cambiando rápido al mismo tiempo que él lo hacía pero aun esperaba
su respuesta
_ ¿ Estás celoso?
_ No. No entiendo porque lo haces venir en este momento.
_ Es mi medico y me salvó la vida. Lo quiero como un padre y le estoy muy agradecido.
Miamor - se acercó a él - No peleemos. Habíamos solucionado ya ese problema
_ No te estoy peleando. Me parece bien.
_ Celoso - le dio un beso rápido
_ Celoso. Vos no te quedas atrás.
Sebastián era un manojo de nervios con las pruebas en sus manos. Temblaba
de solo pensar que estaba cerca de lo que siempre había pensado. Sabía que
la falsa muerte de Pedro estaba relacionada a la muerte de su esposa. Estaba ahora a un paso pero no sabia si tenia la fuerzas suficientes para saber la verdad. Agradecía en ese momento que Pedro estaba en la cocina preparando
un café, pues no sabía si iba a poder articular palabras. Lisandro le había dicho que era lo mejor que podía hacer, que había llegado el momento de poder hablar
de la muerte de su madre, pero remover todo en un segundo se hacía imposible para él. Aunque la razón tenía el efecto contrario. Se trataba de una causa judicial. Él mismo se sentía culpable por haber dejado que la muerte de Almorena quedará en absoluto misterio.
_ ¿ Estás bien? - Pedro le alcanzó la taza de café y dejo una apartada para Guillermo. No había quedado lejos de su observación el semblante pálido de
su médico y él temblor en sus manos al tomar la taza.
_ Discúlpame es muy difícil para mi esto. No es fácil hablar de mi mujer.
_ Yo lo entiendo. Algo me contó Lisandro pero date el tiempo. No es necesario que tengas que hablar de tu esposa.
_ Es que las pruebas involucra hasta lo que pienso con la muerte de ella. ¿Recordas que la forma en que te encontré y los movimientos que vio Alexander en el hospital? Se asociaban en algo a lo que estaba investigando Almorena. Aunque solo es una invención mía, pero Alex está convencido de la conexión. Pedro emitió una pausa cuando lo veía venir a Guillermo. Se levantó a la par que lo había hecho Sebastián para presentarlos.
_ Buen día.
_ Sebastián él es mi marido , Guillermo.
Su médico se volvió hacia él para saludarlo.
_ Por fin, es un placer conocerte.
_ El placer es mío - le dijo estrechando su mano. Guille tomó asiento al lado de Pedro.
_ Amor - Pedro le alcanzó la taza de café.
_ Pedro me dijo que encontraste unas pruebas para ayudar a su segunda causa.
_ Si y prefiero ir al punto. Acá están las pruebas - le alcanzó a Pedro un sobre
de papel madera. Lo abrió extrayendo de adentro unas fotografías. Se inclinó acercando las foto a Guillermo. Todas mostraban imágenes de las heridas de las balas que había recibido aunque ninguno de los dos comprendía a ciencia cierta de que podía tratarse.
_ ¿ Estas fotos son de mi cuando me operaste?
_ Si. Siempre hago fotografías antes de hacer la operación a mis pacientes. Soy muy obsesivo con eso.
_ No entiendo qué relevancia puede tener estas fotos - le dijo Guillermo.
_ Ahí está el tema. Yo cuando saque las fotos las observe solamente. Era como
mi trabajo normal de rutina pero Alexander un colega mío y que descubrió dónde estaba Pedro, hizo una revisión y encontró algo raro.
La posición de las balas no parecían las normales. Hicimos millones de operaciones por heridas de ese tipo y la forma en que estaba posicionada era perfecta.
Guillermo frunció el ceño ante la explicación.
_ Vos me dijiste que casi me perfora un pulmón él disparó.
_ Si lo se además que omití decir que vi que tenias una bala alojada arriba del tórax
_ Si vi la cicatriz.
_ En el sumario de la causa contra Camila escribieron que él tiro lo había recibido en el corazón y otro en el tórax. Obviamente hoy no tiene lógica porque él está vivo.
_ ¿ Por que no me dijiste del otro tiro?
_ Te lo omití porque en cuanto revise las fotografías me parecieron extrañas y quería asegurarme bien que te había pasado para no abrumarte con tanta información. Obviamente sabia que vos podría decirme que te había pasado pero lo que vi en las fotos no me cerraban y las consulte con Alex.
_ Yo sigo sin entender. Acá lo único concreto que Camila le disparó ese día como una desquiciada. Si esto - tomo una foto - es para mostrarla como inocente te la podes ir llevando - las arrojó sobre la mesa
_ No es eso. Alexander piensa que la bala la colocaron en la zona del pulmón y no que recibió un tiro en esa zona. Lo mismo que la bala alojada a la altura del corazón
Se las llevamos a un perito forense y terminamos en la misma conclusión.
_ No me entra en la cabeza, es imposible.
_ No, puede ser - medito Guillermo. Disculpa por lo de hace un momento pero me desconcertaba. Es impensado.
_ Miren por la facultad que tengo si alguien te coloco las balas sabía muy bien lo que estaba haciendo.
_Yo no entiendo, me confunde mas. Lo peor de todo que sigo sin recordar lo que paso ese día.
_ Es muy posible que te incrustaron las balas para simular el hecho.
_ Si así es. Todos creíamos que estaba muerto
_ Y antes montaron todo un escenario para hacerlo. El caso que no sabemos con qué razón.
_ ¿ Vos pensas que tu mujer planeó el hecho?
_ Es una hipótesis que tenemos desde hace una semana. Que ella lo planeo con él fiscal que intervino en mi causa. Es imposible que pudiera soportar tanto tiempo dentro de una bolsa. Alguien ingresó otro cuerpo para suplantarme.
_ Hubo un momento que yo me retire del departamento con la persona que me acompañó. Cuando volvimos sacaron el cuerpo.
_ Yo les traje las pruebas pero él caso puede estar relacionado al de mi mujer. Ella estaba investigando hace dieciocho años sobre el tráfico de órganos.
_ Camila le nombró a Guillermo en la carta, que le confesaba que yo estaba vivo, a una mujer. Creo que puede ser tu ex prometida.
_ ¿Buitrón? Hizo una pausa. Si - respiro hondo alzando la vista. Ella estaba c a la cabeza de una organización privada dedicada a la donación de órganos mujer sospechaba que esa institución era solo una fachada. Las mismas desapariciones que ocurrieron en el hospital donde yo estaba trabajando ocurrieron en ese tiempo en una clínica donde ella era directora.
_ ¿Te puedo preguntar algo?
_ Decime.
_ Puede ser que Buitrón se conociera con José Miller. Es el fiscal que tomó mi causa
_ ¿ Miller? José Miller. Se quedó unos segundos pensativo. Conocí una persona con ese nombre. Es sobrino de su marido, Mariano Alcorta. Cuando la conocí ella había enviudado hacía cinco años. Lo vi dos veces. Estaba estudiando en Estados Unidos.
_ ¿En estados Unidos? - inquirió Guillermo. No entiendo. A mi él me dijo que había estudiado en una facultad pública en Buenos Aires.
_ No, no entiendo porque te dijo eso.Al parecer no tenian una buena relacion y él se fue a estudiar al exterior ya que no tenian ningun problema económico
El marido de Katerine era empresario y al morir les dejo un buen pasar.
_ No puede ser. Me dijo que los padres vivían, que tenía un hermano.
_ No. Katerine lo crió con su marido desde que era chico. Los padres murieron en un accidente.Era hermano de su madre. Ellos eran de dinero, él padre de él si era un tipo de clase media.
_ La puta madre. ¿De que más me voy a enterar?
_ Mira a Buitrón se le abrió una causa por la muerte de mi mujer. Almorena murió por una sobredosis y eso era imposible porque ella era una persona sana.
Siempre estuve seguro que ella la había matado.
_ Ahora entiendo la conexión que puede existir. No se si en la mía como decis, si es que ella pudo haberla ayudado a Camila. La muerte de tu mujer está relacionada con la de Diego. Una colega nuestra pudo acceder al archivo de la institución que tiene acá y descubrió varios documentos donde se autoriza la donación de órganos de pacientes que figuraban en expedientes como desaparecidos. Además que las firmas tenia la misma caligrafía que él fiscal.
_ Lo sabia , lo sabia pero ella siempre sale bien parada. Tiene mucha conexión en el poder. Su marido se relacionaba con jueces. Está totalmente protegida
_ ¿ Dónde la conociste?
_ Aca en chile. Ella había venido a trabajar acá.Nos conocimos en la facultad, estábamos estudiando un posgrado.Despues conoci a Almorena. En ese momento ella ya estaba investigando a Buitron.
_ Entonces pudo haber sido dos razones por la que la mató. Por despecho y por la investigación que estaba haciendo contra ella.
_ Yo no quiero abrirle una causa por crimen pasional.
_ No esa mujer si se la puede llamar así tiene que ir presa de por vida.
_ Yo te agradezco las pruebas, es un paso más. También a Alex aunque no pude conocerlo. Ustedes me salvaron la vida.
Entró a paso rápido a la clínica privada donde Eugenia trabajaba. Temía haber llegado tarde a la hora que habían acordado ambas.
_ Disculpe. Señorita - insistió ante la distracción de la recepcionista. La joven parecía en otro mundo con los oídos cubiertos por grandes audífonos y una revista que daba vuelta las páginas. Su actitud le generaba más nerviosismo.
Antes su psicóloga le había dicho que tenía dos sesiones más con otros pacientes después de ella y solo podía analizarla durante una hora.
A diferencia de las dos horas de sesión que hacía para ella. Decidió no esperar y le quitó los audífonos con brusquedad.
_ hayy ¿Qué le pasa?
_ Hace unos segundos que estoy acá parada para que me atienda y está perdiendo el tiempo con esa revista de mierda.
_ Hace unos segundos que estoy acá parada para que me atienda y está perdiendo el tiempo con esa revista de mierda.
_ Primero en principal sea un poco más educada.
_ Entonces usted cumpla con su tarea.
_ ¿ Qué es lo que necesita?
_ Tengo cita con la doctora Lamas.
_ Enseguida se la comunico.
Eugenia estaba en su consultorio esperándola. Miraba el reloj a cada rato mientras observaba el cuadro de análisis que había hecho sobre Camila.
_ Buen día. ¿Llegue tarde? - inquirió con las palpitaciones aceleradas asomándose detrás de la puerta. Eugenia levanto la vista
_ Diez minutos, no importa.
_ Fue la recepcionista. Estuve esperando a que me atendiera - le dijo entrando.
_ Si ella es así, es nueva. Es su primer trabajo.
Toma asiento - le indico.
_ Tenia miedo que no me atendieras
_ ¿Me parece a mi o estas un poco nerviosa?
_ Me parece raro estar acá me siento mal por como me fui el otro día. Ni siquiera me acuerdo porque fue puntualmente.
_ Te pregunte porque te casaste con Pedro, específicamente.
_No me siento cómoda aun para hablar de ese día.
_ Entiendo que te sea difícil porque debiste haber pasado por toda una situación antes.
_ Fue todo confuso.
_ Primero te voy hacer una pregunta y me vas a ir contando y después vamos a ir retomando lo que Ana te había dicho.
Camila asintió un sí con la cabeza.
Hizo una pausa para que ella se pudiera calmarse.
_ Es sencilla. ¿Cuándo empezaste a percibir que había un acercamiento entre los dos?
_ ¿ Como? no entiendo ¿ Si vi algo entre los dos?
_ A ver. Le hago esta pregunta siempre a mis pacientes. Detalles que indiquen
su problema. En este caso indicios de tu historia que fue desencadenando
el conflicto en él quedaron atrapados los tres.
_ Desde que Pedro comenzó a trabajar con Guillermo cambió todo entre nosotros.
_ ¿Cómo era antes su relación?
_ Éramos muy felices los dos. Estábamos siempre juntos. En ese momento Pedro trabajaba en la empresa de mi papa. Él lo había contratado cuando empezamos a salir pero él le puso la condición que no iba a trabajar los viernes para quedarse conmigo.
_ ¿ Que hacían?
_ Salíamos a correr juntos. Comíamos afuera o nos quedamos en casa.
_ Miraban alguna película, charlaban, ¿eso?
_ Si
_ ¿Tenían intimidad?
_ Sí siempre. Los viernes cuando estábamos juntos nos quedábamos horas en la cama. Los sábados casi toda la mañana, desayunando y él leía el diario. Era como nuestra rutina.
_ ¿Nunca salías sola con amigas?
_ No siempre juntos. Salvo Nancy que venía a mi casa cuando él viajaba.
_ ¿ Hacían viajes juntos?
_ Si. Muchos. Tengo hermosos recuerdos de eso. Yo me encargaba siempre de los trámites. Él los perdía.
_ Retomando. Todo eso se modificó cuando empezó a trabajar en el estudio de Guillermo.
_ Si pasaba todo el día trabajando. Si Guillermo lo llamaba él salía corriendo
aunque tuviera un compromiso. Él mismo lo decía, que era su trabajo y no
tenía derecho a meterme.
_ ¿ Cómo lo veías a Pedro cuando él lo llamaba? Y cuando se iba y te decía esas cosas.
_ No lo se. Desesperado. Era como que solo existía Guillermo, lo demás se borraba.
_ Sus otros compromisos dejaban de tener importancia. Sus prioridades de estar con vos y su proyecto de casarse pasó a segundo plano.
_ Así fue.
_ ¿ Que recriminación recordas? Una que te dejara ver su interés hacia él aunque no supieras que sentía cosas por él.
_ Fue cuando conocí a Guillermo. Él se enojó conmigo por algo que le dije a él. Era algo que decía mi papa: Que los estudios de abogados era un aguantadero de delincuentes. Estaba alterado, como que se le ahogaba la voz de esa desesperación que te decía. Él me pidió que me mantuviera a partir de ese momento en silencio. No quería que le dijera nada a Guillermo.
_ Como una especie de protección. Él veía lo que le dijiste como un ataque
y quería resguardarlo de vos.
_ No lo se. Puede ser. Siempre estaba preocupado por él.
_ Era una afirmación. Voy viendo lo que pasaba por su mente.
¿ Qué otros recuerdos tenes de su distanciamiento?
_ Recuerdo una noche. Yo lo estaba esperando con una cena especial porque quería entregarle un reloj que le iba a regalar el día que nos casáramos, pero él me llamó y me dijo que iba a sacar a un preso y que dejara la cena para otro momento. Nancy no creía que había ido a sacar un preso y me pregunto si alguna vez se me ocurrió revisar la ropa para ver si encontraba algo que probara que me engañaba.
_ ¿Lo hiciste?
_ No, ella lo hizo. Le estaba acomodando la ropa y Nancy en un momento encontró un papel. Yo se lo saque y vi que era una factura de un restaurante.
_ ¿ Que decía?
_ Los gastos de una cena de dos personas.
_ ¿ Qué pensaste?
_ Lo que cualquier mujer en mi lugar hubiera pensado. Que me estaba engañando. Yo pensaba siempre que venía tarde por el trabajo y al ver esa factura pensé que estaba con otra mujer.
_ ¿ Lo hablaste con él?
_ Si. Lo llame y le dije de todo. Después él me dijo la verdad que había cenado con Guillermo. Al principio me enoje porque ceno con él y después no le creí. Volví a pensar que tenía otra mujer
_ Pero igual al principio te oculto la razón porque no volvió al departamento.
¿ Como sigue?
_ Le dije que no me iba a casar con él. Después nos arreglamos porque sabía que no me estaba mintiendo pero volvimos a tener una pelea por Guillermo.
_ Se mas especifica.
_ Volví a decirle algo a Guillermo. No quería que lo absorbiera a Pedro con él trabajo y a Pedro no le gusto. Me pidió que no volviera hablar de nuestras cosas con él.
_ Entonces a pesar que te omitió la cena con él, vos creía que pasaba todo el tiempo con él por él trabajo.
_ Si.
_ ¿Estás segura? ¿No te llamaba la atención nada?
_No.
_ ¿ A qué hora volvió esa noche?
_ A las 1 .30
_ Bien. Entonces cenaron solamente.
_No entiendo porque me lo oculto. No confío en mi.
_ Quizás no quería lastimarte. Sin embargo, él había hecho una prioridad; Aun
así no dudaste.
_ No, porque Pedro estaba haciendo lo que amaba. Con mi papa tenia todo pero no hacía carrera. Solo asesoraba y ganaba un buen sueldo.
_ Ahora vamos a volver a lo que te dijo Ana. ¿ Ella te llamo o vos lo hiciste?
_ Yo fui a su casa. Estaba preocupada por Pedro. Se había ido de viaje con Guillermo, por trabajo, a una estancia. Él iba a volver él mismo día y no lo hizo. Por eso fui a hablar con ella.
_ Describime cómo fue ese momento que te dijo esa especie de hipótesis.
_ Ella estaba tomada y me dijo que yo no me podía casar. Tenía que irme de mi casa. Yo le dije que no entendía de qué me estaba hablando. Ella me dijo que cuantas pruebas necesitaba para darme cuenta.
Que mientras ella y yo teníamos esa conversación ellos… estaban en un cama revolcándose.
_ ¿ Creíste que era así?
_ No lo se hasta él día del hoy. No se cuando empezó todo. Su relación. Si fueron amantes antes de ser pareja.
_ No es muy probable. Las conductas de Pedro de querer protegerlo de vos se ven inconscientes. ¿ No lo hablaste con él?
_ No.
_ Camila a pesar que Ana en un estado alcohólico podría haber delirado te acercas a los hechos. Tenías indicios para entender lo que estaba pasando entre ellos. Su distanciamiento y estar solo con él todo el tiempo. Priorizarlo a Guillermo antes que a vos. No decirte la cena que no había motivo para ocultarlo ¿ Por que seguiste a pesar de eso con los preparativos de la boda?
_ Él se retractó en un momento. Me pidió un tiempo.
_ ¿ Cuál fue tu reacción?
_ Le dije de todo.
_ ¿No querías por que? ¿ Cual era tu preocupación?
_ No quería que la gente, mi papa hablara. Hiciera comentarios.
_ Entonces tu preocupación se basaba en la imagen tuya ante los demás.
_ Me preocupaba mucho.
_ ¿ Y cómo volvieron de nuevo con los preparativos?
_ Yo lo confronte en la misma discusión, de que nos íbamos a casar. Así,
firme. Continuábamos siempre así como si nada. A veces era así como un tren que iba y venía. Yo arrancaba y él me seguía. Otra veces por ejemplo cuando él no quería hablar de sus sentimientos por Guillermo yo lo seguía.
_ Como una negación. Me interesa el detalle de cómo volvieron a continuar preparando el casamiento.
_ Fui a hablar con Guillermo por un problema de Ana que hizo en mi casa y le dije que buscara las fotos. Él me respondió muy quedado.
_ ¿Cómo obedeciéndote?
_ Si así.
Después cuando volví a la casa estaba con mi amiga revisando los regalos del casamiento. Bajo su mirada-. Nancy me recordó lo que Pedro me dijo pero le dije que todas las parejas pasaban por esos periodos de crisis. De no querer casarse.
_ Pero no era así. Vos te impusiste y él te obedeció cuando le dijiste lo de las fotos.
_ Si.
_ ¿ Eras consciente en ese momento de esa imposición?
_ No lo se. Creo que negué en ese momento. Bloquee la discusión de la mañana y actúe así por impulso. Siempre lo hacía y se iba formando un discurso dentro mío.
_ La cuestión es que él inconscientemente te iba dejando señales que sus proyectos eran otros y que había alguien. Eso no te dejaba lugar a dudas de lo que te había dicho Ana.
_ Te voy a preguntar de nuevo ¿ Por que te casaste?
_ Por lo que te dije. Él se retractó y yo decidí seguir con él casamiento. Él en un momento, que yo le plantee que retrasáramos la boda como él quería, me dijo que no y se mostraba muy seguro de querer hacerlo. Era como un tren que avanzaba si él otro lo hacía.
_ A ver si entiendo. Vos no podías avanzar si él no lo hacía.
_ Algo así.
_No podías tomar la decisión de casarte si él no establecía una decisión firme; Había como replanteos en vos de qué le pasaba pero él los negaba y vos lo seguías.
_ Era como si los negamos al mismo tiempo. Un día era yo y otro día él.
Y uno seguía al otro.
_ Había una dependencia clara. Se necesitaban mutuamente por diferentes razones o quizás las mismas.
Camila corrió la silla en un ademan de retirarse.
_ ¿Te puedo preguntar algo?
_ Si.
_ ¿ Por que Pedro te pidió que me trataras? Él me odia por lo que le hice.
_ Pedro no te odia y hay que ser muy oscuro para eso. Si lo hiciera no me lo habria pedido. Creo que él debe ser consciente que los dos estaban mal en la relación que tenían y quería que te ayudara con tu problema.
_ Eso me confundía siempre. Su preocupación por mi.
_ ¿Confundías preocupación con amor?
_ Si. Mas cuando empezó su relación con Guillermo que fue poco antes que lo incriminaran por la muerte de mi papa. Él estaba preocupado por mi y les pidió en el estudio que me ayudaran.
_ Si pero esta no es la razón. Eso lo vas a ir entendiendo con él tiempo.
Pedro no se quedó quieto esa noche después de hablar con Sebastián. Se sentó en la cama con él bolígrafo en mano. En todo el día había podido quitar de su mente todo lo que Sebastián le había dicho ni aun mas la evidencia en las prueba que le había dejado.
Apoyo un cartón blanco sobre sus piernas y fue marcando en una línea de flechas la ideas de su hipótesis.
Guillermo que estaba a su lado se acercó hacia él y fue subiendo la remera por arriba de su cintura y lo beso para despertar su atención. Siguió hacia arriba cuando sus labios se posaron lentamente por el dorso de su cuello.
_ Dejo eso que estás haciendo.
_ No puedo - se apartó rápido ante que cediera al deseo -. Pensé mucho la hipótesis que armamos el otro día y ahora necesito atar cabos
_ ¿ Por que? Dijimos que no íbamos a pensar en eso.
Pedro bajó la mirada y parpadeo los ojos. Conocía ese gesto perfectamente. Sabía que cuando su amor estaba así era porque algo le preocupaba.
_ Veni- Abrazo sus manos en torno a su cintura y lo abrazo con todo su cuerpo.
Pedro apoyó su cabeza aferrándose con fuerza a su pecho.
_ ¿ Qué es lo que te preocupa?
_ Que ya no me queda tiempo que no puedo seguir escondiéndome.
_ Eso es lo que menos importa.
_ ¿ Quieres que las cosas queden impunes?
_ No - levantó su mentón y llevó su mano a su mejilla - Vos me importas, que estas acá conmigo. Miguel, Moravia me tiene sin cuidado.
_ Pero yo no me voy a quedar tranquilo,¿entendes? si no logro que esté preso. Después de todo haya hecho lo que haya hecho, Orestes merece un juicio justo.
Y no es todo. Hay algo que analice en la hipótesis que no me cierra. Como que hay una razón más por la que quisieron hacerme pasar por muerto.
_ Yo sigo pensando que Camila sabe más de lo que siempre nos dijo.
_ Es lógico pero no lo va a delatar a su padre. A ella siempre le importo lo que los demás pensaran de ella.
Guille miró hacia arriba dando un hondo suspiro.
_ No entiendo como no me di cuenta que José podía haber estado metido en todo esto.
_ Sabía lo que hacía. ¿ Crees que iba a hacer evidente con vos? Si Miguel es un imbécil y aun así logro que nadie lo descubriera
Esta todo enredado , confuso.
Hizo una pausa para intentar cambiarle de tema.
_ ¿ De verdad te ibas a casar con él?
_ ¿ Casarme? Si te soy sincero, no
_ Pero cuando leí lo que escribiste que aunque nunca ibas a dejar de amarme estabas dispuesto a continuar tu vida junto a él.
_ Fue un arrebato. Un día me despertaba y quería hacerlo y otro quería largar todo. Irme , borrarme para siempre.
Había algo que él pensaba que con su amor alcanzaba para pensar en una relación en común con lo que él podía ofrecerme. ¿Decime vos por que me preguntas esto?
_ Siento que no alcanza, que es un tema que nunca acaba.
_ ¿ Podes confiar en mi?
_ Pero yo necesito entender porque… quiero entender porque decidiste intentar una relación con el así tan rápido.
Guillermo interpuso un silencio. Prefirió dejar que el amor pudiera hablar por él. Lo tomó de la cintura y lo llevó debajo de su cuerpo. Desplegó sus manos y le fue deshaciendo la ropa.
_ Miamor - Pedro se arqueó cuando sintió que su miembro crecía dentro de él. Derramó sus caricias mientras sus besos lo recorrió entero. Aunque las palabras quedaran aún por decirse no importaba. Solo quería entregarse y morir
al deseo mientras sus cuerpos se enlazaban desnudos. Él era suyo y Pedro era de él.

Como siempre un gusto leerte, rememorar esos momentos son geniales la lineas esto va llevando de suspenso en suspenso en suspenso erdad me encanta y esas entregas ese amor gracias pir darle su justo valor a nuestros amados chicos
ResponderEliminarGracia soco por leerme siempre. Aprecio mucho tus palabras
ResponderEliminarAyyyy qué intriga!! Cuál será la verdad de todo? Gran capítulo... Me encanta como Camila se analiza y como la va llevando Eugenia a entender toda la situación... Ojalá sigas mostrándonos sus sesiones... Y por supuesto cuando ellos se entregan al amor, la pantalla de la computadora lanza llamaradas, jajaja...
ResponderEliminarBeso grande Dani y felicitaciones como siempre!!