Era poco el tiempo que le quedaba. Debia tomar una decisión drástica o seguir esa falsa novela de la que todos sus amigos serian parte y que esa mañana los tenia como protagonistas a Camila y a el.
Tan nervioso, tan inquieto, yo no daba más, parecía un loco dando vueltas alrededor de la cama cuando se detuvo ante su figura. Se veía tan serena como un ángel dormido entre nubes, un ángel que en sus sueños más inconscientes se transformaba en un demonio.
“Así la conocí en un fiesta. Se presentó ante mí de una forma tan dulce e infernal en sus actitudes”.
“La compadezco al extremo, es mi culpa y mi tormento, tanto que me aterra dejarla sabiendo, como si las voces de algún recóndito lugar de mi mente me advirtieran, que es capaz de hacer cualquier locura en nombre de lo que ella llama amor. Ahora se pregunto si la crianza a la que lo había arrastrado su padre, sus maltratos mentales , físicos lo ataban más y más a ella como un adictivo elixir que nunca podía dejar.”
Sus vidas se enmarcaban en igual contraste. La soledad, los silencios en su familia, el no hablar de ciertas cosas. Los unían a unas piezas de una crianza mal hecha.
¿Qué iba hacer ahora que era consciente de su enferma relación con Camila?
Ahora que concebía la vida de otra forma, ahora que el amor calaba hondo en todos sus huesos desde que Guille había llegado a su vida.
Camila supersticiosa, salió de la casa rumbo a la de Nancy.
Pedro quedo solo en el silencio de su alcoba un poco dudando, un poco queriendo retractarse y salir corriendo de allí.
Tomó un cuaderno y escribió si eso en ese momento podía devolverle la calma:
“Miro a lo lejos la puerta queriendo verte y revivir lo que ayer en tus brazos me hiciste sentir.
Consumar lo que por tanto tiempo mi corazón ha callado”.
Estiró sus brazos y cerró sus ojos. No dejaba de pensar en lo que había vivido la noche anterior.
“Tu presencia recorre todos mis pensamientos. No necesito nada más ahora que te tengo en mi vida, solo estar en tus brazos, que me ames, lejos y sin miedos, que hagamos el amor sin medida.
Por que tuviste que irte y yo quedarme solo pensando...
Deberíamos habernos ido de esa fiesta, poco me hubiera importado lo que hubieran dicho.
Me veía más en tus brazos, perdiéndome en tus caricias que estando allí en esa farsa que cada día me ahoga más.
Y me pregunto qué hacer con todo esto. Como dejar de pensar. A cada segundo respiro tu mismo aire. Entro a la cocina queriendo encontrarte allí preso de pensamientos que contigo quisiera vivir”
_No me vas a convencer, no. Soy un hombre de buen criterio. ¿Qué creés que es esto? ¿Las boludeces que hacíamos en la facultad? No Juan Arizmendi, te equivocaste.
Juan hacia caso omiso sentado en el sofá bien relajado con las piernas cruzadas.
_Ah no, entonces lo llamo yo – contestó tomando el teléfono.
_Ni se te ocurra -
_Mal no está.
_Dame eso acá - le advirtió ,quitandoselo
Guillermo le saca el teléfono bruscamente. Se sentó en el sillón individual mirando, observando los silencios como sabiendo lo que Juan planeaba
_A mí no me engañas con esa cara . Yo sé lo que estas pensando. En esta casa no se llama a nadie.
_Lo llamás vos o lo llamo yo. Elegí. Tenés una hora para decidir, o le pedís que no se case o después no me vengas a llorar que se casó, que él ama a su mujer ... que yo no soy pañuelo de nadie. A llorar a la iglesia querido. Tomás ese celular, lo llamás y le decís que lo amas y en un segundo a la mierda el smoking.
_Vos me haces reír, vos te crees que porque yo le diga eso no se va a casar con Camila.
_Dale Guillote hacelo. El chiquitín hermoso no se casa, lo demás déjaselo a papá Juan. Yo te arreglo todo en un segundo. ¿Qué decís?
_Ya te dije que no me gusta que me llames así. No lo voy a llamar
_ Lo haces es ahora o nunca
_ Esta bien lo voy hacer pero para saber como esta
Chiquitín hermoso… - Mscullo en silencio
_ ¿Qué es eso de yo te arreglo todo?
_ Humm tengo una cabaña. Suelo ir con amigos. _ le aclaró
_No gracias, ya te veía venir.
_Vos te le perdés. Que guacho que sos, si yo fuera vos, teniendo semejante chiquitín no rechazaría mi oferta.
Guille hizo seña para que hiciera silencio.
_ Pedro
_ No sabía cómo hablarle ni que decir. Había llamado por convencimiento de Juan
_ Guie sos vos?
_ Soy yo. No pensaba llamar, Juan me insistió. Sinceramente no sé que estoy haciendo.
_ ¿stas con Juan?
_ Ya se iba.
_ No, no es nada. Y no me molesta que me llames. Me hace bien que me llames. Me da fuerzas por lo que estoy a punto de hacer.
_ ¿Qué? _Expresó exagerando su preocupación.
_ ¿Pensaste que me iba a suicidar?
_ No _ disimulando.
_ No estoy tan loco para hacer eso, no a Camila. Pero creo que ella sería capaz de hacerlo si hoy no voy al altar.
_ ¿Terrible no?
_ Lo es. Todo sería diferente si fuera con vos.
_ ¿Ella esta ahí?
_ No. ¿Por qué? pareces preocupado _ contesto divertido._ Fue solo un pensamiento mío. Camila no haría semejante locura.
_ Siento que sería capaz de hacer otra cosa.
_ ¿Qué?
_ No. No te voy a decir, es esta sensación no no... Es un sueño recurrente. Te veo entrando a tu casa y …
_ ¿Qué? me estas asustando Guiie.
_ Nada, bobadas mías
_Camila no va hacer nada. ¿Acaso crees que me haría algo a mi, es eso?
_ Siento algo acá – se señala el corazón.
_ Estás raro. ¿Es por lo que nos pasó anoche?
_¿Aun pensás en eso?
_No podría olvidarme ni ahora ni en otra vida.
_ En otra vida tal vez podríamos estar juntos precioso. Ahora te tenes que olvidar de eso le dijo tratando de evitar que Juan escuchara.
_ A mí no me importa. No me importa amar un escándalo adelante de todos.
_ ¿Qué le vas a decir? ¿Que no te vas a casar porque te enamoraste, adelante de su padre y de todos los invitados?
_ Está con Nancy. Voy ahora mismo y le digo que se cancela todo, no me importa que se enoje. Yo no quiero mentir mas, ni a mí ni a mis amigos.
_¿Ellos se dan cuenta?
_No, ellos no saben. Marcos está en la suya con sus problemas de mujeres. Gaby y Beto con sus idas y vueltas. Si ellos estuvieran acá me dirían que deje todo. Pero seguro están allá esperando a que el novio haga su acto de presencia. Camila no merece que le mienta. Ella quiere la verdad. Yo voy a ser sincero, la voy a dejar libre. Para estar con vos y listo.
_ Y listo. ¿Vos creés que esto es un cuentito que le cuentan a las criaturas antes de dormirse?
_ A mí no me contaban esos cuentos. Yo sé nada de eso. Mi infancia fue espantosa.
_ Las cosas no son tan fáciles, eso quise decirte.
_ Nunca sos directo.
_ Ella no va quedarse así. Algún efecto puede tener digas lo que le digas. Prefiero que te cases y seas feliz anda y cásate con tu novia. Y todos seguimos así como estamos sin contratiempos.
Pedro se recuesta lento con sus brazos detrás de la nuca. Sonriendo.
_ Si querés que me case vení a buscarme y llevame al altar.
_ ¿Me estas coqueteando Beggio?
Juan le dijo de fondo.
_ ¡Ahh bueno! Si la llamada se está poniendo así, yo me voooy!!!_ Se levanta.
_ ¿Vos no podes pensar en otra cosa que en eso?
_ Pienso en otras cosas. Pero con semejante chiquitín que queres, ya tengo un caravana de ratones corriendo por toda mi cabeza.
_ Te vas. Si te pones así te vas.
_ ¿Estás celoso?
_ Escuchaste lo que hablaba con Juan
_ Un poco.
_ Está in -so -por -ta-ble!
_ ¿Me voy o me quedo?
_ ¡Te vas!
_ Que humor querido .- murmuro tomando su saco para irse
_ No me dijiste...
_ ¿Hay algún problema?
_ No, pero es un juego peligroso.
_ ¿Qué le pasa a Graziani? ¿Tiene miedo de mi?
_ Me matás, me estas poniendo contra la pared.
_ ¿Cómo vos lo hiciste conmigo anoche?
_ Cortala con el coqueteo, dejemonos de pelotudeces, somos grandes. Anda al altar y casate.
_ Está bien._ contestó enojado. El señor quiere que me case. Me voy a casar, te voy a dar el gusto.
_ No me responsabilices a mí de tus decisiones, antes de conocerme ya habías planeado tu vida con Camila. Soy un hombre grande no puedo andar siguiéndote en esta aventura
_Eso es para vos lo que nos pasa, una aventura. No se hable más Graziani me vas a ver en el altar como tanto quieren. Furioso cortó el teléfono azotándolo contra la pared.
_ ¿ y ? ¿Cual fue el veredicto? le pregunto su amigo . Apenas había llegado a la puerta
_ Se va a casar.
Guille quedo detenido un segundo mirando el piso.
_ Lo siento.
_ Fui yo, yo le dije que lo hiciera.
_¿Qué es eso que soñaste?
_ Nada Juan.
Soñé que por un momento era mío, y Camila me lo arrancaba de los brazos irremediablemente.
Camila esperó una hora sin que nada pasara, cuando su reloj pulsera marcaba la una en punto, por demás los nervios la colmaban.
Nancy la conocía demasiado, tanto que podía adivinar el huracán que se avecinaba al ver a su amiga en un manojo de tensión. Tomó un pequeño vaso que estaba junto al bebedero a unos pasos de la entrada a la sala de los novios.
_ Tomá esto.
_ ¿Qué es eso?
_ La pastilla mamu, de los nervios. Tomala, te vas a sentir mejor.
_ No quiero tomar Nancy, lo único que quiero saber es donde esta Pedro.
Su padre daba vueltas alrededor de ellas furioso como estaba.
_ No lo entiendo, él no me pudo hacer esto._ Se dijo con la mirada en punto muerto.
No, seguro le paso algo, ¿no mamu?
_ Si Cami.
Nancy le daba la razón pero sabía lo que pasaba aunque nadie dijiera nada. Aunque Fabián se llamara a silencio hasta un día en el antes que hablaron lo que para ella era evidente y ahora se sentía culpable
_ ¡Pasar! _La voz del juez Moravia se hizo sentir en toda la sala. Orestes se dio vuelta con las manos en la cintura y continuó
_Claro que le paso algo, le pasó que el muy cobarde no tuvo las pelotas suficientes para decirte que no se quiere casar con vos. ¡Ahh no! pero esto no se va quedar así. Ese Beggio me va tener que escuchar, aún no nació el hombre que deje plantada en el altar a mi hija.
_ La podes terminar papá, me tenés harta con tu ensañamiento contra Pedro, déjanos en paz. El ya va aparecer.
_ ¿Y si no aparece?
_¿Vos también te vas a poner de parte de él?
Solo le tomó unos segundos cuando Camila se dio cuenta que algo le ocultaba.
Se levanto furiosa de la silla clavando su mirada hacia a Nancy.
_ Vos sabes algo, contestá – le dijo apuntándole con el dedo.
_ No, yo no sé nada.
_ Hablá ya Nancy o te hago tragar esa agua con la pastilla.
_ Yo no sé... Fabián me dijo... El piensa que Peter no se va a casar porque, bueno mamu, vos sabes... Me da vergüenza hablar de estas cosas adelante de tu viejo, pero son cosas de él.
_ Lo que tengas que decir lo decís ahora y adelante de mi hija.
_ Yo no sé, ¿por qué no le preguntás a sus amigos? A Gabriela y Alberto, están afuera.
_ Yo ya sé quién está detrás de todo. ¡¡Guillermo!! ¿Es eso no? ¡¡Contestá!!
_ Guille es una buena persona mamu. Calmate que te va hacer mal.
_ ¿Qué mierda me importa? se perfectamente que tiene intenciones con mi marido.
_ Aun no es tu marido.
_ En vez de quejarte anda para el auto y nos ahorrás a todo el papelón que nos está haciendo pasar el afeminado de tu novio.
_ Yo no muevo de acá hasta que Pedro llegue.
_ Seguramente se atrasó. Cuando venga hablás con él y te explica.
_ ¡Que va explicar ese sinvergüenza! mirá como te ha hecho perder la cabeza. Mirá, si llega a aparecer... va tener que esconderse debajo de las piedras. Miguel Ángel ya me advirtió de esto.
Camila estaba a punto de sufrir un ataque de furia cuando la jueza hizo acto de presencia.
Era una mujer de mediana edad, elegante, de voz suave y de carácter sereno
_ Señorita disculpe, llevamos una hora y el señor Beggio sigue sin aparecer.
_Le agradezco su paciencia, pero espere, el ya va aparecer
_ Una hora más, si el señor Beggio no aparece me veré obligada a cancelar la boda señorita.
Tengo otro civil, no puedo esperar todo el día a que su novio aparezca.
Los amigos de Pedro esperaban afuera del civil; Gaby lo había creído conveniente al ver lo furiosa que Camila estaba, por demás su padre no veía con buenos ojos a ninguno. Los del estudio Graziani no eran de su agrado.
_ ¿Marcos por qué tenemos que esperar acá afuera?
_ Fue cosa de Gabriela. Al parecer Moravia nos tiene en una lista negra.
_ Pero el juez un hombre educado, de clase.
_ Sabe que le estamos pisando los talones, narcotráfico, el tipo es un corrupto como pocos.
_Che ¿por que será que el novio está tardando tanto?_ Preguntó Antonio divertido para escándalo de Isabel que ya se imaginaba...
Gaby y Beto solo se miraban pero intuían todo. O al menos era eso lo que creían.
_ No lo comprendo. Pedro no es de hacer estas cosas.
Beto como siempre, olfateaba cuando algo se ocultaba. Apartó a Gaby de los demás unos segundos.
_ Gaby_ haciendo seña
_ ¿A dónde vas?
Antonio la tomó fuerte de la mano tratando de retenerla.
_¿Vos crees que este es momento para ponerse celoso? Vamos hablar nomás
_ ¿Qué te tiene que decir ese mugriento de Bon Jovi?
_ Dejá de decirle así, insoportable estás.
A unos pasos detras de una Isabel que murmuraba con Marcos Solange inquieta y Antonio furioso Beto le dijo:
_ Mirá, yo no quiero ser aguafiestas vistes. Para mi Pedro no va a venir.
_ ¿Qué? ¿Cómo no va a venir? Camila lo está esperando, ellos se van a casar.
_ Vos y yo sabemos, Marcos también se dio cuenta.
_ ¿De qué hablás?
_ Que entre Pedro y Guille pasan cosas.
_ ¿Vos crees que están juntos?
_ No se Gaby. A mí no me importa son cosas privadas, que sean felices. El problema es que toda la mierda de la gente se le puede venir encima. Es corta la bocha vistes.
_ ¿Y si vamos a buscarlos?
_ No Gaby, no me parece.
_ Vamos a buscarlos, ya me estoy preocupando
Tiró del brazo a Beto y se fueron para sorpresa de Antonio que los siguió
_si Gabriela se piensa que me va engañar está muy equivocada.
_ ¿Ves es lo que yo te dije? El novio no apareció y tu amigo tampoco. ¿Qué vas a decir? ¿Qué se atrasó para ponerse la corbata y Graziani lo está ayudando? Vamos… – le dijo tirando la cabeza de un costado.
_ Francamente me importa un carajo Isabel lo que estén haciendo.
_ Pará la boca Marcos que está Solange. Ya vamos hablar en casa vos y yo
_ Quiero ir al baño._ Solange insistía
_ No, vamos a esperar que el novio venga. A ver qué excusa van meter los dos Marcos
_ Pero si Pedro está con el padrino...
Marcos le tapó la boca.
_ ¡Ay no!_ pronuncio escandalizada. Tomó a su hija del brazo y continuó. _Esta chica no va más al estudio. Nos vamos Marcos, si seguimos acá la jueza los va a terminar casando a tus socios.
_ Pará Isabel... Seguramente se quedaron en un bar charlando.
Camila seguía dando vueltas ante la imagen de su padre que la miraba decepcionado.
_ El tiene que venir, no puede hacerme esto, no a mí. El no sabe con quién se está metiendo.
_ Yo te dije, ese Beggio te va arruinar la vida, pero no me hiciste caso.
_ ¡Bueno basta papá!
_ Señorita lo siento, ya esperamos una hora más. El señor Beggio no vino. Tengo que cancelar la boda.
_ ¡¡Hágalo, que me interesa manga de imbéciles!!
_ Nos vamos para casa. No volvés más a ese departamento. La vergüenza que estamos pasando con los invitados.
_ Lo siento señor juez.
_ No, disculpe usted
_ Esto no va quedar así, Pedro me las va a pagar.
_ Cortala Camila, andá, nos vamos.
Moravia salió de allí sin saludar a nadie, Camila se subió acompañada de Nancy a la limousine de su padre y salieron camino hacia su casa.
Pedro estaba en alguna parte, necesitaba estar solo, pero aunque había dejado plantada a Camila sabía que no podía escaparse por mucho tiempo. Debía enfrentar sus miedos, decidir seguir con esa falsa novela o decidir vivir con su verdad.
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