Capitulo 9
Una verdad intempestiva
Parte 1
Tu drama no es necesario...
Falsedad bien ensayada
Estudiado simulacro...
Que bien te queda el papel
Después de todo parece
que esa es tu forma de ser .
Despertó y Guillermo ya no estaba. Le parecía haber venido de un largo sueño de muchos años, como si su mente habría viajado de nuevo a un estado de coma.
Se sentó en la cama y de pronto se vio aterrado. Un golpe de miedo le hizo trizas adentro, él pensar que podría haber sufrido uno de esos ataques catalépticos.
Evadió rápidamente esa idea absurda, la noche anterior había estado sereno sin ninguna crisis que amenazara con estaquearlo en él piso.
Miro hacia un costado de la cama y había una nota que decía:
“ no te preocupes, dormiste toda la noche, no paso nada entre nosotros.
Espero que podamos volver a vernos y me aclares la duda que tengo.”
Se reclino sobre él respaldo de la cama y cerro los ojos, delineando una sonrisa en su rostro. Esperaba él efecto contrario, que hubiera pasado; Pero ¿Que
había querido decir con las otras palabras?, ¿ Que dudas estaba teniendo hacia
él? Disipo cualquier temor que pudiera quitarle la felicidad que tenia, se cambio
de ropa y se vistió. Debía cumplir con la promesa hecha a Marina: entregarle él dinero a Marcos, pero antes debía cumplirse asimismo
que desenmascaria a Miguel. Octavio había dado con la información, que en
sus manos seria un diamante en bruto: Todos los viernes, Mendoza se reunían
en secreto con Katherine Buitrón, la misma mujer que unos meses antes Sebastián había nombrado. Era lo que estaba necesitando, sin embargo, juntar dos piezas de una misma historia era demasiado de lo que hubiera esperado.
Él lugar de encuentro se ubicaba fuera de la capital, en un hotel llamado “Bahamas” en apariencia para nada que pudiera levantar sospechas.
Fue lo que pensó Pedro , mientras esperaba en él auto junto a beto a que la figura de Miguel Ángel se apareciera por allí.
A Buitrón no tenia modo de identificarla pero eso era lo que menos le preocupaba y cabía en sus pensamientos. Solo podía pensar en su amigo, en que Octavio se encontraría allí en la prisión de mujeres frente a Camila para entregarle los documentos que ella debía firmar, precisamente, su sentencia de divorcio. Su futura ex esposa estaba convencida que se trataría de una posible salida dela cárcel, desconocía la burocracia y la amiga de su padre, que en todo ese tiempo la había ayudado, desde las sombras, lo había mandado.
Pedro sabia que ello complicaría las cosas cuando le había pedido a Matías
que hiciera él tramite desde él estudio de Baunes.
No entendía porque Octavio tardaba tanto y temía que Camila se diera cuenta
y tanto esfuerzo se hubiera ido por la borda. Trato de apaciguar la calma mas aun cuando vio que la presencia de Mendoza entraba en él hotel.
_ Vos quédate acá y cubrime las espaldas - le indico a Marini. Cuando Octavio venga, dile donde estoy y por nada del mundo podes dejar que los vean.
_ Yo lo hago, tranqui, pero a mi me parece que te estar arriesgando demasiado. Es mejor que vaya yo…
_ No - respondió tajante. Esto lo tengo que hacer yo, fue mi objetivo desde él principio.
Se acerco hacia la recepción y le inquirió al empleado donde se hospedaba Fernando Márquez, como le había dicho Octavio, que así se hacia llamar cada vez que Mendoza se reunía allí con Buitrón. Le indico hacia un extenso pasillo que hacia él final del mismo, conducía hacia una pequeña escalinata que comunicaba hacia un viejo sótano. Siguió él trayecto y se detuvo frente a una escena que no esperaba ver. Katherine sostenía una discusión con Miller, por supuesto que Pedro no tenia forma que pudiera tratarse del mismo hombre que por otro lado no olvidaba lo que Mariquena le había hecho saber de el y era un asunto pendiente que no esperaba que arrojara mas sospechas que lo que él suponía solo eran producto de sus propios celos hacia ese hombre.
Sin embargo, cuando Katherine menciono su nombre, un escalofrió le recorrió la espalda como una espada de doble filo. ¿ Que hacia José ahí y que lazo lo unía hacia esa mujer?
Tenia un abanó en su mano y no dejaba de observarlo. Esperaba que su respuesta fuera positiva. Hizo giros hacia su figura y luego de un segundo, le dijo:
_ No vinimos acá a perder él tiempo José, o estas de un lado o estas del otro.
Estas conmigo o contra mi y sabes lo que te conviene
_ Lo pensé bien y mi respuesta es no - le respondió sin ningún titubeo.
Katherine había quedado desconcertada, jamás hubiera pensado que su sobrino se habría plantado frente a ella con tanta firmeza. Si todos esos años se había mantenido impune, era gracias a él. A la protección que José había asegurado para ella en su cargo como fiscal.
Decidió ser mas meticulosa y contuvo la rabia que en ese momento como si
una lava comenzara a explotar dentro de su ser.
_ a ver sobrinito...
_ Odio cuando me llamas así y entre vos y yo no hay ningún parentesco.
Vos - señalando. Tomo aire y continuo - fuiste la esposa de mi tío y no creo hasta altura de las circunstancias que él haya muerto por causas naturales.
_ A mi no me hablas así - le dijo, apartando su mano con fiereza. - No estás en condiciones de amenazar.
Se volvió hacia la mesa que estaba unos pasos de los dos, sacó un abano que en su bolsillo y lo encendió. Lo miro por arriba de sus ojos como si no le hubiera importado su afrenta. Lo consideraba inferior a ella, incapaz de gobernarse a sí mismo. Pensaba que era un enojo pasajero y luego se disipará. Dependencia, la necesitaba, estaba convencida de ello.
_ ¿Ah no? ¿ y que se supone que vas hacer? Te recuerdo que tengo toda la información de lo que vos y Mendoza están metidos desde hace años.
_ Si yo caigo querido- replicó golpeando él abano sobre la mesa - vos vas a estar en problemas.
_ No empieces a amenazarme con eso - le advirtió. Hago todo lo que me pedís, me encargue de limpiar tus negocios en España y fui hasta San Luis para hacer lo mismo. Cuando llegó acá a Buenos Aires, trato de poner la cabeza en él trabajo para no pensar y cuando llego a mi casa lo único que trato de hacer es borrar ese maldito día.
_ No me digas que ahora estas con remordimientos. Se necesitaba tener
la cabeza fría para haber hecho lo que pediste y no fue ningún problema ,porque
lo he hecho desde hace años y me trajo mayores ventajas que el negocio de la Efedrina. Cambio él gesto fruncido de su rostro y alzo la vista en un afán de ironizar- pero que viniera de vos fue todo una sopresa.No quiero remordimientos José Luis ahora - levanto la voz. Estaba convencida que estabas aprendiendo él oficio pero es evidente que seguís siendo un inútil - concluyo, efectuando un golpe sobre la mesa.
Pedro estaba perplejo, sin ningún movimiento que indicara alguna reacción. Sentía como si él corazón se hubiera subido hacia su garganta y solo al oír que los pasos de Miguel venían del pasillo, atino ,rápidamente, a esconderse detrás de una puerta- armario
_ Pero ahora que pasa - rompió el silencio de tensión ,Miguel, que se había gestado entre los dos. ¿ Riñendo de nuevo con tu sobrinito? - inquirió con sarcasmo al tomar asiento. Katherine se había ubicado a la cabecera de la mesa.
_ Yo ya me iba- respondió Miller de mala gana- lo que menos quiero es precisamente verte la cara a vos - agrego mirando hacia Miguel.
_ A mi me bajas el tono o te tengo que recordar de nuevo, que puedo decirle a Graziani lo que hiciste
_ Ya te dije que Guillermo lo ultimo que haría, es creer una palabra que saliera de tu boca.
_ ¡ Ya basta! - espeto Buitrón. Escuchando estas discusiones ridículas. Podemos dejar de hablar del abogado y encargarse del asunto por la que estamos acá.
Y vos te quedas acá José Luis, te guste o no - Agrego viendo hacia Miller
_ Es sobre el negocio que tenía con Moravia - empezó Buitrón.
_ Hasta ahora funciono… - se adelantó Mendoza. Sabía que Katherine no andaba con vueltas, era una mujer decidida. Es más, era la única persona que Miguel no se atrevía a enfrentar y obedecía sin reparos. Y era precisamente lo que temía siempre, que él poder que sentía ejercer ella sobre él, terminara por arruinar sus planes. No había eliminado a Moravia por nada, siempre le había resultado una competencia y su dada falsa amistad, no había sido mas que para
saber él manejo que llevaba él padre de Camila desde hacia años con él narcotráfico.
tiempo que Katherine se mostraba descontenta, él negocio no obtenía las ganacias que ella esperaba y la justicia le llevaba pisando los talones. No podia volver a ser él blanco de las autoridades (después de que habia sido la única sospechosa del crimen de Almorena) y José no respondía , era evidente a sus ordenes como antes.
_ No esta funcionando - prosiguió al cruzarse de brazos - con la muerte de Orestes se complicó todo, la justicia está al tanto de los negocios que Moravia tenía en sus manos y no puedo quedar en evidencia de nuevo. Con la esposa de mi ex pareja fue suficiente.
_ Moravia era un inútil ,yo puedo encargarme de todo - intento persuadirme Miguel al decirle. - Además Arias…
_ Arias es un inútil - espeto ella - Orestes sabía lo que hacia, solo fallo a lo ultimo y si vos no lo hubieras matado ahora nos estaríamos como estamos. Te parece inteligente, también, que Arias haya contratado a ese chico para trasladar la droga.
_ Es el novio de la socia Graziani, no sabía lo que iba a trasladar. Fue fácil engañarlo.
_ No me interesa quien es y si lo sabía o no. Arruino todo.
¡Estoy rodeada de inútiles !
_ Ibas a ir presa, si Moravia caía vos también…
_ No necesito escuchar tus justificaciones Miguel, el negocio de la droga está muerto, se acabó. Ahora lo que necesito es que sigamos con la otra empresa.
_ Yo no puedo continuar con esto, ya te lo había dicho - insistió Miller y estoy harto de tener que escucharlos, me dan asco. Hablan como si fuera lo más natural del mundo.
_ Y nosotros te dijimos lo que puede pasar si te abres, ya estás pegado con lo que me pediste hace un año. ¿Con que moral me hablas?
_ Bastante astuto resultaste Miller…
_ No quiero hablar de eso y mucho menos con vos - se adelantó. Ya con tus amenazas tuve suficiente.
_ Yo lo que quiero saber es que paso con él caso de Sambrano - le dijo a su sobrino. Si no tenes el dato ,vas y averiguas con la amiguita que tenes en el estudio. Seguramente no va a tener ningún problema en confiarle información a su amigo, tan ejemplar y honesto.
_ No me ironices, si estoy manchado es por culpa tuya. Vos me metiste en esto.
_ Estoy harto de estas mariconeadas , yo me voy, cuando tengas un nuevo envío de nuestro otro negocio, avísame.
Miguel se iba de allí, pero aunque veía sus pasos acercarse, Pedro seguía sin poder moverse, no concebía todo lo que había oído. En ese momento que Octavio salió a su encuentro, lo salvó de un posible peligro. Encontrarse con Mendoza era lo mismo que condenarse al mismo infierno.
_ ¿Estás loco? - le reprocho Cáceres- Miguel Ángel casi te ve.
_ No me importaba si lo hacia- le respondió con la voz sofocada. No entiendo nada y con lo que escuche me daba unas ganas de irme encima de ese tipo.
_ Tienes que contenerte y es mejor que nos vayamos de acá, esto es demasiado peligroso.
_ Ese tipo sabe todo, no entiendo como pudo manejar mi causa…
_ ¿ De quién hablas?
_ Del fiscal, él que llevó mi caso y él de Camila. Estaba con Miguel y esa mujer Aun están con ella. Necesito saber que esconde ,que tiene que ver con ella.
_ No, es muy peligroso. Busquemos por otros medios de averiguarlo
_ Sabe todo, la muerte de Orestes, los negocios que manejaba y lo que creemos con Gaby que puede haber detrás de la muerte de Diego y de la esposa de Sebastián.
_ Tu médico se había precipitado. Él que hubiera disidencias y tenido un enfrentamiento Almorena con esa mujer, no significa que tuviera algo que ver con sus muerte.
_ Él me lo dijo, que había algo raro en ese hospital en que Diego murió, él mismo donde me encontró.
_ Después lo averiguamos, ahora es mejor que salgamos de acá. Si esa mujer algo que tiene que ver es muy astuta.
…………………………………….
José daba vueltas en círculos con un solo pensamiento en su mente. Había entrado en dudas hacia tiempo sobre lo que había hecho y nada parecía, a simple vista, que hubiera resultado como lo había planeado.
_ Ahora que Mendoza se fue, necesito que me contestes algo y quiero que seas sincera
_ Y yo necesito que acciones ya con lo de Sambrano - le replicó aun sentada sobre la cabecera de la mesa. No podemos dejar que esa causa avance
_ Gabriela tiene la causa, la está manejando con él sobrino de Malvarez.
Ya no puedo seguir continuando con esto, estoy haciendo que mi vida sea todo lo que vos me ordenas.
_ Deja de quejarte, si yo no te hubiera ayudado ahora no estarías tan bien
_ Eso no me importa y no estoy tan bien como vos te imaginas
_ Me dijiste Malvarez , él mismo que defendió a la hija de Orestes.
_ Te dije él sobrino, que ahora quieren que sea el nuevo procurador.
_ Él sobrino nos puede traer problemas- apuntó subiendo él abano sobre sus labios, mucho mas si gana en la votación. Ese cargo es muy riesgoso para nuestra empresa sino gana Miguel. Es muy extraño que de repente aparezca de la nada y comience ayudar en ese estudio.
_ Yo me voy a encargar de saber que es lo que busca, pero necesito que me respondas. ¿Qué hiciste con él cuerpo de ...
_ Hice lo que tenia que hacer - lo interrumpió. No empieces de nuevo con eso.
_ No se porque no te creo.
_ Pues haces mal querido - le respondió en un tono de sarcasmo moviendo la cabeza hacia un lado. Vos confiaste en mi y yo cumplí con vos.
Conseguime ese expediente de Sambrano y él de la periodista o él que va pasar años tras las rejas vas a ser vos.
_ No me respondiste que hiciste con él cuerpo
_ Lo que hago con todos sobrinito: extraigo la materia prima y luego los desecho.
Camila había caído en la trampa. Después que él amigo de Pedro se había ido, fue conducida a su celda. Se quedó durante horas sentada sobre su cama, atrapada en sus pensamientos con la sola idea de su libertad. Abrazaba ese momento, pero al mismo tiempo, el secreto que guardaba consigo regresaba
a su mente. Llevaba consigo una verdad y por mas duro que podía significar, había llegado el momento de que Guillermo lo supiera.
No sabría que le depararía la vida, la mujer que hubo un día en ella había muerto al entrar allí. Había conocido el castigo sin culpa, el orgullo y la soberbia, pisado por la crudeza de la prisión. Ahora no quedaba más que una
flor deshecha por su propio calvario, que si Pedro la hubiera visto en ese momento hubiera bastado para culminar su venganza.
Tomo un cuaderno desgastado y sin tapas que había dejado junto a la cama de su compañera y una lapicera y comenzó a escribir.Espero a la hora de recreo que tenían las reclusas, para entregarle la carta a una guardia de confianza a cambio de unos pesos y ese mismo día quedó en manos de Fabián. La carta lo tomó por sorpresa , no tenia remitente y la mujer solo le había dicho que era urgente que su padre lo leyera y sin mas, se había ido.
Por esa hora, Guillermo había ido a casa de Juan. Las dudas lo carcomían y no podía mas que desahogarse con él.
Buscaba unas respuestas, que claramente Arismendi no podría tener, pero alguien debía echar luz a la conclusión que su corazón había llegado.
_ Discúlpame que no te ofrezca café, pero estuve toda la semana ocupado- se disculpó Arismendi al irse hacia la cocina - no pude ocuparme de nada - siguió al volver con una taza de té caliente para los dos.
_ No vine en calidad de visitas.
_ ¿Ahora que te pasa? Pensé que ibas a estar bien o las cosas con él sobrino de Malvarez no funcionaron.
_ Primero, yo no mencione con vos nada sobre mi vida privada.
Hizo una pausa y luego le dijo:
_ Acabo de hablar con José, decidí terminar la relación que teníamos, el compromiso que hice con él.
Guillermo hizo una pausa en sus pensamientos, recordando lo que tan solo unos minutos había hablado con Miller. Lo había citado en un bar como si un presagio lo habría empujado a que lo hiciera de esa manera. Era extraño, pero por alguna razón la muerte de Pedro venía a su mente, imaginando la escena. No justificaba el hecho que Camila hubiera disparado , sin embargo la palabra despecho no lo dejaba tranquilo desde hacia días. Por alguna razón tenia la reacción que José pudiera tener, como si nunca lo hubiera conocido.
_ Y bien, para que queríamos que habláramos.
_ No quiero dar vueltas al asunto.
_ Me imagino que se trata de nosotros o es para seguir hablándome de Pedro. Porque si es así, no creo que tengamos nada para hablar
_ No se trata de Pedro y era innecesario volver con él mismo tema.
Es sobre lo que yo te pedí hace un tiempo.
_ Seguís sin poder mencionarlo. Me pediste que nos casemos, lo que implicaba armar una nueva vida conmigo. Me creía con el derecho suficiente para hacerte ver que no podías seguir pensando en Pedro.
_ Yo no te pedí que vinieras acá para escuchar estos reclamos.
_ Decime lo que tenias que decir.
_ Yo siento haberte pedido… que nos casemos.
_ Te arrepentiste.
_ No se trata de eso. Yo me precipite cuando lo hice y no sabía lo que estaba haciendo.
_ ¿ A donde queres llegar?
_ A eso que creo que es mejor que no sigamos con esta relación. Es mejor tanto para vos como para mi.
_ ¿ Hay alguien más? Por eso no me contestabas las llamadas y me evadiste todo este tiempo.
_ Yo no tengo porque contestarte eso.
_ Hasta hace un momento teníamos una relación, tengo derecho a escuchar la verdad. No creo que Pedro sea una razón de peso para que te echaste para atrás. Por más que pensar en él todo el tiempo, sabes perfectamente que no está físicamente. ¿Decidiste empezar una relación con Nazarre?
_ Franco no tiene nada que ver en esto y hace tiempo que no estoy en la facultad.
_ Esta bien , es por alguien, una persona que conocí.
_ ¿ Lo conozco?
_ No, no lo conoces y prefiero que no sepas quien es.
_ Tarde o temprano me voy a enterar, es mejor que sea ahora.
_ Es el sobrino de Malvarez.
_ Escuche hablar de él, pareciera como si estuviera en todas. Gabriela toma el caso de Diego Sambrano y él la ayuda.
_ Ella se lo pidió, yo lo pensé porque su tío trabaja en mi estudio. Y esto es ridículo, continuar dando explicaciones.
………………………………………………...
_ Fue más difícil de lo que yo me imaginaba .
_ ¿No me digas que ahora tienes culpa por haberlo dejado?
_ No, fue mejor. Mejor para él, yo no podía seguir atándolo a mi vida . Tiene derecho a ser feliz y no puedo hacerlo.
_ Ves, eso por no hacerme caso a mi. Vos y yo somos personas que no nos comprometemos con nadie, menos con alguien que sabemos que puede ser pasajero.
_ ¿ Quien te entiende a vos? Veinte años que te conozco, veinte años, pero actualmente venís con unas respuestas que me desconciertan.
_ Yo te dije que no me tomaras en serio en todo lo que te digo. ¿ pero a vos te pasa otra cosa?
_ Es por Julián- Evade su reflexión. Siento que no es la persona que yo creo.
Es más, hoy cuando lo deje, me vino ala mente, el día que Pedro murió.
_ Si la verdad que fue bastante raro - reflexiono Juan al llevar la taza a sus labios- ¿a donde queres llegar?
_ Sospecho en la forma que sucedieron las cosas. Si beto no vio realmente la escena, no se.
_ ¿ Y en eso que tiene que ver él sobrino de Malvarez?
_ Eso es lo que no entiendo.
_ Si tenes dudas hablo con mis contactos y abrimos la tumba- bromeo, sin estar seguro de lo que decía.
_ ¿ Vos te volviste loco? - le espeto. Es una duda , nada mas.
_ Debe ser él parecido que tiene Julián con él o vos aun no estas listo para una relación.
_ No , no es eso. Vos hablaste con Octavio , ¿te menciono algo? ¿hace cuanto puede ser amigo de Julián.?
_ Tampoco llegue a tanto, demasiado evasivo él amigo de Pedro te digo.
En ese instante, Guillermo recibió la llamada de su hijo, haciéndole saber sobre la carta. No sabría quien podía ser, pero había llegado como señal.
Juan tomó el auto y lo llevó hasta su casa. Se mostraba ansioso, como si se hubiera tratado de una noticia que hubiera esperado en mucho tiempo
_ ¿ Dónde está la carta? -le inquirió a su hijo en un dejo ahogado, al entrar.
_ Te la deje en tu cuarto pero ¿Por qué tanta importancia? - replicó al verlo subir
_ No lo se, pero actualmente se me está ocultando muchas cosas. Si esa carta hay algo que pueda sacarme de dudas, tengo que leerla.
_ ¿ y ahora qué le pasa? - inquirió mirando hacia Arismendi.
_ No lo se , pero lo vas tener que calmar a tu viejo porque no lo veo nada bien.
Ahora se le metió en la cabeza… no deja ,que él después te diga.
_ Mi viejo diciéndome algo a mi.
Una vez en su habitación, se sentó al borde de la cama. La tenía en sus manos, pero aun así temblaba. Miró a Juan y tomo fuerzas para saber de una vez quien lo había hecho y porque razón había escrito esa carta para el. En apariencia era formal, tenía solo su nombre y una prosa que aceleraba el ritmo del escrito pero claramente legible.
22 de Octubre 2014
Guillermo
Me pregunte días enteros como estarías, si aun pensabas en él, así como yo
no pude en todo tiempo dejar de hacerlo.
Podes romper la carta, insultarme ,hacer como si nunca la hubieras leído, pero antes necesito que lo sepas.
Es sobre ese día ,que seguramente quieras olvidar pero yo no puedo ni un segundo borrar de mi mente.
Sabía que iba irse con vos, lo supe en ese momento que lo vi empacando y no podía dejar que lo hiciera, no podía perderlo.
Pensaba que nada pasaba por nada , que el destino nos había dado una razón
ese día para tenernos frente a frente. Jugué mi última carta.
Dispare a conciencia hasta que lo vi caer y tome lucidez de lo que había hecho. Lo que sucedió después solo yo lo se y... no puedo decírtelo, pero Pedro
sobrevivió , Pedro está vivo, por mas increíble que pueda resultar para vos.
Me mantuve en silencio todo este tiempo, pensando que así podría haberte castigado.
Tenerte frente ese día, derrotado, con las manos vacías, porque la felicidad de los dos se había truncado, fue suficiente para mi, para que ella me convenciera. No tenia nada por perder, ya lo había perdido a él.
Por eso calle y por él amor tan grande que le tengo a Pedro, pague la culpa
de haberlo matado ante los demás cuando él disparo no le había provocado la muerte.
Estaba convencida que él iba despertar del coma y sin vos, iba a volver amarme.
Ahora me doy cuenta de mi error, encerrada y sola. Ahora que Nancy no quiere verme, caigo en la cuenta hoy de sus palabras. No importa lo que haga o que haya hecho, se que jamás voy a poder romper con lo que ustedes tienen.
Si aun queda amor en vos por él, búscalo, te pido que lo busques y que me perdones. Espero que un día Pedro pueda hacerlo
Camila.
Todo acababa de suceder tan rápido: La confesión de Camila, él envió de la carta y con ella una verdad que Guillermo no esperaba ni se hubiera imaginado ni en sus más profundos sueños. ¿Cómo podía digerirlo entonces?. Camila acababa de dinamitar una bomba en sus manos y la naturalidad con que lo había hecho lo había dejado implacable. Le provocaba impotencia la confesión de sus sentimientos hacia Pedro, con un cinismo tan bajo para él, para justificar lo que seguía siendo un crimen.
De repente, hizo eco en su mente su confesión: “ Pedro estaba vivo , estaba vivo, no dejaba de repetirlo en su mente. No caía y no podía hacerlo, parecía un autómata con la carta pendiendo en sus manos. Juan se acerco y tomo la esquela. La ley entre líneas, pero claramente entendía lo que estaba escrito.
El relato lo había dejado helado, al igual que Guillermo, y no se atrevía a mover ni uno solo de sus músculos de su cuerpo. Guille reacciono, para solo decir lo único que su mente podía, en ese momento, articular:
_ Llévame, tengo que verle la cara y que ella misma me diga lo que escribió en esa carta.
_ Te estas precipitando. Camila no debe tener nada que hacer y no se le ocurrió otra manera de fastidiarte que escribiendo semejante disparate.
_ no , no - negó con su cabeza. Lo sabia, sabia que algo se me estaba ocultando, te lo dije hoy. Si es tan guapa para escribir una carta, quiero que me mire a los ojos y me diga… que me diga...
_ Ni siquiera lo podes pronunciar. Miras como estas, alterado.
La pregunta es como Pedro sobrevivió y porque dice que lo busques.
_ Nada. Después haces tus conclusiones.
_ Déjalo, yo ya me di cuenta. Yo te llevo - agregó ,sacando las llaves del auto de su bolsillo - pero vas a tener que calmarte. No quiero llamar después a Fabián para que te traiga una manta, porque te detuvieron por disturbios en la sala de visitas.
Camila se había quedado dormida , hacia días que no lo hacia. Sentía un alivio, como si se hubiera quitado una piedra que pesaba sobre su alma al haber escrito esa carta. Toda la opresión de angustia se había disipado y pensó que
no habría más conflictos que tendría que enfrentar, ese era el último contacto que habría de tener con Guillermo. Se convencía así misma ,pero estaba muy lejos de imaginar que cuando la guardia llamó a su celda, él estaba aguardando para enfrentarla una vez más.
_ Moravia, te buscan.
Se levantó con dificultad ,él cuerpo le dolía y se sentía sin fuerzas.
_ ¿Quién me busca? - pregunto al salir de allí- hoy no es día de visitas.
_ No sé princesa, yo solo cumplo ordenes de la directora.
Pensó que era Ana, siempre fiel, la había a visitar como se lo había prometido
y seguramente ese día no era la excepción. Cuando alzó su rostro, comprobar
que era Guillermo la dejó sin movimientos alguno. Aun así fue hacia su encuentro, sabía perfectamente porque se encontraba allí y no podía ,por mas que quisiera, evitarlo. Le debía una explicación. Sin embargo, él no lo medito dos veces y se abalanzó sobre ella. En un ademán de exigencia le espeto todo lo que durante un año se había callado. Juan no podía impedirle que se contuviera, estaba afuera y la guardia le parecía disfrutar con la afrenta, que perderse en el aburrimiento, parada, viendo como el tiempo se le escapaba de sus manos.
No le quedaban más fuerzas que todas las palabras que había descargado
sobre Camila, pero aún quedaba en ella vestigios de su odio por él
_ Vos, ¿vos crees que te excede algo de culpa? Te la pasaste metiéndote en mi
vida.
_ Si me metí fue porque lo amaba.
_ Yo lo amaba- bajó el tono de su voz. Le disparé porque lo amaba.
_ Eso no es amor. Sos incapaz de reconocer el daño que hiciste y cerra la boca,
todavía tenes el cinismo de justificarte.
_ Ya te pedí perdón, te dije la verdad en la carta, que está vivo ¿ que mas queres?
_ No lo voy hacer, ni siquiera sabes que eso.
Hubiera continuado, pero verla así, con el rostro pálido, las marcas oscuras que se desdibujan por debajo de sus ojos. El pelo desaliñado y el cuerpo sin peso, era demasiado castigo, para la petulancia que siempre había tenido y los aires de casi una nobleza que solía mostrar por ser hija de un juez. Sentía que no valia la pena seguir batallando con ella. Ahora solo tenía un objetivo, un pensamiento, un deseo. Encontrarlo a él, aunque en su fuero interno lo sabia, sabia detrás de quien se ocultaba y él solo pensarlo se le hacía hiel la piel.

Amiguita no cabe duda eres una gran escritora me encanta el modo de narara de dedescribir a cada detalle los hechos disfruto enormemente cada linea me emociono me preocupo y me conmuevo gracias y gracias que al fin ya mi Guille lo sabe muero de ganas por ese encuentro felicidades y gracias
ResponderEliminara vos siempre mi lectora fie.
ResponderEliminarte quiero.
Guau!, Daniela, te dije desde el inicio que tienes una imaginación grandiosa, qué trama, mira vos a José sobrinito de quién es, y con quiénes trabaja. ¿Y ahora Guille que hará con su Julián_PEdro?, grandioso amiga, novio para Octavio, vamos, ¿será Juan?. No tengo tiempo perdón, anoche lo imprimí para poder leerla en papel en la cama, demoré, besos.
ResponderEliminaresperaba tu comentario eve. gracias .
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